Ansiolítico
Yo creo que gran parte de su vida el ser humano se la pasa sedado. Sin embargo no creo que sea fácil darse cuenta de que vagamos por la existencia como si estuviésemos dormidos, el hecho de querer explicarlo ya resulta difícil y discordante. Vos fijate. Es como si viviéramos en una burbuja. Tiene su lógica. Está claro que cada uno decide como pasar el tiempo dentro de ella, algunos jamás se atreverían a pensar que viven dentro de una. No lo hacemos, es metafórico. No existe burbuja. Lo que sí existe es el encierro, la imposibilidad del espíritu de querer ir más allá de la simple y errónea sensación de conformidad.
Sentirse conforme y aceptar las cosas cuando en realidad nuestra experiencia y vigor se regocijan con querer más, es el principal síntoma de estar sedado. La conformidad y la monotonía son un sedante social de la peor calaña. Cuando una persona está sedada se ve muy fea y estúpida. Ojala nunca se crucen a un sedado. Parecen zombis y los podes encontrar de muchas formas. Se estancan. Se estancan en pensamientos, en acciones, en su sexo, en su libertad, en la satisfacción propia y hasta en la ajena, porque muchas veces convivir con un sedado es contagioso.
No soy nihilista, ni un pesimista, ni alguien que le desea el mal a la gente. Todo lo contrario. De todas formas muchas veces me cuesta ver las cosas más allá de la realidad que siento y la verdad que extraigo a través de ella. No puedo evitar odiar al ser humano. No tengo fe en él y no creo que este planeta tan hermoso pueda seguir flotando en el espacio y girando alrededor del sol por mucho más tiempo mientras nosotros estemos destruyéndolo con nuestras cabezas llenas de sensaciones y sentimientos como fármacos que controlan nuestro violento accionar.
Me gusta pensar cuando me siento solo, me gusta entenderme conmigo mismo y sentir que no puedo hacerlo con otra persona. No me llevo bien con los sedados. Tampoco soy un ortiva, ni me creo mejor que vos por pensar como un bicho raro; bueno…bicho raro para algunos. Simplemente así lo siento. No pedí nacer, y aun así puedo sentirme atraído por la belleza de este mundo y también por otras personas. No estoy solo, lo sé, nunca podría estarlo, pero no necesito la aprobación de nadie.
El ser humano es un sedante para el planeta tierra, lo estamos matando, eso también lo sé, he visto a varios, los he visto falsificando su propia realidad y empujándose a su propia extinción. Somos varios igualmente los que pensamos distinto, los que aún mantienen un poco la cordura. Ese sentimiento de ir por el camino contrario no solo por mera intuición sino por hechos concretos que podemos ver reflejados en la sociedad es parte de nuestra generación y me agrada. Me agrada que podamos verlo y espero que no me malinterpreten. Me agrada la idea de que algún día nos sanemos, que dejen de estar sedados, de que todo esto cambie.
Me sentaría a tu lado, sonreiría, y esperaríamos juntos el nacimiento del alba. Lo juro, podría morir en ese preciso momento y me sentiría más vivo que nunca, más que ahora. Vendrán las próximas generaciones, y a ellos les entregaré mis escritos, mis poemas y mis tonterías. Habré muerto, mi tiempo habrá pasado. Pero mi vida, mis amigos, será tal la felicidad, que el mundo se inundará con el radiante albor del nuevo día.
