Aprender…

Nunca he tenido ningún tipo de resentimiento hacia el destino, puso a las personas adecuadas en mi camino; algunas me enseñaron el significado del amor, otras a que no debo entregar demasiado el corazón. Aprendí que ex amores, no son errores, porque a pesar de todo, suelen dejar unas cuantas lecciones, que los tropiezos hacen que cada vez duelan menos las caídas, que al final siempre llegan a sanar las heridas, que nada se olvida, pero que debemos recordad sólo lo que en su momento alegró nuestra vida. Aprendí que nada puede golpearme, al menos que yo lo permita. Y sobre todo, aprendí que antes de amar a alguien, debo primero aprender a amarme. Y es que cuando uno aprende a amarse, luego ya son pocas cosas las que logran lastimarte.

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