¿Por qué la Inteligencia Artificial tiene voz, nombre o cuerpo de mujer la mayoría de las veces?

¿Y por qué debe ser servicial o aprendiz?

¿Y por qué cuerpo de hombre cuando debe ser ruda y valiente como en Robocop?

En Funktionell y Chicle Fresco, también nos gusta hacer reflexión al respecto de la tecnología y no sólo sobre sus aplicaciones, sino también cómo es que la construimos bajo ciertas determinantes ideológicas, que generalmente no tomamos en cuenta.

A pesar de que los conocimientos en tecnología han avanzado tanto, no podemos decir lo mismo en el tema de conductas sociales, aún seguimos reproduciendo prácticas que impiden que los estereotipos y roles de género puedan ser eliminados y por lo tanto, no hemos podido mirar más allá de lo que debe ser un hombre o lo que debe ser una mujer.

¿Será que los sueños y deseos de quienes construyen a las robots mujeres aún no pueden salir de la burbuja patriarcal?

Tal vez podrían contestarme que también se fabrican robots masculinos para satisfacer los sueños y deseos de las mujeres, y que no tiene nada que ver con el sistema en que vivimos.

Pero, viendo algunas de las películas sobre IA, como X machina, o Her, son mujeres que parecen haber sido creadas para servir, aunque de una manera “moderna”, a sus dueños. No dejemos de lado a Mark 1, creado con tecnología de impresión 3D, que por si no lo han visto, esta inteligencia ha sido diseñada a partir de la imagen de la famosa actriz Scarlett Johansson, quien en su versión robótica, guiña un ojo, habla y se mueve; existe, también, un robot virtual para tu casa o Virtual home robot, como le han llamado sus creadores, diseñado para que tengas siempre compañía; la idea de esta inteligencia es que puedas tener a tu personaje favorito de alguna caricatura contigo, todo el tiempo; creado por Gatebox. La figura predeterminada en sus videos muestra, es una chica, que por cierto, cumple a cabalidad los roles de un ama de casa que espera pacientemente en el hogar la llegada de su amado.

Puedes ver el video aquí: https://www.youtube.com/watch?v=EZ6ElufdSLY

Y no olvidemos las voces de algunos dispositivos electrónicos como: Siri de Apple, aunque en su defensa debo decir que cuenta con una versión masculina, que por cierto, también se llama Siri, ¿lo sabían?, (lo que hace que me pregunte si el nombre de Siri es agénero, o sea que no tiene ni género masculino ni femenino); pero no nos engañemos, la versión predeterminada de Siri es femenina, siempre a tu servicio, amable, espontánea y hasta cuenta chistes, ¿o, no? Y de otras aplicaciones también, como Waze, por ejemplo, la voz predeterminada es la de una fémina.

Bajo esta lógica, aún se espera que las chicas (aún siendo máquinas) sean capaces de empatía, cariño, cuidado y preocupación por sus creadores (o sus usuarios), casi como en la vida real, pero con el plus de que se pueden prender y apagar al gusto de cada quien.

Me pregunto de nuevo, ¿por qué seguimos repitiendo estos patrones? Es como si el sueño de la dominación masculina no bastara en el plano real, sino que también debe extenderse al plano virtual, a lo mecánico o robótico; como gusten llamarle.

¿Cuál es el límite?

Quizá no es culpa de las películas en sí, sino de la cultura que aún permea a los directores de cine en la industria fílmica. ¿Cómo salir de esta cápsula de estereotipos? ¿Qué clase de escenarios o historias podrían ser planteados o contadas, que generen un reto, un cambio en las formas de percibirnos como hombres y mujeres que tenemos determinados roles a cumplir?

Es importante entender que existe una responsabilidad sobre lo que creamos, no sólo por el hecho de poder crear, sino, porque al final, conlleva un gran impacto sobre las personas a quienes son dirigidas estas creaciones; sea cual sea el lugar en el que aparezcan: películas, novelas, o robots listos para venderse. El mensaje sigue siendo abrumador.

¿Será que no podríamos entender el mundo sin asignación de géneros? Dejo esta pregunta al aire para que reflexionemos un poco.

Verónica Olea, Contenido en Chicle Fresco.

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