“Gritos peleas”

¿Alguna vez pensaste que a mi también me hacían daño?

“Gritos, peleas”

Y aún así soy yo la que siempre hace daño.

“Gritos, peleas”

Y aunque yo no discuta la culpa es mía.

“Gritos, peleas”

Y ahora solo queda eso, gritos, peleas.

Ahora solo queda esperar a que de alguna manera se solucione.

Pero yo no quiero esperar a una solución, quiero buscarla.

Cuando creísteis que yo la sería y cuando os disteis cuenta de que yo solo lo empeoraría.

“Gritos, peleas”

¿Que nos queda?

Cada mirada de asco, de desprecio.

Cada mirada furiosa o indiferente.

Cada acusación y cada golpe en la mesa.

Cada insulto y cada día.

Cada grito y cada silencio.

“Gritos, peleas”

No puedo más.

Porque es mi culpa y si yo no fuese así esto no estaría tan mal.

Pero pienso, y vosotros me hicisteis así.

Vosotros que os quejáis de cada defecto.

“Venga dilos, me gusta que los enumeres todos. ¡Dilos de una puta vez, joder!”

Cada frase sin coherencia que salió de mi boca.

Cada patada que di a un mueble mientras me daba un ataque de ansiedad en el suelo.

“Gritos, peleas”

Nunca pensé que simples gritos.

Nunca pensé que simples peleas.

Pudieran llegar a hundirme como para escribir tal idiotez.

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