Félix Ortiz Carreón, el “pobre niño” que ganó el Premio Nacional de la Juventud 2016

Félix Ortiz Carreón es un joven que se asume dueño de su presente y dispuesto a afrontar la realidad para conquistar su destino; tiene 25 años de edad y nació en la ciudad de Iguala, en la zona norte de Guerrero.

Estudió ingeniería en sistemas y actualmente cursa la maestría en Sistemas Distribuidos, en el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Tecnológico, en Cuernavaca, Morelos.

Su mamá le enseñó a leer, dividir, multiplicar y sumar a los 3 años; actualmente colabora en proyectos de comunicación aumentativa para personas con parálisis cerebral en el Centro de Desarrollo Tecnológico, con una beca de CONACYT para maestrías.

Félix es uno de los 18 jóvenes que el pasado 12 de agosto obtuvo el premio Nacional de la Juventud 2016, el máximo reconocimiento que otorga el Gobierno Federal a jóvenes mexicanos de entre 12 y 29 años de edad que por su conducta, dedicación al trabajo o al estudio, causen admiración y puedan considerarse ejemplo de superación personal o de progreso a la comunidad.

Fue galardonado por su trabajo en un modelo de comunicación que permita a las personas con discapacidad motriz o de lenguaje expresar sus pensamientos de forma sencilla.

Félix, además de realizar prácticas en un centro de rehabilitación para parálisis cerebral, donde es asesor; busca romper paradigmas inmersos en nuestra sociedad y asume su responsabilidad de colaborar y contribuir para quitar candados y perjuicios que limitan a las personas discapacitadas, es decir, ampliar la visión de las personas, cambiar la manera de pensar de nuestra sociedad mexicana respecto al concepto de discapacidad y erradicar por completo el diminutivo “pobre niño”.

Olvidaba mencionarlo, Félix fue galardonado en la categoría “Discapacidad e Integración”, ya que padece parálisis cerebral de nacimiento que afecta la motricidad de su cuerpo y su lenguaje, apoyado sólo con su computadora y un sintetizador de voz; aseguró que la integración de personas con discapacidad es un objetivo alcanzable, “No hay límites o barreras que no se pueden tirar”.