AFFIRM, INC. Y LA REVOLUCIÓN FINTECH

I. Tarjetas de Crédito: Un Producto de Crédito al Consumo.

Las tarjetas de crédito son uno de los más importantes, diversos y complejos productos de crédito al consumo. Las tarjetas de crédito resultan ser vitales para la salud financiera de muchos de los consumidores. Desde la década de los ochentas del siglo pasado, Visa U.S.A. (Visa) y MasterCard International (MasterCard), las asociaciones de tarjetas de crédito controladas por los bancos (redes de tarjetas de crédito), han podido controlar el uso y el acceso a sus redes para beneficio de sus respectivos bancos socios.

En el mercado de tarjetas de crédito controlado por alguna asociación (p.e, Visa) — que cuenta con muchos titulares de tarjetas de crédito, gran número de comercios y múltiples bancos (los bancos adquirentes y los bancos emisores de tarjetas) — tales asociaciones (o redes, p.e., American Express, Visa, MasterCard y Discovery, en los Estados Unidos de América) juegan un papel determinante al establecer reglas para la emisión de tarjetas, la compensación y liquidación de las operaciones, la publicidad y promoción de la marca, la autorización de las operaciones, la determinación de las comisiones, y la distribución de los ingresos entre los participantes en la operación respectiva. Cada participante en la operación de tarjetas de crédito cuenta con un incentivo para participar en la red. El proceso inicia cuando un titular de tarjeta de crédito presenta su plástico a un comerciante para comprar un bien o servicio. El comerciante transmite al banco adquirente(1), el número de cuenta del titular del plástico y la cantidad de la operación. El banco adquirente transmite esta información a la red de tarjetas (también conocida como procesador) solicitando autorización para la operación. La asociación de tarjetas (procesador) transfiere la solicitud de autorización al banco emisor de la tarjeta.(2) El banco emisor responde con su autorización o rechazo, a través de la red, al banco adquirente y después al comercio. En caso de que se autorice la solicitud, el banco emisor también envía al banco adquirente, a través de la red, el monto de la operación menos la comisión de intercambio — establecida por la red de tarjetas de crédito. (3),(4) El banco adquirente, después de restar sus propias comisiones, pasa el pago al comercio.(5) Al final, los bancos adquirentes y los procesadores sirven de vínculo de comunicación y de operación entre los comercios y los bancos emisores de tarjetas de crédito. Asimismo, los bancos adquirentes y los procesadores son importantes debido a que: (i) cada emisor de tarjetas de crédito operan con por lo menos un procesador de pagos, y cada comercio que acepta tarjetas de crédito tiene una relación con un banco adquirente, y (ii) la industria genera ingresos por medio de comisiones a los comercios, que esos comercios buscan recuperar, ya sea mediante precios más altos o mayores ventas. Por lo tanto, las operaciones de tarjetas de crédito viajan a través de lo que se puede podría describirse fácilmente como una “caja negra (black box)” — un grupo altamente sofisticado de intermediarios que afilian comercios para aceptar tarjetas de créditos, administran operaciones con tarjetas de crédito, gestionan procesos de resolución de disputas, y, junto con las agencias reguladoras, fijan las reglas que gobiernan las operaciones con tarjetas de crédito (la “Caja Negra”).(6)

Además de los efectos que tiene la Caja Negra para el mercado de tarjetas de crédito — y sus implicaciones para los comercios y los precios de los productos disponibles para los consumidores –, otra importante perspectiva de ese mercado es la que se refiere al otorgamiento de crédito para consumo. El mercado de tarjetas de crédito es uno de los mercados de crédito al consumo más grandes en los Estados Unidos de América. Los consumidores continuamente inician procesos de solicitud de tarjetas de crédito. Según el “Consumer Credit Card Market Report (December 2015)” elaborado por el Consumer Financial Protection Bureau (“CFPB”) de los Estados Unidos de América, las tarjetas de crédito representan un importante mecanismo para sufragar el consumo en ese país y, por lo tanto, constituyen un importante motor de las deudas de consumo (consumer indebtedness). Tan solo en los primeros seis meses de 2015, en los Estados Unidos de América existían aproximadamente 14.5 mil millones de operaciones de tarjetas de crédito.

