La Fusión del Periodismo y Humor local: Favole-Ramos

Lejos de la censura que le propiciaron, en su momento, a Nini Marshall (citada en esta charla-debate), el periodismo y el humor se materializaron en dos de sus representantes locales: Mario Favole y Carlos Ramos.

Humores distintos: Favole (izquierda) un humor de monólogo y Ramos (derecha) humor desde la imitación y personificación.

Mario Favole y Carlos Ramos, exponentes radiales del Alto Valle de Río Negro y Neuquén, se hicieron presentes en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, de la Universidad Nacional del Comahue. La cita fue el miércoles 13 de septiembre, a las 18 en el aula 13 de la casa de estudios. El motivo que los reunía “Me río de la Comunicación” un espacio de charla-debate organizado por la cátedras de Redacción Periodística II y Periodismo Radiofónico de la Carrera de Licenciatura en Comunicación Social.

Favole fue el primero en hacerse escuchar frente al auditorio que lo oía entre risas. “La gente se ríe de muchísimas cosas” propició como una de sus primeras respuestas. Es que es cierto, no bastó que hable mucho para que el público largara algunas carcajadas. Aún así, aclaró que todo depende de un tiempo y distancia, de un acervo cultural, los prejuicios, ideología, contexto, entre otras cosas que sirven interpretar de una u otra manera el mensaje humorístico. Lo que resulta gracioso para muchos, resulta agraviante para otros. Y porque no, viceversa.

Una de las premisas que entiende el “periodista distendido”-conceptualizado así por él mismo- es tener la obligación de no aburrir al otro. “La primera regla es: no tenemos derecho de aburrir al otro y la segunda regla es: no tenemos derecho de aburrir al otro”, argumentó Favole. Por otro lado, el periodista cree que la solemnidad no le da legitimidad a lo que se dice. “No porque Santos Biassatti me diga algo con su cara de ojete, tiene que ser verdad. La solemnidad no legitima la información”, concluyó.

Entre los temas que aborda el periodista de LU19, la indignación. Hay miles de periodistas indignados. “Indignarse es facilísimo. Comunicar con humor no es trasgiversar la realidad, sino encontrar un vehículo” dijo Favole. Según él, el humor puede ser una gran herramienta a la hora de transmitir un mensaje, pero aún así, se limita a reflexionar en qué contextos es oportuno hacer uso de ella.

Por su parte, Carlos Ramos -quién Estudió Locución en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional del Comahue- contó su experiencia y su función de comunicar con humor. “Cuando estudiaba, mi aspiración o mi sueño era realizar el doblaje de películas”. Así que, sin pensarlo, se adentró hacia un camino que no se imaginaba.

Carlos Ramos trabaja en varios medios, entre ellos LU5. En este medio radial, Ramos crea personajes que son tratados como panelistas o invitados, con el fin de atrapar al oyente desde el humor. Entre sus personajes, realiza a Pedrito Reyes, un hombre oriundo de Chile quien trata noticias con un estilo ‘coloquial’ y realiza su interpretación.

De la imitación de Carlos Ramos a Abel Pintos, a compartir un programa con el artista.

Ambos exponentes del periodismo con humor de la región, coinciden en que comunicar desde el humor puede resultar un recurso valioso a la hora de transmitir el mensaje. Es cierto, que no todas las situaciones pueden abordarse desde este aspecto. Pero aún así, defienden el humor como una herramienta para poder criticar, informar y entretener al público.

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