UN SENCILLO Y LIGERO PASEO EN EL MUNDO DE LAS REMESAS INTERNACIONALES

I. Las Remesas.

A. Concepto, Características Generales y Modalidades.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), por “remesas” se entienden aquellos ingresos provenientes de economías extranjeras generados principalmente por la migración temporal o permanente de personas a esas economías (1). El Banco de Pagos Internacionales (por sus siglas en inglés BIS) define a la “transferencia de remesas” como un pago transfronterizo entre dos individuos (2) por un valor relativamente reducido. Así, este concepto abarca los fondos que cruzan fronteras y que fluyen a través de instituciones o canales “formales” o “regulados”, como por ejemplo bancos, instituciones financieras no bancarias y empresas de transferencia de dinero; así como los recursos que viajan por medio de canales “semiformales” e “informales”, como el dinero llevado en los bolsillos (3) o la mochila, cuando se cruza la frontera (la transmisión de remesas en muchas ocasiones es realizada por particulares a través de canales informales o personales).

Desde un punto de vista conceptual, una operación de transferencia de remesas implica la participación de un remitente, un receptor, intermediarios en ambos países y la interfaz de pago utilizada por los intermediarios (los intermediarios y la interfaz constituyen el canal de envío de las remesas). La mayoría de las remesas gozan de las siguientes características: (i) tienen relativamente poco valor (4); (ii) son regulares o frecuentes; (iii) implican principalmente personas en ambos extremos de cada operación (remitente y receptor) — en general, tienen como propósito el apoyo familiar, y (iv) requieren de algún tipo de red — es decir, los puntos de acceso donde los consumidores pueden enviar y recibir fondos — así como procedimientos para conectar esos puntos de acceso y permitir el envío de información (los datos de la remesa) y la liquidación (la transferencia de los fondos).

Las remesas pueden adoptar tres modalidades: (i) transferencias en efectivo — se envían en moneda extranjera o en moneda local mediante una transferencia física de dinero; (ii) transferencias de crédito — se basan en instrucciones de pago de proveedores en el país remitente a proveedores en el país receptor (5), y (iii) transferencias en especie — implican transferencias de bienes, principalmente de consumo, así como la entrega física principalmente a través de canales informales.

B. Canales.

Como se señaló anteriormente, las remesas fluyen a través de diversos tipos de canales, los que se pueden clasificar en tres grandes clases:

[a] Canales Formales: Son los que están regulados y autorizados formalmente para operar en el negocio de las transferencias de dinero — p.e., los bancos, los proveedores de servicios de transferencia de dinero (valor monetario) y otras instituciones registradas u autorizadas al efecto;

[b] Canales Semiformales: Incluyen las instituciones que proporcionan servicios de transferencias de dinero fuera de los mecanismos regulatorios de las autoridades competentes — instituciones organizadas para la transferencia de dinero, pero no sujetas a la supervisión o control de alguna autoridad regulatoria de servicios financieros, y

[c] Canales Informales: Son los que, si bien se encuentran fuera de la regulación y/o supervisión financiera, tienden a ser legales; son los canales menos oficiales y formales para la transferencia de fondos — pueden ser intermediarios que no operan como negocios formales.

El remitente elige el canal en función de la variedad y disponibilidad de servicios en un determinado país, así como del marco regulatorio aplicable. Esa elección igualmente depende de otros factores relacionados, como el tipo de infraestructura disponible en el país anfitrión y el de origen, la facilidad de acceso a las instituciones financieras formales, la rapidez de la transferencia de fondos a través de otros canales, el costo diferencial de la transferencia de fondos, las regulaciones gubernamentales, los incentivos ofrecidos por el país de origen (p.e., concesiones tributarias y tasas de interés), los requerimientos de identificación y la complejidad de los trámites en los canales formales (6).

