Gara Pulido Tacoronte| Reporterismo e investigación periodística
Los alquileres se pagan en personas
Canarias se sitúa como la segunda comunidad con mayor aumento en las rentas durante abril de 2018
El archipiélago canario se corona como la quinta comunidad con los precios más elevados en alquileres. En abril de este 2018 el precio del metro cuadrado en las islas aumentó más del 7% acercándose así a los 8 euros de media, según datos sacados de un seguimiento realizado por la plataforma Fotocasa. Las Palmas de Gran Canaria ha superado ya los precios anteriores a la crisis cobrando el metro cuadrado a 7'5 euros. Esto supone que en la capital grancanaria el precio medio para un arrendamiento alcance los 450 euros, precio inasequible para muchos de los ciudadano que debido a esta subida no pueden pagar el alquiler y están siendo desahuciados.
Con este ya son tres los años consecutivos en los que llevan aumentando los precios de los alquileres en toda España. Tanto es así, que en 2017 y 2018 regiones como Madrid o las Islas Baleares han comenzado a superar los niveles que registraron durante los años del boom. Beatriz Toribio, directora de estudios de Fotocasa, señala los alquileres turísticos como principal motivo de este aumento.
Además, en unas declaraciones realizadas al diario Canarias 7, Toribio señala que aunque el precio de los alquileres sigue subiendo, lo hace con menor intensidad que unos años atrás. Salvo en las principales capitales, donde afirma que el ritmo de crecimiento “sigue siendo intenso”.
Por otra parte, Ramón Pérez de la Asociación de Empresarios y Promotores Inmobiliarios de Canarias, también apunta a los alquileres turísticos como causa fundamental del aumento de precios. Aunque afirma que la subida de los alquileres que se está arrastrando desde hace unos años, es solamente una consecuencia de la regularización del mercado que se está realizando después del período de crisis que España ha sufrido.
Según el estudio de vivienda del año 2017 llevado a cabo por Fotocasa, la variación anual del precio de arrendamientos es de 8,9 % .
El año pasado se registró la subida anual más acusada de todo el histórico del índice inmobiliario Fotocasa
Además, desde marzo de 2015, no ha parado de aumentar la tasa de variación interanual (de cada mes sobre el mismo mes del ejercicio anterior). El estudio sitúa que el precio medio de la vivienda de alquiler en España se ha ido incrementando a lo largo de 2017 hasta situarse en los 8,15 euros por metro cuadrado al mes. Todos estos datos pueden observarse en los siguientes gráficos.

