Cerveza Artesanal Patagónica: el boom que no piensa terminar.

Son miles y miles, las personas que han decidido dejar de ver a la elaboración como un hobby para convertirse en un cervecero artesanal.
por Rodrigo Sandoval

¿Por qué un simple hobby o pasatiempo, para muchos, se ha convertido en un negocio rentable?

Sin dudas, la cerveza artesanal ha ganado terreno con respecto a otras bebidas en los últimos años. Ya se puede hablar de un fenómeno que trascendió toda frontera posible. El furor, la impronta, la innovación, la cantidad de estilos y sobre todo el amor por la ‘birra’, vuelven a este negocio una actividad productiva prometedora.


La birra como baluarte patagónico

La historia de la cerveza artesanal en Argentina tiene larga data. Comenzó en Mar del Plata, con el ingeniero químico Leo Ferrari quién se dice es el pionero de la bebida en este país, aunque existen otras versiones. El ingeniero vivió un tiempo en Cabo Cañaveral, Florida (en los Estados Unidos) y fue allí donde un amigo le hizo probar una cerveza que había hecho con sus propias manos. Así fue como Leo Ferrari desde 1997, seducido por la idea de que la cerveza no solo se compraba sino que se podía cocinar, se vuelca a la elaboración propia. Tras conseguir un buen resultado (tras litros perdidos), con un amigo fundan la cervecería “Antares” en la perla del Atlántico.

Moises Lugo de Bariloche Beer

Si bien, la cerveza artesanal planta bandera en Mar del Plata, la región patagónica es (casi por excelencia) uno de los escenarios más destacados si de birra hablamos. Moisés Lugo Ojeda, ingeniero industrial, y estudioso en materia de la cerveza artesanal desde hace 15 años (quien además brinda cursos para productores caseros de cerveza artesanal), destaca que el valor agregado que tienen las cervezas patagónicas respecto a las del resto del país va estrechamente relacionada con el entorno y la trayectoria. Sin dejar de reconocer que cada región tiene sus cervezas de primera, y que hay lugares en la Argentina que tiene larga trayectoria cervecera. Hoy, la Patagonia tiene la ventaja de contar con una comunidad que vive y respira cada vez más el tema de la cerveza, esto ayuda a que el ambiente cervecero transmita información necesaria para que las cervezas mejoren continuamente.

Cervecería Bachmann de Bariloche

Asimismo, María, representante de la cervecería barilochense Bachmann. lo definió de la siguiente forma. “Nos parece que en Bariloche hemos podido concentrar cervecerías de gran calidad, que eso si es un fenómeno que no es común a todas partes, donde la calidad del agua que disponemos para la elaboración es fundamental y aporta muchísimo a la excelencia del producto. También las temperaturas bajas durante gran parte del año dejan hacer un control de la fermentación más preciso, aún sin disponer de grandes inversiones de equipamiento”.


De cervecero casero a microcervecero
Desde Corrientes, Nicolás Nugara

Seguramente existen cientos de historias como la de Leo Ferrari, un hombre que le sedujo el proyecto de una birra propia y casera. Es más, la mayoría de las personas que se animaron a incursionar en esta actividad productiva, comenzaron sólo para un consumo propio, familiar o simplemente un entorno de amistad. Desde la ciudad correntina Monte Caseros, Nicolás Nugara -un joven cervecero que se encuentra en la etapa de transición entre cervecero casero y microcervecero-, lo describe de la siguiente manera. “Conocí la cerveza artesanal en Mar del Plata y me atrapó. Empecé a hacer la birra en mi casa y cuando me di cuenta se me fue de las manos. Las primeras tandas que cociné, eran intomables. Pero una vez que se logra una buena cerveza, sentís orgullo porque es tu birra”.

Por otro lado, cervecerías que han ganado prestigio y popularidad — como Natural Mystic en General Roca o Piltri en el Bolsón — surgieron también como un simple pasatiempo o como experimento familiar. “Surgió como hobby, por la necesidad de tomar una cerveza genuina y hecha por nosotros. Era un sueño. Jamás en esos tiempos (hace 13 años atrás), pensamos en vivir de esto” explica Jorge Águila, socio gerente de Natural Mystic pequeña cervecería S.R.L.

