Terror para Millenials

¿Es Slenderman la película de terror del año? ¿Llega tarde a las salas o justo a tiempo?

Esta segunda semana de Crítico Sin Fundamento traigo algo calentito y es que se trata de un estreno como lo ha sido Slenderman, la película sobre uno de los creeppypastas más famosos de la historia.

Para empezar diré que resultó ser lo que me esperaba: una película de miedo de las que pasan sin pena ni gloria, que se basa en sustitos chorra y en ruidos estridentes que no vienen a cuento. Tampoco se le puede pedir mucho ya que, como ya he dicho, la película se basa en las historias creadas por los foros de internet en las que aparecía un “señor” muy alto sin rostro que podríamos decir que secuestra a personas o simplemente las vuelve locas.

Estas historias basadas en parte en los cuentos populares como el típico “hombre del saco” de Occidente o la “Baba yaga” rusa, pero adaptándolo a los nuevos tiempos para provocar el terror entre los millenials.

Se trata de una película bastante predecible desde el primer momento -me refiero a que desde que ves al grupito de protagonistas ya sabes quién la va a palmar- porque usa una fórmula que ya está muy trillada, como lo es el grupo de amigos que, por aburrimiento, invocan a un ser maligno y se acaban lamentándolo, véase como ejemplo Verdad o Reto que también salió este año y a mi parecer es mejor tanto en efectos especiales como en historia. Las actuaciones tampoco son nada que destacar porque, seamos sinceros, en estas películas no esperas ver grandes papeles por lo que salvo un par de momentos contados no recuerdo nada en especial.


Lo que si destacaría son los efectos especiales y es que en ese tema estoy en una encrucijada: el film es capaz de lo mejor y de lo peor. Digo esto porque no logro entender como algunas escenas están muy bien hechas, por ejemplo, la escena donde aparecen una especie de hilos que salen de una chica me pareció que estaba muy bien hecha y por el contrario una escena en la que la protagonista se mira en el espejo de su baño estaba horriblemente mal y se veía muy cutre comparada con el resto de efectos mostrados antes.

El sonido está bastante decente, a pesar de unos cuantos ruidos que, como ya he dicho, no vienen a cuento y solo están para crear la falsa sensación de peligro o alerta -algo a lo que nos tienen acostumbrados este tipo de películas, por desgracia- La música mantiene la tensión y la intriga durante la mayor parte de la película por lo que podemos decir que cumple con su función.

Me gustaría terminar añadiendo que si la película se hubiera estrenado hace nueve años, en pleno “boom” de los creepypastas y en especial de nuestro vecino y amigo Slenderman, seguramente hubiera tenido mucho más éxito del que cosechará ahora porque da la sensación de que llega muy tarde y de que otras películas “le han comido la tostada”.

Lo mejor: La tensión constante que mantiene el film hace que se acelere el corazón en más de una ocasión. Algunos efectos especiales están muy conseguidos.
Lo mejorable: Las actuaciones bastante sosas junto a un guion soso no ayudan mucho la verdad.