EL DISCURSO DEL SIGLO
(Koan)

El cenobita, exhortó al pequeño saltamontes a que obsequiara a la comunidad monástica el discurso más importante del año: aquel que se presenta el día en que los monjes de toda aquella región, sin importar su escuela o tradición, se congregan.
El pequeño saltamontes subió al estrado frente a la anhelante mirada de cientos de mentes enbudecidas, tomó el micrófono, y no dijo más que una sola palabra: “suerte”. Al bajar, uno de los líderes espirituales que se encontraba presente se acercó al saltamontes:
-¡Maestro!, malamente creía que no estaba familiarizado con la enseñanza, ya veo lo equivocado que estaba.
-Lo siento, ¿de qué enseñanza me habla?
El líder monacal se dio la vuelta y partió pues nada tuvo que agregar a la pregunta del saltamontes.
Comentario
Para olvidar necesitar comprender-os ¿Cuántas palabras del “maestro” o de los textos necesitáis… cuántas?
P.S. Si alguien piensa dar charlas o escribir sobre la vida, recordad bien este discurso.