Cerveza Piltri del Bolsón

A su vez, a Piltri tuvo una historia similar. “Empecé a hacer cerveza porque hacerla de forma propia y artesanal, era muy tentador. Con el tiempo mis amigos empezaron a comprarme y tuve que aumentar la producción. Sin dudas, eso solo fue llevándome a la habilitación y a la comercialización” comenta Laura Garaycochea,de Piltri El Bolsón.


Proyectos con inversión económica

Como todo proyecto rentable, incursionar en el rubro de la cerveza artesanal tiene su costo financiero de inversión. Muchas de las personas que aún no surgen como microcervecerías, tienen como principal conflicto la inversión económica. “La verdad que el costo financiero lo tuve que afrontar con mi propia inversión. Por suerte yo trabajaba de cocinero e invertí parte de mi plata en poder cambiar mi primer equipo, por uno con capacidad de 100 litros” nos ejemplificaba Nicolás Nugara.

Estación de Recarga en General Roca

Asimismo, montar un puesto de recargas también conlleva un gran gasto económico para solventar todo lo que esto implica, sumado a que muchas veces algunas personas prefieren innovar en ese sentido. “La idea de montar un negocio para expender birra surgió cuando conocí la cerveza artesanal hace 10 años en la zona de la cordillera y me encanto. Empecé por armarme una para uso personal. Después me armé una citroneta 3CV con la idea de expender cerveza desde la carrocería y que sea un beertruck, pero como en mi ciudad, General Roca, no existen legislaciones vigentes no podía habitarla comercialmente. Así que ya con las herramientas necesarias y los equipos monté el negocio” dijo Ezequiel Maureira de Estación de Recarga en General Roca.


Birra para todos los paladares

Así como en el rubro del vino hay una variedad para cada persona, la cerveza artesanal no es la excepción. Aunque en el mercado local, siempre predomina la más destacada, la que no puede faltar: la IPA (Indian Pale Ale).

Natural Mystic en General Roca

La IPA es una cerveza de tipo inglesa, más bien amarga. Es elegida principalmente por su carácter, que se encuentra fuera de los estándares industriales, distinguiéndose así por su aroma lupulado. “La IPA sigue siendo la vedette de la casa y el lúpulo el protagonista de todas las cervezas experimentales que realizamos” aportan desde Natural Mystic.

No hay dudas entre cerveceros con respecto a que las cervezas rubias lupuladas están en auge. Sin embargo, existen otras cervezas que se disponen a romper la moda.

Ian Petersen de la Cervecería Peterfeld en Plottier con fábrica en Senillosa, dijo que los estilos más elegidos hoy son: la Scottish, que es una cerveza de color cobrizo oscuro, maltosa y un poco alcohólica. Y la IPA, que es una cerveza pálida con un amargor pronunciado, mucho sabor y aroma a lúpulo. Además de estos dos estilos, también elaboran dos estilos fijos más, los cuales son: Blonde ale, es una cerveza dorada, suave y refrezcante. Y la Porter, que es una cerveza bien oscura, con mucha malta tostada. Estos ultimos estilos tampoco deben faltar, ya que son las clásicas y tradicionales que el público siempre pide.

Cerveza Peterfeld en Plottier

Existen muchos más estilos y nuevos van surgiendo día a día. Lo importante es que los nuevos emprendedores no se quedan con lo tradicional y cada vez surgen más estilos o se perfeccionan otros. En este sentido, Ezequiel Maureira, dueño del puesto de expendio de cerveza ‘Estación de Recarga’ nos comenta: “Creo que la idea de la cerveza artesanal es una tendencia y por el constante perfeccionamiento de nuestros emprendedores en busca de un producto de calidad, puede activar un sector de nuestra industria local siempre y cuando tanto consumidores y nuestros dirigentes elegidos por el pueblo apoyen estas nuevas ideas más sanas de elaboración artesanal y local.”


Palabras claves, costumbres y recomendaciones.

