Sola en Nueva York

Por Gabriela Grey

Vista desde la ventana del avión, en alguna parte de regreso a Ciudad de Panamá. © Gabriela Grey

La mayor dificultad con la que me encontré para mi primera visita sola en Nueva York, sin lugar a dudas, la encontré conmigo misma unos días antes del viaje.

No les voy a mentir. Unos meses antes, me encontraba llena de valor, estaba cien por ciento segura de que todo estaría bien y la pasaría genial conmigo misma, pero a medida que se acercaban los días, las inseguridades comenzaron a florecer dentro de mi.

Hoy te puedo decir, que fue la mejor decisión que pude haber tomado.


Benditos sean los ataques de impulsividad

Comprar el boleto aéreo para mi primer viaje sola en Nueva York, fue una experiencia totalmente nueva, la impulsividad me llevo a mis límites y los sobrepasó. Cuando llegas a creer que no eres del todo capaz de hacer algo y de repente te das cuenta que de verdad sí lo puedes hacer, sólo que nunca antes te lo habías propuesto con firmeza.


Nueva York, una ciudad con vida propia

Sus hermosas calles llenas de vida y color, impregnando de su energía a todo aquel que la recorre, esto sin duda, fue lo más increíble de todo. En Nueva York, fácilmente te pierdes de algo, es una ciudad dónde en cada esquina puedes encontrarte con un pintor, un músico, un bailarín, un actor y siempre está sucediendo algo… Definitivamente es una ciudad llena de cultura.


Nueva York, la gran manzana

Si hay un lugar donde puedas sentir la inmensidad del mundo, ese lugar es en Nueva York. Allí te podrás dar cuenta que sólo eres un granito de arena en la playa, literalmente. Personas de todas las nacionalidades con todo tipo de culturas, rodeadas de grandes edificaciones, cuadras y más cuadras repletas de historia, arquitectura, artistas, diseño… Esto es Nueva York.


Definitivamente hay que conocerla en todas sus estaciones

Algo que me quedó muy claro después de mi corta visita a la gran manzana es que, definitivamente, hay que regresar y conocerla en todas sus estaciones.

Nueva York es una ciudad que no sólo te sorprende por su verdadero crisol de gente, si no también, por su hermosura, sus miles de parques y sus “despampanantes” edificaciones.

¿Has visitado Nueva York? ¿Qué fue lo que más te gustó? ¡Cuéntanos tu experiencia!

XOXO,

Gabriela Grey