Riganti no quiere fueros en Diputados

Q uien habla del otro lado del teléfono es Raúl Riganti, ex intendente de Larroque, localidad del departamento Gualeguaychú, y quien en diciembre se sumará al bloque del Frente para la Victoria (FpV) en la Cámara de Diputados de la provincia. El dirigente se sentará en la banca que deja Juan José Bahillo, quien jurará como diputado nacional el 10 de diciembre.

Antes de que se le pregunte, el dirigente peronista larroquense esgrime su defensa: no utilizará los fueros legislativos como protección en el caso en el que está imputado por supuestos sobreprecios en la pavimentación de 14 cuadras de su localidad. Y sube la apuesta: afirma que uno de sus primeros proyectos apuntará a eliminar ese privilegio.

El caso adquirió notoriedad nacional: el intendente actual, Darío Benedetti, analizó números y encontró sobreprecios y plata de más, e hizo una movida que generó impacto, devolvió lo que estaba de más a la Nación, y eso le valió un llamado y una felicitación del presidente Mauricio Macri.

En diálogo con Entre Ríos Ahora, Riganti dijo que “la preocupación de la oposición es que yo quiera volver a ser intendente, por eso todo este barullo de desprestigiarme. No tengo ningún interés de ser intendente de nuevo”.

Para Riganti, desde 2015 a la fecha, Cambiemos lo ubicó en el blanco con el fin de deteriorar su imagen pública. “Desde que el radicalismo asumió están trabajando para desprestigiarme, porque ellos saben con la imagen que me he ido”, afirmó, y aludió a la causa judicial como parte de esa ‘operación’.

Sobre el caso, se manifestó molesto porque se enteró por los medios de que el fiscal Sergio Rondoni Caffa, de la Unidad Fiscal de Gualeguaychú, solicitó elevar la causa a juicio. Dijo que aún nadie notificó de esa petición a su abogado, Daniel Garbino.

“Estamos en etapa de investigación preparatoria, esto ha ido rápido y aún así han demorado un año y medio porque con las pericias que han hecho han tratado de buscar el pelo en la sopa”, se quejó el futuro diputado provincial.

En ese sentido, comentó que “hace diez días la última pericia que se hizo en las computadoras salió favorable a nosotros. Las computadoras decían lo que decíamos nosotros”.

Ante la pregunta sobre si se amparará en los fueros en caso de ser llevado a juicio, respondió, tajante: “No me voy a amparar en los fueros. Si les preocupa eso, que se olviden porque no lo voy a hacer. Soy el primero que quiere que se termine de esclarecer este tema”.

Consultado sobre los proyectos que tiene en mente promover en la Cámara de Diputados, sostuvo que el primero será la eliminación de los fueros. “Hay muchos proyectos para presentar, pero uno inmediato es que no tengamos fueros. A alguno podrá interesarle y tenerlo. Yo estoy tranquilo y sigo como hasta ahora: sin fueros”, aseveró.

“Me parece interesante que no tengamos fueros”, concluyó. Habrá que ver, entonces, cómo reciben la idea en el propio bloque del FpV, donde otros cinco legisladores tienen causas pendientes en la Justicia: Sergio Urribarri, Pedro Báez, José Allende, Juan Carlos Darrichón y Rubén Ángel Vázquez.

Las 14 cuadras

Larroque, pueblo de poco más de 8 mil habitantes, fue noticia provincial y nacional el año pasado por un caso considerado “testigo”: el nuevo jefe comunal, Darío Benedetti, de Cambiemos, decidió devolver 13 millones de pesos a Nación luego de corroborar que una obra fue sobrefacturada por la gestión de su antecesor. Es decir, la de Riganti. Pero no fue todo, el intendente de la fuerza de Mauricio Macri también llevó el caso a la justicia.

La causa quedó en manos del fiscal Sergio Rondoni Caffa, que imputó a Riganti por los presuntos delitos de administración fraudulenta en perjuicio del erario público, en concurso ideal con el delito de abuso de autoridad y violación de los deberes de funcionario público. La misma imputación recayó sobre Leonardo Martín Hassel, exsecretario de Gobierno.

En el legajo también aparece como imputado por fraude a la administración pública como co-autor el empresario a cargo de la obra: Néstor Hereñú, de la constructora Organización Industrial Construcciones SA (OIC SA).

En el expediente judicial se resume un poco la historia: en mayo de 2015 Riganti celebró un convenio con la Subsecretaría de Desarrollo y Vivienda de la Nación dependiente del Ministerio de Planificación General para la construcción de 14 cuadras de pavimento por un monto de 21,6 millones de pesos.

Una auditoria de la nueva gestión municipal determinó que la obra costaba mucho menos: 5 millones de pesos. Por esa razón, en un acto inédito, el intendente radical devolvió a la Rosada el resto del dinero sobrefacturado. Sin embargo, el ex intendente y futuro diputado provincial sostiene que no cometió ningún delito, y aseguró que quiere que se esclarezca su caso cuanto antes, aunque sea en un juicio oral y público.


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