La ventaja relativa de cada canal, también depende, entre otros, de los citados factores. No obstante que en el país remitente y en el de origen puede existir una fuerte penetración bancaria (p.e., facilitándose las transferencias de dinero cuenta a cuenta), los costos explícitos (comisiones) y ocultos (diferenciales en tipo de cambio) (7) de las operaciones y la complejidad de los requisitos de identificación y documentación pueden hacer poco atractiva — tanto para bancos como para usuarios — las transferencias bancarias de dinero para las remesas de bajo valor. Por otro lado, la debilidad en la infraestructura tecnológica del país de origen puede obstaculizar el uso de métodos electrónicos, ofrecidos por canales formales, en el envío de remesas (8). Otro factor importante a considerar al momento de elegir un canal particular, consiste en el riesgo de perder dinero en tránsito (9).

C. Descripción General de la Transferencia de Remesas.

Para describir de manera general la operatividad y funcionamiento de las transferencias de remesas, se puede señalar lo siguiente:

[a] Participantes: Los principales participantes son: (i) el remitente; (ii) el receptor (beneficiario), y (ii) los 2 proveedores de servicios de remesas (PSR) (10) — uno en el país emisor (el PSR captador o iniciador) y otro en el país receptor (el PSR pagador) — sujetos a una operativa conjunta que les permite ofrecer el servicio completo; lo anterior en el entendido, sin embargo, de que en ocasiones los PSRs actúan a través de agentes (captadores o pagadores) que son los que captan o entregan los fondos por cuenta del PSR;

[b] Naturaleza del Instrumento u Operación: La mayoría de las remesas son transferencias de crédito, lo que implica que el pago se inicia con una orden de pago del remitente al PSR iniciador (11). En otros casos, las remesas implican la utilización de instrumentos de débito, como los cheques — el remitente entrega un cheque al receptor, que lo hace efectivo en su banco;

[c] Etapas de la Operación: Se pueden dividir en: (i) visibles para los usuarios: son la captación y el pago, cuando el remitente entrega los fondos al PSR o agente captador y el PSR o agente pagador paga o entrega los fondos al receptor (12) — implican la transmisión de información (13) y de fondos, y (ii) invisibles para los usuarios: las etapas comprendidas entre la captación y el pago, que incluyen los procesos básicos de mensajería (permiten la transmisión de información del agente captador al pagador) y liquidación (permiten el envío de los fondos) (14), y

[d] La Red: Las transferencias de remesas implican la existencia y operación de algún tipo de red — entendiéndose por tal, la combinación de los puntos donde pueden captarse y pagarse los fondos objeto de las remesas, con los procedimientos y/o protocolos que permiten la conexión de esos puntos, así como la liquidación y mensajería.

D. Clasificación de los Servicios de Remesa en Función a la Organización de la Red.

Según el BIS, en atención a la naturaleza o forma de organización de los puntos que integran la red respectiva, los servicios de remesas pueden clasificarse en:

[a] Servicios Unilaterales: Los servicios unilaterales son ofrecidos por un solo PSR, sin la intervención de otras entidades como agentes captadores o pagadores. En estos casos: (i) el PSR cuenta con puntos de acceso físico en los países remitentes y en los países receptores, o (ii) la red es virtual, en los que los puntos de acceso son instrumentos de comunicación — computadoras o teléfonos móviles;

[b] Servicios en Franquicia o Concesión: Los servicios que son proporcionados por un proveedor central, que no cuenta con puntos de acceso propios. Ese proveedor central ofrece un servicio propio, creando una infraestructura que da soporte al mismo y negociando (contratando) los puntos de acceso necesarios — entidades que ofrecen los servicios, en calidad de agentes concesionados y en condiciones estandarizadas (al amparo de la marca del PSR respectivo); por ejemplo, los operadores o entidades especializadas en transferencias de dinero (money transfer operators — MTOs) (15);

[c] Servicios Negociados: En los servicios negociados el PSR negocia y contrata con un conjunto limitado de instituciones extranjeras con el fin de establecer una eficiente red de puntos de acceso — p.e., contratos bilaterales entre un banco en el país remitente y otro en el país receptor, al igual que contratos multilaterales (bancos en múltiples países), así como convenios entre sociedades cooperativas de crédito y alianzas entre servicios postales de diferentes países.

