Que nunca más se acalle una voz

Interior del automóvil en el que viajaba Santiago Leguizamón el día en que fue asesinado. Foto: Archivo del diario ABC Color.

El 26 de abril se conmemora el Día del Periodista Paraguayo, en recordación de la aparición del primer periódico de nuestro país: “El Paraguayo Independiente”, creado en 1845. La fecha coincide además con el asesinato del comunicador Santiago Leguizamón, acribillado por sicarios al servicio del narcotráfico el 26 de abril de 1991 en Pedro Juan Caballero, frontera entre Paraguay y Brasil.

En una fecha así, el Foro de Periodistas Paraguayos (Fopep) aprovecha la oportunidad para extender sus felicitaciones a todas aquellas personas que decidieron abrazar la vocación de comunicar la verdad, comprometidas con la construcción de un país más justo, honesto y libre del crimen organizado.

Allende las felicitaciones, es necesario señalar además la preocupación por los constantes acosos que sufren los periodistas paraguayos en el cumplimiento de su deber de informar y denunciar. Se cumplen 25 años de que las balas asesinas acabaran con la vida de Santiago Leguizamón como consecuencia de las constantes denuncias que realizaba contra el actuar del crimen organizado.

Leguizamón fue apenas el primero de 17 trabajadores de prensa asesinados en Paraguay desde la llegada de la era democrática. Además, innumerables son los casos de amenazas y agresiones contra periodistas por el cumplimiento de su trabajo. Todos ellos han quedado impunes.

Una sociedad que se precia de defender la libertad de prensa y expresión no es aquella en la que las autoridades otorguen custodia policial a los comunicados, sino aquella en la que cumplir con el cotidiano deber de informar no represente riesgo alguno para quienes abrazaron el periodismo como profesión.

Los casos de censura y ataques a la libertad de expresión también siguen siendo una realidad dramática en Paraguay. En ese sentido, es importante manifestar nuestra preocupación por las denuncias de censura contra el equipo de investigación del diario La Nación, matutino que venía publicando una serie de reportajes sobre casos de sacerdotes denunciados por pedofilia en Argentina y refugiados bajo amparo de la Conferencia Episcopal Paraguaya (CEP).

De acuerdo a las denuncias, el diario propiedad de la familia del presidente de la República, Horacio Cartes, decidió frenar de un día a otro la publicación de las investigaciones luego de que autoridades eclesiales manifestaran a los propietarios del medio su molestia por el trabajo periodístico.

El trabajo periodístico no puede ser acallado bajo ninguna circunstancia. Más aun cuando revela cuestiones tan graves como las que se venían publicando en esta serie. La labor del periodista es, precisamente, ser una piedra en el zapato de quienes estén obrando de manera equivocada y la voz de los ciudadanos que muchas veces no tienen otra forma de ser escuchadas sino a través de las publicaciones periodísticas.

En el día del periodista, una vez más saludamos a quienes optaron por esta vocación tan noble e instamos a la sociedad toda a luchar porque nunca más la voz algún comunicador sea acallada como consecuencia de su labor.

Comisión Directiva del Foro de Periodistas Paraguayos