Canarias fue la comunidad que más subió el pasado mes de junio con 7,65 euros por metro cuadrado
Durante ese mes y según un artículo publicado en Canarias 7, Madrid fue la comunidad con mayor precio en alquileres de viviendas, cobrando el metro cuadrado a 12,38 euros. Después de ella va Cataluña con 12,36 euros y las Islas Baleares con 10,37 euros. Al final del ranking se sitúa Extremadura, donde el metro cuadrado costaba 4,71 euros al mes. El artículo afirma que 32 provincias españolas registraron aumentos en el precio del alquiler respecto al mes de marzo y solo 17 experimentaron un descenso.
Los alquileres no son solo números
Según los últimos datos recogidos por La Plataforma de Afectados por las Hipotecas de Canarias, los desahucios en el archipiélago están en aumento. Actualmente se producen de 2 a 4 al día entre hipotecas y alquileres, afirma Elena Suárez, presidenta de la plataforma.
Uno de los factores fundamentales del incremento de los desahucios se debe, precisamente al aumento en los precios de los alquileres. Aunque los expertos afirman que el precio está delimitado por los salarios de las personas que a su vez marcan la ley de la oferta y la demanda, cada vez son más las familias que se ven en situaciones de desamparo por no poder asumir los precios de las viviendas.
Sin embargo, el Gobierno de Canarias ofrece anualmente varias ayudas al alquiler que los ciudadanos pueden solicitar. Pero, para muchos este dinero es insuficiente ya que no se ajusta a los precios de mercado o como ocurre en algunos casos, simplemente se les concede la ayuda pero después no se les ingresa el dinero.
En nombre de la Plataforma de Afectados, Elena Suárez explica que el descontento generalizado y el rechazo que existe hacia este recurso generalmente es porque se ponen muchas trabas en el camino. Para poder solicitar estos recursos, que normalmente se convocan en el mes de agosto cuando la gente suele estar de vacaciones y muchas administraciones están cerradas, las personas tienen que hacer cola durante horas y cuando llegan, a falta de un papel, no se les recoge la solicitud.
Esta precariedad se resume en los más de 100 historiales de desahucio que Armando Suárez, activista de La Asamblea de Parados y secretario de la Comisión General de Trabajo de Las Palmas, ha visto pasar entre sus manos desde que empezó este año. Historiales sin números, ni porcentajes pero con nombres. Nombres de personas que se han quedado o se quedarán sin una vivienda digna y que acuden a esta asociación en busca de ayuda.
Suárez explica que la asociación lleva 4 años llevando a cabo diferentes tipos de actuaciones. Entre ellas se encuentra una propuesta de un protocolo antidesahucio de alquileres. Ya que actualmente existe un protocolo antidesahucios pero que solamente cubre los casos referentes a hipotecas. Además, se muestra muy indignado ante el hecho de que el Gobierno de Canarias tenga casas tapiadas que no ofrece a los necesitados y afirma que ellos seguirán ocupando casas hasta que les den una solución.
Armando sentencia que: “Nadie se va a ir de rositas”
Una de las últimas familias que han acudido a Armando Suárez es la de Mbarka Gachbar, que después de tocar muchas puertas y de una huelga de hambre en frente del Ayuntamiento de Las Palmas, no encontraba salida.
Caso Gachbar
Mbarka es una chica saharaui- española de 34 años que se encontraba desde el pasado 9 de agosto en una indefinida huelga de hambre a las puertas del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria con la esperanza de conseguir llamar la atención de alguien y poder solicitar una ayuda para alquilar una vivienda.
El 21 de julio comenzó su odisea por las administraciones, ya que fue ese día el que recibió la orden de desahucio que le imponía a ella y a toda su familia abandonar esa residencia antes del 6 de septiembre ya que el heredero de la casa estaba reclamándola. Mbarka Gachbar llevaba alquilando esa vivienda desde hacía dos años y nadie le avisó de que había problemas de herederos, se enteró cuando “llegó la carta al buzón”, afirma.

Entre su padre (un ex militar español) y ella que cobra una paga por tener un 90% de discapacidad física después de tener un accidente en la playa hace un año, no llegaban a los 1.100 euros, para mantener a una familia de 4 miembros. Desgraciadamente la situación empeoró y tres días después de que llegase la orden de desahucio, el padre de Mbarka falleció y su madre, su hermana y ella debían encontrar una casa solo con una de las pagas, dinero que no supera los 650 euros mensuales. Debido a un cáncer de mama su madre no puede realizar ningún trabajo físico, así que tienen que sobrevivir con lo que cobra Mbarka.
“Antes de ver a mi madre en la calle me quemo viva”, amenaza Mbarka

Los primeros intentos de conseguir una vivienda los realiza en inmobiliarias que no le hacen ningún contrato debido a que su renta es demasiado baja. Tampoco tiene mucha suerte con los particulares, así que decide ir al Ayuntamiento de Las Palmas a pedir ayuda. Puesto que nadie la escucha ni le dan soluciones, el 9 de agosto Mbarka se declara en huelga de hambre y se planta en la misma puerta de la institución grancanaria con un cartel en el que se puede leer : “Esta huelga terminará de dos formas: con mi muerte o con alguna solución real”.
Después de varios días consiguió una cita con el Concejal de Urbanismo, Javier Doreste. Este le informó de las ayudas para el alquiler de las que dispone el ayuntamiento y envió un correo a la Dirección General de Vivienda y al Cabildo informando de la situación. Sin embargo, Mbarka y su familia necesitaban una solución más inmediata, así que después de muchos días “tocando puertas”, como afirma ella, pudo llegar a un acuerdo con el concejal, que prometió concederle una ayuda económica cuando ella consiguiese una vivienda. Pero el problema de Gachbar es que necesita ese dinero para poder conseguir una casa, ya que con su paga no tiene la solvencia suficiente como para que le hagan ningún contrato de alquiler.
Finalmente, a una semana de ser desahuciada, Mbarka consiguió que un señor con una pequeña pescadería que se había conmovido por su caso le hiciera un aval para que pudiese conseguir un contrato de alquiler.
El caso de Mbarka Gachbar no es aislado, como ella miles de familias se ven desamparados por las instituciones en materia de desahucios. Cuando los precios de los alquileres suben no lo hacen solo los números.