[d] Servicios Abiertos: En los servicios abiertos, un PSR ofrece un producto exclusivo a sus clientes en el país remitente, mientras que los puntos de acceso en el país receptor son parte de una red abierta con acceso directo o indirecto por parte de cualquier PSR — por ejemplo, la red bancaria internacional, formada por los sistemas de pago nacionales a los que puede accederse desde otro país mediante bancos corresponsales o (con menor frecuencia) a través de conexiones directas entre esos sistemas de pago nacionales.

II. Los Canales Formales.

A. Los Servicios de Pagos Electrónicos de Pago y la Cuenta de Operación.

Las instituciones bancarias y otras entidades, conocidas en general bajo el término de proveedores de servicios de pago (payment service providers — PSPs) (16), han desarrollado servicios o instrumentos de pagos electrónicos que atienden las limitaciones propias al uso del efectivo y que permiten una mayor rapidez, seguridad, comodidad y otros beneficios en las operaciones para transferir valor monetario. Dentro de la categoría genérica de los PSPs, se incluye a los PSR de servicios de remesas — cualquier persona o institución que preste servicios de remesas como negocio.

En términos del BIS, los instrumentos de pago electrónicos pueden clasificarse en tres grandes categorías:

[a] Instrumentos Basados en Transferencias Electrónicas de Fondos (Electronic Funds Transfer — EFT): Estos instrumentos son transferencias directas (p.e., cuenta a cuenta) de créditos y transferencias directas de débito; en su calidad de pagos cuenta a cuenta, estos instrumentos son procesados electrónicamente de principio a fin;

[b] Instrumentos Basados en Tarjetas de Pago: Estos instrumentos incluyen los pagos con tarjetas de créditos y de débito. Todavía implican en muchos casos el uso del plástico. En general, los pagos con tarjetas son iniciados, autorizados, autenticados, compensados y liquidados de forma electrónica, y

[c] Instrumentos Basados en Dinero Electrónico (e-money): Estos instrumentos implican el que la persona que paga sea titular de una cuenta de operación pre-fondeada (prepagada) con un PSP. Como ejemplo de estos instrumentos encontramos los pagos en línea (iniciados a través de Internet), el dinero móvil (iniciados a través de teléfonos móviles) y tarjetas prepagadas (17).

La mayoría de los servicios de pagos electrónicos giran alrededor de una cuenta, la que sirve de fuente fondeadora u originadora de los respectivos pagos realizados y en la que se reciben y acreditan los recursos de los pagos recibidos. Estas cuentas, referidas como “cuentas de operación (transaction accounts)”, permiten conservar valor monetario en un banco o algún otro proveedor de servicios de pago. Para realizar los citados pagos, se requiere contar con los fondos necesarios en la cuenta de operación. Las cuentas de depósito en los bancos y en otras entidades facultadas para recibir depósitos, que pueden recibir y realizar pagos, califican como cuentas de operación; por esto, las cuentas de operación se pueden clasificar en cuentas de depósito (deposit transaction accounts) (18) y cuentas de dinero electrónico (e-money transaction accounts) (19). Lo importante es que las cuentas de operación, ofrecen las funcionalidades básicas de: (i) realizar y recibir pagos, y (ii) almacenar valor monetario.

Más allá de estas funcionalidades básicas, los distintos productos financieros que constituyen “cuentas de operación” pueden tener muchas diferencias, así como estar sujetos a distintos esquemas regulatorios. En todo caso, vale la pena señalar que, en algunos casos, las cuentas de dinero electrónico han sido utilizadas para prestar servicios a personas que han estado previamente excluidas del sistema financiero; en parte, debido a que estos instrumentos están asociados a comisiones más bajas y/o a menores requerimientos de conocimiento del cliente. Muchas veces, las cuentas de dinero electrónico conllevan soluciones de pago restringidas, con limitada conectividad a otros servicios financieros y, por tanto, no permiten a su titular ingresar los sistemas de pago formales (p.e., las tarjetas prepagadas pueden tener inhabilitado las transferencias a y/o recepción de fondos de cuentas bancarias).

