Adiós

Le temo a la palabra adiós.
Carece de un tiempo definido
Y carece de un espacio detallado.
No es un hasta pronto de puertas abiertas
Ni un hasta luego de esperanzas futuras,
Ni siquiera un hasta nunca de velas extendidas.
No, un adiós es peor,
Destructor, cínico y cruel.
Lo pronuncias sin saber si es el primero o el último
Y ¡Ay de ti cuando es el último!
Aun cuando lo dijiste
Aun cuando pretendiste darle un sentido claro
Te invade la zozobra de no saber
De no sentir, de no creer
Y vives pensando en el después:
En el hola que rompa el adiós
En el beso que quiebre el hechizo
En la mirada que ponga fin a la maldición.
La mirada que no mira,
El beso que no besa,
El hola que nunca llega.
Y pasa el tiempo, y cambia el mundo
Pero el adiós sigue allí, latente
y tú sigues, sin saber si era el último
y solo podrás descubrirlo
Cuando al cerrar los ojos y no abrirlos
La tierra te diga adiós
Y entonces lo entiendes:
No era un hola, ni un beso, ni una mirada
No
La maldición la rompía otro adiós,
El que pone fin a todo.