Deberíamos ser un Startup en sí mismo, aunque trabajemos para una empresa de 9 a 19hrs.

Esta reflexión, la tuve luego de trabajar toda una mañana en un work café y observar como el lugar estaba lleno de trabajadores dependientes e independientes dentro de un contexto de co-creación.

Casualmente el día anterior, había leído un artículo sobre la tasa de desempleo juvenil tanto de profesionales como no profesionales, lo que me ha llevado a pensar, que el espíritu emprendedor debe viajar con nosotros a todos lados a pesar de preferir o tener un trabajo fijo.

Cada vez menos personas están en un lugar de trabajo por más 5 años, y no es solo porque somos millennials y buscamos empleos con propósito o queremos sentir el rock en nuestras vidas, sino también, porque las empresas se han vuelto tan inestables como un millennials. En muchos casos estas no retienen a sus empleados o se reinventan constantemente en periodos de tiempo cada vez más cortos, que los lleva a buscar perfiles diferentes de acuerdo a sus necesidades y objetivos del momento. Esto lleva a muchas empresas especialmente pequeñas a la quiebra debido a la vertiginosa realidad económica actual.

Es ahí donde pienso que debemos ser como personas un startup, una empresa, negocio o producto en sí mismo. Un título de pre-grado no garantiza el éxito, esos tiempos han pasado aunque existan algunas excepciones. La necesidad de aumentar el valor agregado personal es necesario para mantenerse en un mercado cada vez más exigente, reinventarse constantemente debe ser una motivación hoy más que nunca aunque a veces sea desgastante, hoy reflexiono que puedo dedicarme a lo que me gusta y a lo que estudié, pensando que tal vez el día de mañana deba dedicarme por necesidad o por opción a otra actividad, lo que no significa que sea menos importante o un fracaso, al contrario, la independencia, la autonomía o la libertad, sigue combatiendo día a día contra las necesidades del sistema y otras cuantas necesidades auto-impuestas, que han sido enemigos del ser humano desde el origen de los tiempos…