B. El Canal Bancario.

En el mercado de remesas, los bancos comerciales son participantes tradicionales e importantes, pues cuentan con extensas redes de sucursales en los países remitentes y receptores (20) y participan en los sistemas de pagos y liquidación internacionales. La red bancaria internacional, compuesta por sistemas de pago nacionales a los que se accede desde otro país mediante bancos corresponsales (los servicios de la banca corresponsal) o a través de conexiones directas entre esos sistemas de pago nacionales, permite enviar recursos desde cualquier banco, que preste servicios de pago transfronterizos, a prácticamente cualquier otro banco en otro país.

Considerando lo anterior y en términos generales, los bancos ofrecen y ejecutan envíos de remesas, a través de transferencias que pueden ser de efectivo, de una cuenta a otra, fondos pagados por anticipado (tarjetas prepagadas, giros postales, giros bancarios) (21) y crédito (tarjetas de crédito), como se explica a continuación:

[a] Transferencias Bancarias: La remesa es enviada por un banco, a través de una transferencia bancaria, a su sucursal o banco corresponsal en el país beneficiario; la sucursal o banco corresponsal posteriormente envía la remesa electrónicamente o por giro al banco beneficiario. En la mayoría de los casos estas transferencias bancarias se realizan a través de lo que se conoce como los servicios de la banca corresponsal (Ver Banca Corresponsal, más adelante). Las transferencias bancarias son generalmente la opción más cara para el envío de remesas (con comisiones del servicio de banca corresponsal, así como diferenciales en tipo de cambio e impuestos), sin ser la opción más rápida para las remesas. Por su estructura de costos, esta opción no está al alcance de trabajadores migrantes interesados en enviar remesas a sus países de origen (pero es frecuentemente usada por clientes de banca privada).

[b] Servicios Electrónicos: Los servicios electrónicos de transferencia de efectivo que ofrecen los bancos, permiten realizar transferencias transfronterizas de la cuenta bancaria del remitente a la del beneficiario en el país receptor (son transferencias cuenta a cuenta). Las transferencias de cuenta a cuenta son más baratas que las transferencias bancarias, toda vez que no hay comisiones de banca corresponsal. Por otro lado, las innovaciones en tecnología de la información y la introducción de métodos cada vez más sofisticados de transferencia de fondos, como las tarjetas de débito duales, las tarjetas prepagadas y otras variantes que giran alrededor de tarjetas de crédito, también están siendo utilizadas con más frecuencia en muchos países.

III. Banca Corresponsal.

A. Concepto.

En general por banca corresponsal (correspondent banking) se entiende la provisión de servicios bancarios por parte de un banco (al que se le conoce como “banco corresponsal”) a otro banco (conocido como “banco responsal” o “banco respondiente”). Los grandes bancos globales actúan como corresponsales de muchos otros bancos alrededor del mundo. Los bancos responsales pueden recibir una amplia variedad de servicios de parte del banco corresponsal, incluyendo la administración de efectivo (cash management), transferencias internacionales de fondos, custodia de valores y liquidación de operaciones con valores, servicios de compensación de cheques y cuentas para la liquidación de operaciones de compraventa de divisas.

En un acuerdo de banca corresponsal, el banco corresponsal abre una cuenta de depósito o de otro tipo, y proporciona servicios relacionados, al banco responsal. El acuerdo conlleva el intercambio de mensajes entre los bancos a efectos de liquidar las operaciones mediante el crédito y débito de cuentas. Estos mensajes pueden estar asociados a pagos, al financiamiento de comercio exterior, a la compraventa de divisas o a operaciones con valores.

B. Principales Modalidades.

Los acuerdos de banca corresponsal adoptan tres modalidades principalmente. Una primera modalidad, la más tradicional, consiste en la celebración de un acuerdo por virtud del cual el banco corresponsal conviene en ejecutar pagos por cuenta del banco responsal y de sus clientes directos.

