Cómo saber si ha llegado el momento de delegar

Hoy te voy a contar una historia bastante personal, porque creo que ilustra de forma excelente el tema del que te quiero hablar hoy.

Verás, hace unos meses estaba trabajando con un par de compañeros emprendedores de Australia, definiendo exactamente la estrategia que iba a seguir para crear lo que hoy conoces como GoldenZen Media. Y había una cosa que me repetían constantemente:

Tú eres el Richard Branson. El que coordina y organiza todo el sistema, pues tu negocio lo es. Eres, en definitiva, todo lo que no delegas.”

Esa frase se me quedó grabada durante mucho tiempo, y creo que no la olvidaré jamás, porque bajo esa definición yo no era nada. Absolutamente nada.

Estoy bastante seguro de que era una cuestión de ego, pero me resultaba inaceptable la idea de confiar a otra persona el trabajo que yo podía hacer. No se trataba de que fuera mejor que ellos, porque había gente más especializada que yo en el sector, por ejemplo, a la hora de desarrollar una web.

Pero me parecía realmente difícil tener que fiarme de otra persona más que de mi. Prefería trabajar 15 horas en un día, antes que delegar parte del trabajo en alguien que podría ser mucho más eficiente, y así, ganar en calidad de vida en general.

Creo que tener la ética de trabajo y una pasión por tu proyecto tan grande como para querer manejar absolutamente todo es bastante admirable en cierto sentido, y más hoy en día. Sin embargo, aunque creo que debes comenzar a delegar desde el principio para evitar los errores que cometí en el pasado, estoy bastante seguro de que, especialmente si eres emprendedor, te tomará más tiempo hacerlo, así que aquí está la clave:

Cuando empieces a sentirte cansado de tu propio proyecto, haciendo cosas que sabes que no son un talento tuyo y que por tanto estás siendo poco productivo, delega.

Delega, delega y delega.

Si por ejemplo eres bueno liderando, comunicando y hablando con clientes, dedícate a eso. Deja el aspecto técnico a los ingenieros e informáticos del mundo, que estarán encantados de trabajar contigo. Si conoces a compañeros del mundo de la empresa, sabrás como yo, que una razón del fracaso en muchas ocasiones, por increíble que parezca, es quemarte demasiado rápido.

Prométeme que no lo harás.

¿Alguna vez te has sentido así? ¿Qué crees que deberías cambiar en tu rutina?

~~Jaime Del Cen, CEO & Fundador de GoldenZen Media

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