Las calificaciones de crédito (credit scores)(7) son usadas para predecir la probabilidad relativa de un consumidor de repagar una deuda en comparación con otros consumidores y, consecuentemente, representan un elemento fundamental en la determinación de la capacidad de los consumidores para acceder al crédito, así como el precio de este último. Así, la mayoría de los prestamistas (p.e., los emisores de tarjetas de créditos) usan las “calificaciones FICO (FICO scores)”, desarrolladas y comercializadas por FICO (la marca que identificaba la Fair Isaac Corporation), para determinar el extender o no una línea de crédito a un consumidor y el precio de la misma — por ejemplo, existen cuatro gamas de calificación FICO: superprime, prime, core subprime, y deep subprime. Estas calificaciones están basadas en modelos de calificación aplicados a la información de un consumidor incluida en reportes de crédito (credit report). Diferentes tipos de prestamistas pueden usar diferentes modelos de calificación FICO.(8)

Según el reporte del CFPB, las comisiones son un muy importante componente del costo total del crédito para los consumidores que están usando tarjetas de crédito. Durante 2014, las comisiones representaron poco más de la quinta parte del costo total del crédito. En el curso de 2013 y 2014, los emisores de tarjetas de crédito especialistas en subprime, obtuvieron del cobro comisiones el 58% de sus ingresos en créditos para el consumo. Las principales categorías dentro de la estructura de comisiones son: (i) comisiones por pagos atrasados (late fees, aquellos cobrados cuando el titular de una tarjeta de crédito no realiza por lo menos el pago mínimo en la fecha de pago mensual); (ii) comisiones por mantenimiento de la cuenta (account maintenance, principalmente las comisiones anuales); (iii) comisiones por transferencias de saldos (balance transfer fees); (iv) comisiones por disposiciones en efectivo (cash advance fees), y (v) comisiones por operaciones en el extranjero (foreign transactions fees).

II. Nueva Competencia en los Mercados de Tarjetas de Crédito y en el Crédito al Consumo: Préstamos en Punto de Venta (Point-of-Sale Lending).

La tecnología digital está abriendo la competencia, en ciertos rubros de los mercados de tarjetas de crédito y de créditos al consumo, a ciertos jugadores no tradicionales. Fuera de las tarjetas de crédito y diferente a los medios móviles de pago (p.e., Apple Pay), nuevos participantes en el mercado de créditos al consumo están volviendo a traer productos de crédito al consumo en la forma de préstamos en el punto de venta.

Estos nuevos participantes han sido capaces de entrar rápidamente al mercado y de aumentar la competencia con los emisores de tarjetas de crédito, por el financiamiento al consumo, acudiendo a fuentes de capital que no habían sido previamente utilizadas (los créditos P2P o las plataformas de mercados de créditos — marketplace lending platforms — , p.e., Lending Club and Prosper)(9), a modelos de negocios de bajo costo (p.e., soportados en tecnología), al análisis de información, particularmente utilizando fuentes de información no tradicionales (p.e., Affirm, Inc.).

Particularmente, nuevos participantes están competiendo con las tarjetas de crédito por créditos al consumo en puntos de venta, mediante una imperceptible integración en los portales de venta en Internet y un proceso casi sin fricción de solicitud y autorización de crédito. Por ejemplo, Affirm, Inc. (“Affirm”) posiciona su botón “Pay Later with Affirm”, como una alternativa a ingresar la información de la tarjeta de crédito, vía el tradicional botón “checkout” en el carrito de compras en línea. Un consumidor ingresa su nombre, domicilio, número de celular, dirección de correo electrónico, fecha de nacimiento, y los últimos cuatro dígitos de su número de Seguridad Social (Social Security). Affirm utiliza sus propios modelos de originación de créditos en el punto de venta digital, incluyendo la compra a través de teléfonos móviles.