Una segunda modalidad es la conocida como banca corresponsal anidada (nested correspondent banking), la que implica el uso de una relación de banca corresponsal por parte de clientes intermediarios del banco responsal (p.e., otros bancos e instituciones financieras en el domicilio del banco responsal), los que usan esa relación para prestar servicios a sus propios clientes.

La tercera modalidad, similar a la banca corresponsal anidada, implica el uso de cuentas conocidas como payable–through, por virtud de las cuales el banco responsal permite a sus clientes intermediarios el acceso directo a la cuenta corresponsal para realizar sus operaciones.

C. La Banca Corresponsal y las Remesas.

Con respecto a los flujos de remesas, la banca corresponsal auxilia en la canalización de pagos de montos menores que generalmente han sido agregados por pequeños intermediarios financieros. La transferencia de remesas implica la participación de bancos y de intermediarios financieros de menor tamaño (p.e., MTOs). Estos intermediarios recogen pequeñas cantidades en remesas y usan a la banca corresponsal para enviar cantidades agregadas a las cuentas de sus contrapartes, quienes posteriormente las distribuirán a los beneficiarios de las remesas (22).

D. El Envío de Mensajes (SWIFT data).

Uno de los arreglos más relevantes de la banca corresponsal consiste en la transmisión o envíos de mensajes entre bancos y entidades financieras, incluyendo aquellos a través de la red SWIFT (23). Estos mensajes pueden estar asociados a pagos, créditos de comercio exterior, operaciones de compra de divisas (operaciones cambiarias) o de instrumentos financieros (p.e., valores). SWIFT es el estándar más comúnmente utilizado para la ejecución de pagos transfronterizos.

Para armonizar la multitud de prácticas y convenciones de los bancos, los mensajes financieros transmitidos a través de la red SWIFT deben ajustarse a ciertos Tipos de Mensajes Estándar (Standards Message Types — MT). Estos mensajes estándar permiten a las instituciones financieras transitar de un proceso manual a uno automatizado para la iniciación y el procesamiento de operaciones financieras.

En particular, los mensajes SWIFT se agrupan en diez grandes categorías: (i) pagos de clientes y cheques; (ii) transferencias de instituciones financieras; (iii) mercados de tesorería, que incluyen operaciones cambiarias, de mercado de dinero y derivados financieros; (iv) cobros y documentos de efectivo (cash letters); (v) mercados de valores; (vi) commodities y sindicaciones; (vii) créditos documentarios y garantías; (viii) cheques de viajero; (ix) gestión de efectivo y estatus de clientes, y (x) mensajes de grupo común. Un MT está integrado por tres dígitos, los que normalmente definen su categoría, grupo y tipo. El grupo define la función del mensaje, mientras que el tipo define la función específica (24).

Los siguientes son algunos ejemplos de los tipos de mensajes más comunes: (i) MT 103 — un cliente instruye la transferencia de fondos; (ii) MT 202 — una institución financiera requiere el movimiento de fondos entre instituciones financieras; (iii) MT 300 — confirmación de operación cambiaria (compra y venta de divisas), y (iv) MT 700 — emisión de un crédito documentario, indicando los términos y condiciones.

Los métodos “serial” y “cover” sirven para canalizar pagos a través de SWIFT. El método “serial” consiste en el envío de un MT 103 (o equivalente) por parte del banco emisor al banco receptor a través de uno o más intermediarios. Cada pareja de bancos, a lo largo de la cadena de pago, cuenta con una relación directa de cuentahabiente. La información de pago y la instrucción de liquidación viajan juntas en el mensaje MT 103.

En el método “cover” se separa la información de liquidación de la de pago. El mensaje MT 103 con la información de pago es enviado directamente a través de la red SWIFT del banco emisor al banco receptor, mientras que la instrucción de liquidación es enviada por medio de los bancos intermediarios a través de la ruta de la relación de banca corresponsal directa. Ambos métodos son utilizados cuando un banco emisor no cuenta con una relación bilateral de cuentahabiente con el banco receptor y pueden ayudar a dar cumplimiento a la normatividad de lavado de cliente y a otros requerimientos regulatorios, siempre que todos los campos de pago del respectivo mensaje hayan sido debidamente llenados.

