
EL RACIOCINIO
Razón, racionamiento, son palabras que se derivan del raciocinio y están emparentadas con el hombre, pues según la ciencia, este tiene la facultad de conocer y juzgar las cosas así como su comportamiento.
En las Sagradas Escrituras encontramos que el hombre fue la última obra maestra que Dios creo sobre la faz de la tierra. La ciencia por su parte, se limita a decirnos que el hombre pertenece al reino de los animales y ocupa el mismo espacio en la tierra, no más que los chuchos, los gatos, las aves, los reptiles y los batracios. En resumen, la ciencia nos indica que lo único que hace ser distinto al hombre del resto de los animales, es que este habla y supuestamente, razona.
Lo cierto es que, a través de los siglos, el hombre se fue multiplicando al grado que tuvo la necesidad de agruparse; primero en familias, posteriormente en pueblos. Luego dispuso distribuirse la tierra y por último se las ingenió, para crear las naciones. Así llegamos hasta nuestros días y vemos que el hombre ha evolucionado de una forma sorprendente. Sin embargo, pareciera que en su afán de desarrollarse se ha olvidado de las razones por las cuales, según la Biblia, fue creado por Dios.
Razón, racionamiento, son palabras que se derivan del raciocinio y están emparentadas con el hombre, pues según la ciencia, este tiene la facultad de conocer y juzgar las cosas así como su comportamiento. Considero entonces que si el hombre moderno se detuviera por un instante y dejara de actuar como el resto de los animales, quizás otro gallo nos cantaría. Posiblemente, no hubiera necesidad de crear leyes que protejan a los niños, ancianos, mujeres, etcétera…
El hombre por naturaleza opina, critica, exige, insulta, sin razonar y es entonces cuando vienen los bochinches y termina ni más ni menos…como chuchos y gatos.
Vale la pena entonces, asumir nuestro rol en la tierra, ya sea según el concepto bíblico, o como lo describe la ciencia. De las dos formas, los seres humanos tenemos responsabilidades individuales, pues los problemas que estamos viviendo se han generado desde el mismo momento en que cada uno de nosotros actuamos sin usar esa cualidad que nos regalo el Creador, en el instante que nos dio el soplo de vida: EL RACIOCIONIO