La venta de cerveza en puestos de recarga, bares, boliches, confiterías o hasta incluso restaurantes, no solo está fraccionada en botellas envasadas. La novedad está en los puestos que expenden la bebida. En este sentido, la innovación viene de la mano de los growlers o los famosos ‘botellones’ de cerveza. Estos recipientes mayormente poseen una capacidad de 1.9 o 2.25 litros, indispensables a la hora de acercarse a comprar cerveza en un puesto de recargas. En la ciudad de General Roca existen alrededor de 10 puestos de venta, tanto de cerveza como de growlers, entre los cuales se destacan: John Birras, Mundo Birra, Birrenzo, Ambar, Bahía Creek, Natural Mystic, Estación de Recargas, Beer Point, Mr Beer, entre otros nuevos que surgen semana a semana. Por su parte, los locales que venden la ‘cerveza tirada’ (ofreciendo una carta y un espacio propicio para degustarla), la venden en vasos de pinta (tradicionalmente utilizados para la cerveza, al igual que los chops) con una capacidad de ½ litro, aunque para clientes que prefieren más de una pinta ofrecen jarras de hasta 2 litros.

Crowler en proceso de recarga.

Si hay que invitar a un amigo, amiga, pareja, hermano, hermana o con quién se quisiera disfrutar de una buena birra, el happy hour es el mejor momento. Hace un tiempo surgió la tendencia (como en suelo americano) del happy hour o en criollo, “hora feliz”, que es la hora justa para degustar la bebida artesanal. Pues en este momento del día, los bares hacen efectivo el descuento de sus cervezas en un 2 por 1 en los vasos de pinta(o cerveza al 50% del precio original). Mayormente en horarios de 18:30 a 20:30. Se ha desacostumbrado un poco a la gente. Ya muchos no salen a merendar, sino a tomar cerveza. Igualmente todo depende del local.

No se discute que el crecimiento paulatino en el consumo de cerveza, aumentó tanto la producción de la misma sino que también la gastronomía para acompañarla.

Aunque los gustos y los paladares de las personas son muy personales y selectivos, existen propuestas muy interesantes en el plano gastronómico. Según la cervecería Blest, las papas fritas en todas sus variedades son el9 eje de grandes ventas. “Está muy de moda ahora las papas fritas con salsa de queso panceta y cebollita. También se eligen pizzas, empanadas y hamburguesas. Aun así, los turistas eligen muchos platos típicos. Nosotros recomendamos platos locales sobre todo en época invernal, el chucrut, goulash, cordero” comentan desde Bachmann.

Papas fritas con queso, jamón y cebollita de Verdeo (izquierda) — Cervecería Blest en el km4 San Carlos de Bariloche (derecha)

Por su parte, algunos locales preponderan la bebida por sobre la gastronomía, tal es el caso de Natural Mystic. “Lo importante en nuestra casa es la cerveza, somos cerveceros, la comida está para acompañar. No quita que lo que ofrecemos no tenga cariño y elaboración, por ejemplo elaboramos todos los panificados que utilizamos, 4/5 tipos de panes, las pizzetas. En fin, la comida es un acompañamiento, que debe estar a la altura de acompañar grandes cervezas, lo que no es poco decir.”


Cerveza artesanal: el fenómeno que vino para quedarse

La moda de tomar cerveza se ha vuelto un hábito. Pero esta moda, vino para quedarse, no va a ser algo pasajero. Mucha gente, considera que incluso le está ganando la pulseada a las rutas del vino. Lejos de caer en esta absurda comparación, que a nada claro ha de llegar, es importante que esta pequeña industria artesanal crezca en todos los sentidos. Pues es cierto que las personas que se dejaron atrapar por este tipo de birra, no va a volver a las otras. En otras palabras, al que le fascinó la birra artesanal no va a volver a poner en primer lugar la cerveza industrial. Pero se sabe con seguridad que el público se volverá mucho más exigente, más riguroso, más instruido y más atento.

Quedará en manos de los cocineros de cerveza artesanal que sus birras no caigan en lo común, se destaquen con alguna ‘huella’ en sus estilos y mantengan una regularidad en la calidad, para que este boom de la cerveza artesanal parezca no terminar jamás.