D. Derisking (25).

En la actualidad, diversos factores han estado llevando a bancos globales a tomar la decisión de retirarse de los acuerdos de banca corresponsal. Estas decisiones de retiro, en la mayoría de los casos: (i) son el resultado de un ejercicio de ponderación de la rentabilidad de los servicios de banca corresponsal, en comparación con los riesgos que los mismos conllevan, y (ii) han estado motivadas por cambios en las condiciones regulatorias, de supervisión de las entidades financieras y de combate a los delitos financieros, los que han incrementado sustancialmente el costo total de cumplir con los requerimientos regulatorios y los correspondientes costos de los incumplimientos normativos — p.e., la amenaza de importantes sanciones por incumplimiento a las obligaciones relacionados con el combate al lavado de dinero y al financiamiento al terrorismo. También aparecen otros factores en juego, tales como consideraciones éticas, reputacionales y comerciales.

Claramente, en ciertos casos, el aumento en esos costos y la preocupación de los bancos corresponsales sobre su habilidad para valorar y gestionar adecuadamente los riesgos propios de los servicios de banca corresponsal, han impulsado a estas entidades financieras a dar por terminado sus acuerdos de banca corresponsal con determinados bancos responsales, países o regiones.

IV. Operadores de Transferencias de Dinero (MTOs).

Los operadores de transferencias de dinero son un importante participante o componente en el mercado de transferencias de remesas. La mayoría de los MTOs tienen alcance de hasta la última milla y los de mayor tamaño cuentan con una extensa red de agentes. Estas entidades también han invertido en productos en línea y móviles, para atender la demanda de sus clientes y la evolución del mercado.

Para comprender mejor una operación de transferencia de remesas, se puede considerar el siguiente ejemplo hipotético, de una transferencia de los Estados Unidos de América a México:

[a] El remitente acude ante un agente de un MTO (p.e., Western Union), al que le entrega $300 dólares en efectivo más las comisiones aplicables, así como la correspondiente forma en la que se precisa el nombre del beneficiario;

[b] El agente del MTO cotiza el tipo de cambio y calcula el monto exacto que el beneficiario recibirá en la moneda local;

[c] El agente ingresa al sistema del MTO y genera un número de control de transferencia de dinero (Money Transfer Control Number — MTCN), el cual se entrega al remitente — el remitente debe compartir el MTCN al beneficiario, y

[d] El beneficiario acude ante un agente local del MTO y presenta el respectivo MTCN, junto con su identificación, a efectos de recibir la cantidad correspondiente en la moneda local; lo anterior en el entendido de que el agente local pre-fondea el pago al beneficiario y, posteriormente, realiza las correspondientes compensaciones y liquidaciones con el MTO.

De lo anterior resulta que los agentes de los MTOs son seleccionados en función de su capacidad para pre-fondear las transferencias de remesas, situación fundamental para mantener la liquidez en el sistema y permitir la velocidad en las operaciones. Así, la red de agentes permite establecer un mecanismo de liquidez. Una vez que se completa la operación a nivel del agente local (pago de efectivo al beneficiario), se procesan y compensan en lote transferencias bancarias (a una base neta), lo que reduce el costo de transacción unitario. Los MTOs con altos volúmenes mensuales de transferencias de remesas, pueden negociar con sus bancos mejores precios para sus transferencias — incluyendo tipos de cambio para la operación cambiaria inherente en las transferencias de remesas.

Por su esquema de negocio y operación, para quienes no cuentan con cuentas bancarios, los MTOs son el mecanismo preferido para la transferencia de remesas. La complejidad de establecer una extensa red de agentes locales, constituye una gran ventaja competitiva para los MTOs.

Notas al Pie.