III. Premisas Básicas de Affirm de Levchin: Oportunidad de Innovación en Finanzas al Consumo.

No sé si quiero ser dueño de un banco. Pero quiero prestar dinero de forma transparente, y quiero crear una institución que la gente ame,” manifestó Max Levchin (cofundador y ex–CTO de PayPal), en una entrevista con Wired Magazine en julio de 2014. Más recientemente, en una plática con Kara Swisher (Re/code Decode), Levchin explicó que Affirm, el startup en el que está actualmente trabajando (fundador y CEO), es “un intento por modernizar las finanzas y la banca de consumo para una época moderna impulsada por los teléfonos inteligentes, … utilizando información como la fuente principal para extraer nuevo valor y para ser creativo”. En opinión de Levchin, la gran oportunidad de éxito de negocio para Affirm surge del hecho de que la mayoría de los bancos tienen fundamentalmente desalineados los incentivos con sus clientes. Si se revisara la estructura de rentabilidad de un típico banco emisor de tarjetas de crédito, una importante parte de sus utilidades provienen de comisiones por pagos atrasados, “en otras palabras mientras más irresponsablemente te comportes, mientras más hagas las cosas como se supone no las debes hacer, más te quiere el banco”. Por tanto, desde el punto de vista de la relación proveedor del servicio–cliente, esa es probablemente la peor manera de organizar un banco prestamista, puesto que si bien no quieren que quiebres, si quieren que te atrases en los pagos de tu tarjeta de crédito, “les gustaría que te golpearas con comisiones por pagos atrasados y otras ocasiones transferencias de valor de ti a ellos”. Levchin asimismo expresa que “después de 2008, mucha gente joven esperaba algo mejor, veían al mundo de los grandes bancos y decían ustedes nos han fallado, ya no debemos confiar más en ustedes, es por esto que en verdad existe actualmente la oportunidad de proporcionar a esta nueva generación el sistema bancario que se merecen” (siguiendo a Peter F. Drucker y considerando la explicación de Levchin), Affirm puede ubicarse en una oportunidad de innovación basada en necesidades de proceso y cambios en la población).

Según la narrativa de Levchin, Affirm es el resultado del deseo de crear un producto que esté siempre alineado a los mejores intereses de los consumidores, no solamente en relación con los mejores intereses de corto plazo, sino con algo que ayude a los consumidores a construir sus calificaciones de crédito y que nunca los coloque en deuda que no puedan pagar. Asimismo, el modelo de Affirm acepta que las calificaciones FICO no reconocen la nueva realidad económica de los millennials, particularmente la economía de las chambas (“gig economy” — definida por Wired Magazine como “los trabajos no tradicionales que realizan contratistas independientes, temporales, o freelancers”. Consecuentemente, existe una enorme oportunidad en considerar diferentes tipos de información (nuevas señales sociales) para valorar el riesgo de crédito durante el proceso de otorgamiento de créditos — Affirm usa Facebook para autenticar a los consumidores, y también emplea diversas señales sociales y de información para ponderar el riesgo.

Levchin quiere que Affirm sea un lugar en el que la gente confíe y obtenga dinero cuando lo necesite, en buenos términos y con completa transparencia, y en algún punto Affirm quiere generar la suficiente confianza para que la gente le lleve su dinero para depósito.

IV. Compra con Affirm (Buy with Affirm).

Los clientes solicitan crédito usando sus nombres, números telefónicos, correo electrónico, y fecha de nacimiento, y el algoritmo de Affirm analiza miles de bits de información pública disponible. Affirm proporciona a través de su plataforma tecnológica el servicio de “Compra con Affirm (Buy with Affirm)” — un producto de crédito a plazos definidos con periodos estándares de 3, 6, o 12 meses ofrecido por Cross River Bank (un banco comercial de Nueva Jersey asegurado por el FDIC).(10)

Por lo tanto, “Buy with Affirm” permite a los consumidores (acreditados de cuando menos 18 años dentro de los Estados Unidos de América — “Clientes”) pagar a comercios en línea, con los que se asocia Affirm (“Comercios”)(11), a plazos y ofrece tasas de interés bajas y transparentes. Los Comercios, después de recibir su pago respectivo, pagan a Affirm una determinada comisión (no-divulgada y competitiva cuando se le compara con las comisiones de tarjetas de crédito inherentes a la Caja Negra). Al momento en que el Cliente acuerda usar “Buy with Affirm”, Cross River Bank pagará al Comercio por su cuenta a cambio de que el Cliente prometa pagar esa misma cantidad más el cargo financiero (tasa de interés), según sea determinada en función a su calidad crediticia, de acuerdo con los siguientes términos relevantes:

[a] Promesa de Pagar del Cliente: antes de cerrar una operación por cuenta del Cliente a través de “Buy with Affirm”, Affirm se asegurará de que el Cliente prometa pagar, divulgándole los términos y condiciones aplicables a la operación y asegurando el consentimiento del Cliente de esos términos y condiciones, incluyendo la promesa del Cliente de pagar el total de los montos de pago a Cross River Bank o sus cesionarios, solicitándole que haga click en el botón de “Confirme Cargo (Confirm Charge)”;

[b] Tasas de Interés: las tasas de interés de “Buy with Affirm” van de una 10% a 30% de Tasa de Porcentaje Anual (Annual Percentage Rate — “APR”), dependiendo de la calidad crediticia del Cliente (un 0% de APR es ofrecida con algunos comercios seleccionados). El APR aplicará en cada pago mensual, en una base igual y previamente calculada, a menos que el Cliente realice un pago total anticipado(12);

