Justicia a medida para la oftalmóloga Desio

A lejandra Desio, directora del Instituto Oftalmológico Castroviejo, logró que la Justicia entrerriana se ajuste a sus necesidades en el marco del control de sus tareas comunitarias que se le impusieron en septiembre en la resonante causa por mala praxis.

El 5 de septiembre, Desio se acogió al instituto de la probation, o suspensión de juicio a prueba, en el marco de una causa iniciada por el PAMI a raíz de una mala praxis que derivó en la pérdida de la visión para ocho pacientes.

La oftalmóloga acordó el pago de 20.000 pesos en concepto de reparación a seis víctimas (otros dos acordaron por la vía civil) y cumplir tareas comunitarias durante dos años a beneficio de la fundación “Santa Rafaela María”, hogar de niños ubicada en la ciudad bonaerense de Beccar.

El acuerdo alcanzado con el fiscal Gervasio Labriola fue homologado en su momento por el juez Jorge Barbagelata, pero recientemente la Oficina de Medios Alternativos (OMA), manifestó inconvenientes para controlar que efectivamente la oftalmóloga estaba cumpliendo las tareas comunitarias, y pidió que las realice en una institución más cercana a la provincia.

La solicitud no fue bien recibida por el abogado de Desio, Jorge Legascue, quien reclamó al magistrado que se respete la sentencia del 5 de septiembre y, por lo tanto, que las tareas se lleven a cabo en la fundación “Santa Rafaela María”.

Desio es directora del Instituto Oftalmológico Castroviejo, en Paraná.

Uno de los argumentos utilizados por el defensor fue que su clienta reside desde hace muchos años en Capital Federal, cerca de todo su núcleo familiar, y que está muy pocos días en Paraná. Al pasar, Lagascue resaltó que todos los hijos de la oftalmóloga viven en Capital Federal, incluso el rugbier paranaense e integrante de los Pumas, Javier Ortega Desio.

“Tiene un hijo oftalmólogo que hace las residencias en Buenos Aires, y tiene una hija en la universidad. Además, tiene un hijo deportista, Puma, que también vive en Buenos Aires”, destacó el abogado defensor.

Por otro lado, el abogado se quejó de que la OMA haya manifestado dificultades para controlar, ya que no posee convenio con la fundación, ni personal y recursos para chequear lo acordado en la probation.

En su breve intervención, el fiscal Labriola no planteó objeciones en cuanto al cambio del lugar en donde la profesional deba cumplir las tareas no remuneradas, por la misma carga horaria y tiempo acordado.

El defensor de Desio insistió en su reclamo. “Acá tenemos una sentencia dictada por un juez competente, de manera que la OMA no tiene efectos jurisdiccionales, sino operativos. La OMA tendrá que buscar la manera para que se efectivice el control de las tareas. Ellos no pueden modificar un decisorio judicial firme. Es como que se genera desconfianza, como que la doctora se va a escapar o burlar las planillas”, planteó el abogado.

Así, en poco más de 20 minutos de audiencia, el juez Barbagelata hizo lugar al pedido de la defensa y resolvió que sea el presidente de la Fundación “Santa Rafaela María”, Jorge Alejandro Grondona, quien lleve a cabo el control de que la médica cumpla sus tareas comunitarias.

La fiscalización de Grondona consistirá en remitir mensualmente a la OMA las planillas en el que se dé cuenta de las horas cumplidas por la oftalmóloga.

“Sería un exceso librar un exhorto al juez con jurisdicción de la fundación para que reporte a un organismo que controle”, dijo el magistrado al resolver el asunto.


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