En el momento justo.

Nunca creí en Dios. Ni en ninguna religión. Siempre fui amante de la ciencia, me encanta leer sobre física, astronomía, química, para entender como es que funciona este mundo.

Sin embargo, hay algo en lo que si creo: que todo lo que nos pasa tiene un sentido. Que todo lo que llega o se va de nuestra vida lo hace por algún motivo (otra parte de mi cerebro piensa que esto es un sesgo cognitivo).

Esta última semana mi cabeza fue un caos. Justamente por una persona que llegó de repente a mi vida y también de repente, se fue. Y se que estas leyendo esto, así que quiero dedicarte una palabra: Gracias.

Gracias porque me hiciste darme cuenta de un montón de cosas. Que debo ser más abierto a las personas, porque existe gente en la que puedo confiar y que me sabrá escuchar. También que el amor es algo hermoso para vivir y que tengo que salir a buscarlo en mi entorno con esperanza, y no quedarme solo pensando que nunca lo voy a encontrar por mi manera de ser.

Hoy me levanté y me encontré con unos textos y artículos que desencadenaron todo esto. Más razones para pensar que todo llega en el momento justo.

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