[c] Cargos Financieros: “Buy with Affirm” está sujeto a un cargo financiero con base en la tasa de interés aplicable determinada por la calidad crediticia del Cliente. Affirm siempre divulga el cargo financiero determinado antes de que el Cliente acepte cualquier préstamo;

[d] Primer Pago: El primer pago del Cliente será debido no antes de 15 días después de que Cross River Bank pague al Comercio por cuenta del Cliente de acuerdo con el servicio de “Buy with Affirm”;

[e] Comisión por Pago Atrasado y Penalidad por Pago Anticipado: Al Cliente nunca se le cobrarán comisiones por pagos atrasados por usar “Buy with Affirm” — “El Mantra de Levchin” –. El Cliente puede cumplir con su obligación de pago en cualquier fecha antes del pago final, liquidando a Affirm una cantidad igual al saldo insoluto, menos el reembolso procedente a la fecha del pago respectivo;

[f] Investigación de Crédito y Reportes: El Cliente otorga a Affirm el permiso de investigar su historial de crédito y de obtener el correspondiente reporte de crédito, en relación con la revisión de la solicitud de crédito. Affirm puede reportar cualquier información negativa (tales como pagos atrasados, pagos incumplidos u otros incumplimientos) acerca de la cuenta del Cliente a agencias de información crediticia,(13) y

[g] Cobranza: Affirm puede enviar al Cliente recordatorios de pagos en cualquier tiempo y a través de cualquier medio de comunicación disponible (p.e., correo electrónico y mensajes de texto SMS). En el supuesto de cualquier monto adeudado, Affirm puede llevar a cabo esfuerzos de cobranza para recuperar del Cliente los montos adeudados (p.e. entregrar información a agencias de cobranza o iniciar procedimientos judiciales).

Después de revisar la descripción anterior del servicio “Buy with Affirm”, pareciera que Affirm está buscando explotar ciertas deficiencias en el proceso del crédito al consumo en el mercado de tarjetas de crédito — principalmente, la falta de transparencia en los costos de financiamiento y, como lo explicó Levchin, la estructura de incentivos adversos al consumidor que está inserta en el modelo de negocios de los emisores de tarjetas de crédito. Por otro lado, el proceso de otorgamiento de crédito de Affirm está diseñado para resultarle tractivo a los millennials, mediante, entre otras cualidades: (i) la utilización de tecnologías muy utilizadas en ese rubro de edades (p.e., teléfonos inteligentes y apps); (ii) el reconocimiento de la realidad económica de esos grupos de jóvenes al momento de ponderar el riesgo de crédito relevante (las calificaciones FICO no reconocen apropiadamente los ingresos generados en el gig economy), y (iii) el evitar seguir estructuras de incentivos perversos y apuntar a construir relaciones de confianza con los acreditados o clientes (Affirm no cobra comisiones por pagos atrasados, comisiones de servicio, comisiones por pago anticipado, o cualquier otra comisión oculta y busca ser siempre más transparente y justo que cualquier otra forma de financiamiento; Affirm siempre divulga la tasa de interés aplicable antes de que el cliente acepte cualquier préstamo, y Affirm envía a los clientes correos electrónicos y mensajes de texto SMS para recordar pagos próximos).

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(1) El banco adquirente (también conocido como el adquirente del comercio) contrata con el comercio para que este acepte pagos con tarjetas de crédito de la red. Esta es una relación business-to-business. Estos adquirentes también facilitan los servicios de procesamiento para los comercios; algunos realizan directamente estos servicios, mientras que otros transfieren esos servicios a terceros procesadores. Esto es, son adquirentes que revenden los servicios de procesamiento front- y back-end, que no los proporcionan directamente. La mayoría de los grandes adquirentes también fungen como procesadores, pero casi todos los pequeños son revendedores.

(2) Los bancos emisores o emisores de tarjetas de crédito, que en los Estados Unidos de América son generalmente bancos o uniones de crédito, pagan a las redes de tarjetas de crédito por el derecho de operar en sus respectivas redes y posteriormente colocar la marca de la red en sus tarjetas de crédito.

(3) Los flujos de fondos entre la red de tarjetas de crédito y los bancos participantes se realizan en lotes (batches), no operación por operación, en diversas ocasiones por día; la red de tarjetas realiza las liquidaciones entre los bancos participantes determinando la posición neta de cada participante, a efectos de que el sistema quede cuadrado (equilibrado).

(4) Los procesadores gestionan las autorizaciones de las operaciones y enrutan (de manera electrónica) las operaciones del punto de venta a la red (el procesamiento front-end). Posteriormente, administran la información y los flujos de pagos necesarios para convertir el registro electrónico creado en el punto de venta en efectivo para el comercio (el procesamiento back-end).