(1) Las remesas pueden consistir en fondos enviados por inmigrantes en un determinado país que se convierten en residentes del mismo y en ingresos obtenidos por trabajadores de frontera, de temporada u otros trabajadores a corto plazo (temporales), en un país en el que no son residentes. Se considera como “trabajador de corto plazo” a la persona que se traslada a otra economía (país) para trabajar durante un periodo de tiempo limitado (menos de un año). Los trabajadores a corto plazo y los migrantes que ayudan a sus familiares en el país de origen, son una de las principales fuentes de flujos de remesas transfronterizas. En la mayoría de los casos, los trabajadores a corto plazo gastan una proporción menor de sus ingresos que los migrantes y, consecuentemente, es mayor el monto disponible para ayudar a sus familiares en su país de origen.

(2) Una característica básica de las remesas es que se trata de pagos entre individuos, a diferencia de los pagos derivados de la compra de bienes o servicios o de los pagos entre empresas (negocios).

(3) Lo anterior sin perjuicio de que el envío físico de efectivo (p.e., a través del correo o de una persona) en muchas ocasiones resulta riesgoso y poco práctico.

(4) Según el BIS, el valor relativamente reducido de las transferencias de remesas hace que no suelan generar riesgo sistémico. Asimismo, con frecuencia resulta difícil para los proveedores de servicios de remesas, distinguir entre una transferencia de remesas y otras transferencias internacionales de bajo valor o minoristas (p.e., pagos pequeños realizados a empresas o efectuados por estas últimas). En ocasiones un remitente puede hacer un pago por cuenta de una pequeña empresa o que no quede claro si el nombre del receptor corresponde a una persona o a una empresa.

(5) Por virtud de las instrucciones se establece el contacto entre las entidades que operan del lado del remitente y del receptor, y se establece un proceso de liquidación que facilita la transferencia efectiva de fondos entre estas entidades.

(6) La condición migratoria también puede afectar considerablemente lo atractivo de un canal determinado. Los inmigrantes ilegales pueden preferir los canales informales, considerando que pueden no estar en condiciones de cumplir con los requisitos de identificación para abrir cuentas bancarias y enviar dinero. Asimismo, en muchas ocasiones, los inmigrantes tienen dificultad para entender el idioma del país donde trabajan, como para abrir una cuenta bancaria.

(7) En los países con régimen de control de cambios, los servicios de transferencias informales resultan más atractivos, al ofrecer un tipo de cambio más favorable que el tipo de cambio oficial.

(8) No obstante que los métodos electrónicos ofrecidos por los canales formales son relativamente más eficientes en términos de rapidez del envío. Los canales informales también pueden ser eficientes en la rapidez del envío.

(9) Cuando los migrantes y los trabajadores a corto plazo visitan frecuentemente su país de origen, muchas veces prefieran llevar dinero en efectivo o entregar ellos mismos los bienes, o pedir a un amigo que haga la entrega del dinero.

(10) Según el BIS, la mayoría de los proveedores de servicios de remesas también ofrecen otros servicios de pago (incluyendo otras modalidades de servicios de pagos transfronterizos). Así, los PSR son un grupo particular de proveedores de servicios de pago que realizan transferencias internacionales al menudeo.

(11) Cuando se trata de transferencias bancarias, por ejemplo, las órdenes de pago y los fondos respectivos van del banco iniciador al banco beneficiario — en ocasiones a través de otros bancos que actúan como intermediarios, a través de sistemas de transferencias de crédito.

(12) Dependiendo del servicio particular, el pago puede realizar por distintos medios — en efectivo, mediante un débito o abono en cuenta bancaria, o través de fondos pre-pagados (p.e., dinero electrónico).

(13) Existen diversos canales para la transmisión de la información, incluyendo la telefonía móvil e Internet.

(14) También pueden existir mecanismos de liquidez, para permitir el pago al receptor, antes de que el agente pagador reciba los fondos respectivos.

(15) Dentro de esta clasificación se puede incluir los servicios conocidos como “en franquicia parcial”, en los que un PSR: (i) presta directamente el servicio de remesas a través de su propia red de agentes (protocolos y procesos de mensajería y liquidación), y (ii) pone a disposición de otros PSR su red, para que estos ofrezcan sus propios servicios de remesas (bajo sus respectivas marcas).

