Elecciones municipales 2015: Nuevos partidos, mismas recetas

Este no pretende ser un post político, no al menos tal y como la mayoría de nuestros políticos, profesionales y amateurs, parecen entender el concepto.

Pocos días atrás, se cumplía el cuarto aniversario del nacimiento del conocido como Movimiento 15M. Muchos consideran este hecho como el punto de inflexión en el panorama político español. El inicio de un cambio que desembocaría en la caída del bipartidismo, mayoritariamente protagonizado por PP y PSOE, con el acompañamiento puntual de otros partidos como IU, UpyD y los regionalistas.

Tras diversos escándalos de corrupción, y el simulacro que han supuesto las elecciones andaluzas, el escenario actual está marcado por la caída del apoyo popular a los partidos tradicionales PP y PSOE, el suicido de UpyD, y la aparición en escena de Podemos y Ciudadanos, que claman por la regeneración política y que parecen aglutinar el voto de los electores más desencantados. Hasta el punto de situar a la intención de voto actual en un virtual cuádruple empate, con múltiples posibilidades de bisagras, alianzas, etc.

Dicho esto, cabe recordar que los comicios que tienen lugar el próximo domingo 24 de Mayo, son las elecciones municipales y autonómicas. Para la batalla nacional queda tanto tiempo, y el escenario es tan volátil, que todo puede cambiar y darse la vuelta por completo.

Por lo tanto, vamos a lo concreto, a lo más cercano, a lo local.

En Crevillente, ciudad en la que nací, vivo y estoy empadronado, concurren los siguientes 8 partidos a las elecciones del próximo domingo:

  • Pardido Popular
  • Partido Socialista
  • Compromís
  • EU-ERPV
  • Ciudadanos
  • Podemos
  • UPyD
  • “El millor Partit”

Llamadme antiguo, pero me hubiese gustado que mi voto fuese plenamente reflexivo y analizar, o al menos leer, el programa electoral de cada uno de estos partidos antes de acudir a la urna. Empezamos mal si tan sólo uno de ellos, el de Compromís, está disponible en la web. Otros, como es el caso de Podemos, EU-ERPV, “El millor partit” y Ciudadanos, los he podido leer en papel. De PP y PSOE, cuya hegemonía parece amenazada, he leído algunas ideas a través de redes sociales, pero no he tenido la ocasión de encontrar el programa electoral como tal.

¿Será que éstos partidos confían su suerte en las elecciones al voto ideológico? Buena suerte entonces.

Los municipios y ciudades, dadas las competencias que tienen transferidas, requieren de una gestión local, en la que la ideología nacional debe contextualizarse y convertirse en acciones concretas, algunos las llaman “propuestas” durante electoral (luego pasan al olvido), que vayan encaminadas a mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

No perdamos de vista que en un entorno globalizado como el actual, donde la tecnología avanza exponencialmente y los paradigmas del transporte y la movilidad están en plena revolución, cada vez hay menos elementos que liguen a los ciudadanos y las empresas a un lugar geográfico concreto.

Además, ante una situación en la que la escasez de recursos públicos es manifiesta, la realidad es que ciudades y pueblos, compiten entre sí por atraer a individuos y empresas, que generen la actividad y desarrollo económico necesario para que se produzca el incremento de los ingresos municipales con los que dotar a la población de más y mejores servicios. Estamos ante lo que Pablo S. Chillón, ha denominado “La diplomacia urbana”.

Al leer los programas electorales, me hubiese gustado encontrar una idea clara de qué proponen los diferentes partidos para Crevillent. ¿Cuál va a ser el story telling de nuestro pueblo?, ¿cuál es nuestra ventaja comparativa?, ¿cómo la vamos a explotar?.

En lugar de eso, he encontrado en la mayoría de los casos propuestas agrupadas por temáticas (urbanismo, desarrollo económico, medio ambiente, etc.), pero inconexas, populistas, y sin la más mínima estimación de la dotación económica requerida para llevarlas a cabo durante la próxima legislatura.

Sé que hubiese sido demasiado pedir un análisis concienzudo de la situación actual, una definición de los objetivos a 4 años, y un esbozo de plan para alcanzarlos, con sus medidas concretas, priorizadas, con presupuestos económicos, plazos, etc. Pero, ¿de verdad piensan ganar unas elecciones simplemente anotando en un papel todas las ideas surgidas al tresbolillo durante un brainstorming?

Cierto es, que elaborar un plan requiere esfuerzo, reflexión y tiempo, así que lo entiendo. Mejor no, mejor confiar en la estrategia tradicional: prometer la luna, apretar manos, repartir octavillas sin ton ni son, y hacerse selfies con los propios incondicionales en los mítines.

Nuevos partidos, mismas recetas.

Originally published at www.guillermomas.com on May 21, 2015.