(5) El banco adquirente fija sus propias comisiones, que son deducidas del pago al comercio. Esas comisiones deben ser suficientes para cubrir el costo de la comisión de intercambio y sus propios gastos en participar en la operación. Las comisiones de intercambio equivalen a una importante porción de las comisiones cobradas a los comercios por los bancos adquirentes.

(6) Dentro de la Caja Negra, han aparecido y evolucionado instituciones especializadas para enrutar las operaciones hacia las entidades comerciales apropiadas, y otras han evolucionado para administrar las relaciones entre las redes de tarjetas de crédito y los comercios.

(7) Una calificación de crédito es un resumen numérico de la aparente viabilidad crediticia de un consumidor, basado en el reporte de crédito del consumidor, y refleja la posibilidad de que el consumidor incumpla alguna obligación crediticia. Los principales factores que afectan las calificaciones de crédito incluyen: (i) el historial de pago, incluyendo los pagos en mora y conceptos de cobranza; (ii) saldos, crédito disponible, y el porcentaje de las existentes líneas de crédito que están siendo utilizadas; (iii) registros públicos negativos, como quiebra, resoluciones judiciales, y embargos; (iv) antigüedad del historial crediticio y la mezcla de tipos de crédito; y (v) evidencia de tomar nuevas deudas, tales como nuevas cuentas o solicitudes de información.

(8) Los consumidores también pueden adquirir una amplia gama de calificaciones de crédito; aunque algunas de esas calificaciones también pueden ser usadas por los prestamistas, otras, referidas como “calificaciones educativas (educational scores), no son para nada utilizadas por los prestamistas. Sin embargo, muchas de las calificaciones de crédito vendidas a los prestamistas no son ofrecidas en venta a los consumidores.

(9) Las compañías de mercados de préstamos (marketplace lending companies) son generalmente operadas como “plataformas” que conectan usuarios en busca de financiamiento con inversionistas (inversionistas individuales y de manera creciente inversionistas institucionales) interesados en invertir créditos originados en la plataforma. Después de asegurar los compromisos de los inversionistas, las plataformas generalmente colaboran con socios bancos para fondear y distribuir préstamos a los acreditados. Posteriormente, la plataforma crea una instrumento que documenta el derecho a recibir pagos de principal e intereses en los préstamos. Ese instrumento después es vendido a los inversionistas.

(10) A diferencia de una tarjeta de crédito, “Buy with Affirm” no es un crédito revolvente. Cada solicitud de crédito Affirm es evaluada de manera independiente como una operación cerrada (determinada). Una nueva solicitud de un consumidor existente puede ser negada, sin embargo, en el supuesto que ese cliente no haya pagado en tiempo algún crédito Affirm o si el cliente muestre un comportamiento de endeudamiento excesivo.

(11) Los actuales comercios participantes son: TheRealReal; Casper; Dev Bootcamp; General Assembly; Reverb; Tradesy; MakerBot; Metis; Peloton; Ice.com; Smile Care Club; SuperJeweler; Boosted Boards; Joybird, y TrueFacet.

(12) Cuando el cliente paga anticipadamente (antes de la fecha de pago final) todo el monto adeudado, Affirm proporcionará un reembolso por la diferencia entre el cargo originalmente calculado y el cargo financiero actual debido en términos de la Tasa Anual (APR) a la fecha del pago anticipado.

(13) Cuando el Cliente crea por primera vez una cuenta, Affirm lleva a cabo una revisión “suave” de crédito (soft credit check) para ayudar a verificar la identidad del Cliente y determinar la viabilidad de otorgarle un crédito. Esta revisión “suave” de crédito no afectará la calificación de crédito del Cliente. Siempre que un Cliente solicita créditos adicionales, Affirm puede realizar adicionales revisiones “suaves” de crédito para asegurar el ofrecimiento de las mejores opciones posibles de financiamiento. Asimismo, en caso de que se requiera información adicional, Affirm puede solicitar al Cliente que ligue su cuenta de cheques, lo que ayuda a determinar su capacidad de pago del crédito. Affirm no almacena ninguna información de ingreso (login) a la banca electrónica del Cliente. El ligar la cuenta bancaria del Cliente No AUTORIZA a Affirm a debitar esa cuenta. Únicamente permite a Affirm determinar la capacidad de pago del Cliente.

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Gustavo Maza

Socio Maza & Rachadell Asociados, S.C.

Fundador Acelerador Cognitivo, S.A.P.I. de C.V.