De apologías al feminicidio y la extinción de “La Ingrata” de Café Tacvba

En México no ha crecido el feminicidio, más bien ahora es visible, ahora sabemos que existe, que es malo y nos importa como sociedad erradicarlo.

El feminismo es sin duda uno de los movimientos sociales más importantes de nuestra historia contemporánea, ya que es en nuestra generación que obtiene mayores seguidores e impacto, el feminismo llega para decirle a los hombres que hacen mal, que lo que han hecho está mal y que ser macho está mal; algo con lo que se ha crecido desde tiempos inmemoriales, es parte de nuestra cultura y todas las generaciones han crecido así.

El feminismo ha llegado a modificar aspectos culturales que (ahora viéndolo desde el enfoque feminista) evidentemente pasan por alto los derechos de las mujeres, los violan e invisibilizan.

El feminismo llegó de golpe y así fue como modificó la vida de aquellos hombres que aún se resisten a cambiar y son ellos quienes muchas veces ponen trabas a la mejora de la calidad de vida de las mujeres.

Apoyo el movimiento feminista, es revolucionario e impacta positivamente en la vida de las personas; no apoyo sus formas, considero que la sustitución de una cultura por otra siempre generará encono en la parte afectada, parte de lo que nos identifica como personas es la cultura en la que crecimos, replicamos y cultivamos, lo que somos pues.

Hagamos un ejemplo guardando proporciones, cuando los españoles invadieron México impusieron el catolicismo y un sólo Dios, por la fuerza sustituyeron una cultura, aunque hubo quienes nunca dejaron de creer en Tonantzin, se persignaban en la capilla del Tepeyac. Sin llegar a ser violento el feminismo busca sustituir de un momento a otro una cultura con la que se han formado generaciones de machos y he ahí donde el feminismo me pierde.

Creo firmemente que la construcción de una sociedad equitativa, justa e igualitaria debe ser tejida de tal manera que las partes en conflicto (en este caso las feministas y el mundo machista) deconstruyan en conjunto una cultura que abone a la sustitución de elementos negativos o adversos para la equidad de género.

Que aporte conocimiento que haga que nuestra concepción de las relaciones entre hombres y mujeres deben de cambiar y que invierta en las nuevas generaciones para cambiar paso a paso y sustancialmente una cultura que por siglos ha violentado a las mujeres.

Café Tacvba, hace algún tiempo señaló que dejaría de tocar una de sus canciones más populares y emblemáticas “La Ingrata”, dado que ellos consideran que hace apología del feminicidio y promueve la violencia de género; a partir de noviembre esta canción no está en su repertorio musical.
Quienes integran Café Tacvba, se han caracterizado por pugnar por el derecho a la vida y el respeto a la naturaleza, pero además son hombres de su tiempo que como tú y como yo, crecieron en una cultura en la que sólo los hombres tenían derechos, cultura a la que muchos o todos pertenecemos.

“La ingrata” es reflejo de ello; en México no ha crecido el feminicidio, más bien ahora es visible, ahora sabemos que existe, que es malo y nos importa como sociedad erradicarlo, no hay más mujeres golpeadas, ahora sabemos que es malo, lo evidenciamos, denunciamos y buscamos erradicarlo.

Asimilar como negativa una canción, estandarte del rock mexicano y evitar reproducirla refuerza mi comentario del principio, la nueva cultura de la equidad, justicia e igualdad debe de deconstruirse entre todos y todas, paulatinamente; de golpe sólo el encono se refuerza.

La decisión de Café Tacvba, de dejar de tocar “La Ingrata” nos muestra que no es por la fuerza, ni señalando lo malo de la cultura en la que crecimos, es concientizando, acercando información, construyendo en conjunto una nueva cultura de convivencia entre hombres y mujeres.