(16) De acuerdo con la terminología utilizada por el BIS, los PSPs incluyen: (a) las entidades que aceptan depósitos y permiten transferencias de fondos desde esos depósitos (p.e., bancos y otras instituciones facultadas para recibir depósitos — uniones de crédito), y (b) las entidades que sin aceptar depósitos, transfieren fondos, como por ejemplo: (i) como entidades especializadas en las transferencias de dinero (money transfer operators — MTOs), con servicios basados en “pago en el acto”, mediante efectivo o transferencia bancaria, realizado por el pagador al operador; (ii) las entidades que prestan servicios de transferencia de “prepago”, como los cheques de viajero, las tarjetas de prepago y el dinero electrónico, y las (iii) las entidades que prestan servicios de transferencia basados en el “pago aplazado”, como las tarjetas de crédito.

(17) También califican como tal, los instrumentos prepagados, como dinero electrónico o cuentas de dinero electrónico, que son ofrecidos por bancos, entidades facultadas para recibir depósitos y otros proveedores de servicios de pago (no facultados a recibir depósitos), como por ejemplo operadores de redes móviles (mobile network operators — MNOs). En muchas ocasiones la posibilidad de realizar pagos es el principal argumento de venta de los instrumentos prepagados y, por esta razón, califican como cuentas de operación.

(18) La mayoría de las cuentas de depósito pueden ser usadas en conexión con una extensa gama de instrumentos de pago y, consecuentemente, para una amplia variedad de propósitos de pago. Normalmente, esas cuentas tienen vinculada una tarjeta de débito que puede ser usada como medio de pago en distintos puntos de venta, así como para realizar retiros de efectivos. Por otro lado, los titulares de las cuentas de depósito pueden iniciar transferencias electrónicas a través de sistemas de banca electrónica (en línea) o de cajeros automáticos (o terminales dedicadas), así como autorizar cargos (débitos) directos a sus cuentas.

(19) Estos dos tipos de cuentas de operación pueden comunicarse, cuando las cuentas de dinero electrónico pueden ser fondeadas mediante una transferencia desde una cuenta de depósito y/o viceversa.

(20) Existen bancos internacionales con importante presencia mundial, que utilizan su propia red para realizar transferencias bancarias de dinero. Los bancos sin una red propia, pueden igualmente participar en estas operaciones asociándose con entidades propietarias de extensas redes de puntos de venta (crean la red de manera contractual, por medio de agentes).

(21) Incluido el giro telegráfico u otros tipos de giros que operan sobre una red de sucursales o una relación de corresponsalía.

(22) Si bien es común que los pagos transfronterizos se efectúen a través de la banca corresponsal, también pueden ser realizados mediante sistemas de pagos conectados o conexiones entre bancos centrales.

(23) Society for Worldwide Interbank Financial Telecommunication (Sociedad para la Telecomunicación Financiera Interbancaria Mundial) o SWIFT, es una organización cooperativa creada por y perteneciente a bancos, para operar una red que facilita el intercambio de mensajes financieros y de otros pagos por todo el mundo. Así, SWIFT proporciona a las instituciones financieras una red para enviar y recibir información sobre operaciones financieras, en la forma de mensajes estandarizados seguros. Según la información contenida en la página en Internet de SWIFT, más de 10,500 corporaciones e instituciones financieras en 215 países usan esta plataforma. SWIFT define la banca corresponsal como los servicios bancarios — principalmente la administración o gestión de efectivo y los servicios en materia de comercio internacional — que proporcionan los bancos a los clientes a través de otros bancos.

(24) Existen más de 100 tipos diferentes de mensajes SWIFT, que corresponden a diferentes tipos de operaciones financieras.

(25) En idioma inglés, se le ha denominado “derisking”, al proceso por virtud del cual los bancos han eliminado cuentas y/o servicios bancarios a clientes o relaciones a las que vinculan con un alto riesgo de lavado de dinero.

* * * *

FIN*

Gustavo Maza

Socio de Maza & Rachadell Asociados, S.C.

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