Noviembre 5, 2017: El día que me hice fan del Barça.

Este escrito es un recuento de cómo en unas pocas semanas pasé de no hacerle caso al fútbol, a seguirlo casi a diario.

Octubre 15, 20017
Si digo que sigo el fútbol, estaría hablando mentiras.

Salvo el mundial, el cual uso como excusa para aprender un poco sobre los países que participan, ver quien es la nueva estrella de Brasil, y ver quien gana, no sé mucho del tema. Entiendo el juego, y sé lo que es un penal…y a mi entender, sé quienes son los mejores jugadores del mundo ya que tengo acceso a la televisión y el internet, y de ese tipo de información es dificil escaparse. Pero de seguir el deporte y ser fanático, nunca lo he sido. Digamos que nunca me ha llamado la atención. De un par de meses para acá he tratado de entender porqué luego de que varios amigos Dominicanos, y de mi edad, se encontraran extraño que no lo fuera. Por eso he decidido investigar el tema, y escribir, y más o menos enterarme de algo que al parecer me he ido perdiendo.

En lo personal, por ser nativo de una isla del Caribe donde nunca hubo tradición nacional de ir a mundiales y a competencias de índole internacional cuando crecía, me resultó muy fácil prestarle toda mi atención al baseball y al baloncesto — Que si son deportes donde mis compatriotas han sido decentes. En mi escuela de Bachillerato había un campo de fútbol, y en la escuela entera habían dos muchachos que jugaban. Más nadie. Todos jugamos baloncesto. Imagino que las cosas han cambiado en los 20 años desde que resido en el exterior, ya que buscando en internet, me entero de que hay clubes y una liga en crecimiento en la República. Que ya tenemos Dominicanos fichados en varios equipos profesionales en Europa, y recuerdo que tengo varios amigos que se la pasan en twitter gritando “Hala Madrid” y posteando fotos con sus jerseys del equipo del Real. Tuve unas cuantas inquietudes, y le pregunté a mi amigo Arturo, que está mucho más conectado que yo con la isla, acerca de lo que a mi parecer ha sido un cambio del que no me había dado cuenta. Le pregunté qué momento el fútbol se había crecido tanto en la cultura Dominicana, y aquí les comparto el audio que me dejó en respuesta:

Mi Amigo Arturo hablando del fútbol en la República Dominicana

Octubre 18, 2017
Varios días más tarde, me decido preguntarle a mi amigo Nelson del asunto. Nelson, hace ya varios años, lo noto en las redes muy activo en eso del Real Madrid y de la Liga Española. Le explico que un equipo de soccer de Nueva York me estaba mandando emails para que fuera a los juegos, y yo ni idea de eso. Nunca he seguido la MLS. Nunca me ha interesado, y por primera vez me entero de que hay un equipo local que juega algunos partidos en Citi Field, donde juegan los Mets de Nueva York.

Osea. Juegan fútbol en un estadio de Baseball.

Hablando y hablando, y le pregunto que como empiezo a seguir el fútbol…Nelson, un amigo de pocas palabras, me soltó esta joya:

Octubre 26, 2017
Entre dias de trabajo, la monotonía y los memes en twitter, me pongo a leer sobre el fútbol. Temas variados, mayormente tratando de entender LaLiga y cúales equipos vale la pena seguir. Me entero, artículo tras artículo, que el asunto del Real Madrid es básicamente seguir a los Yankees de Nueva York. Que hay tradición. Que son grandes. Leo de los juegos, y recuerdo básicamente que son 90 minutos y sin comerciales, lo cual es un paseo comparado con las 4 horas que dura un partido de Baseball cualquier día. A todo esto, no se me ocurre buscar la página oficial de la liga española, ni ver calendarios ni nada. LaLiga es en España, no sé donde ver los juegos, y no tengo la menor idea de como seguir este deporte. Pasan los días y entre el baloncesto de la NBA y el trabajo no vuelvo a pensar en esto. En este momento el fútbol es como algo que viste en internet y te interesó por dos minutos, y no volviste a darle mente.

Octubre 29, 2017
Mi esposa, unos amigos y yo nos vamos de crucero. Es una semana en Italia, paseo por el mar Adriátrico pasando por Montenegro, Croacia y terminando en España — Haciendo puerto final en Barcelona. Mayormente lo que más he querido ver en este viaje, ha sido la Sagrada Familia, esta basílica que está en construcción por lo que parece un millón de años y de la cual he visto al menos 4 documentales y un millar de artículos en internet. Hemos conseguido un apartamento de renta a una esquina del lugar, y de Barcelona esto es todo lo que pienso; cómo ligar tickets para entrar, y qué comer cuando salgamos. Me imagino una paella.

La Sagrada Familia, desde la calle del apartamento que rentamos.

Llegamos temprano a Barcelona, tipo 7 de la mañana. Estábamos a 30 minutos del apartamento y al llegar desempacamos, y fuímos a buscar taquillas para la basílica. Con suerte encontramos cupo para las 1 de la tarde y bueno, nos tocó hacer tiempo yendo a desayunar y tomando el bus turístico para ver la ciudad.

Y nos montamos, y la ruta pasó por la parada del Park Güell, el cual teníamos pautado ver en la tarde, y varios puntos clave de la ciudad que teníamos ya planeados visitar. Ver ciudades que nunca has visto desde el bus es interesante, ya que no puedes evitar comparar con otros sitios que has visto. Barcelona me lució muy organizada. Muy limpia. Una combinación de arquitecturas antiguas y de la moderna. Me tenia cautivado el asunto de la separación y ver todas las banderas colgando de las ventanas y aunque nunca nos sentimos tensos en la visita, al preguntarle a los locales, sentíamos que si estaban preocupados.

Las banderas de Cataluña colgando de los balcones en Barcelona.

Y luego, este es el momento donde recuerdo que estoy visitando una ciudad con un equipo de fútbol. La ruta del bus pasa por el Camp Nou, y ves el poster del equipo a la máxima resolución. Por alguna razón paramos y tengo chance de tomar fotos que no se vean muy borrosas y de ver que tan grande es el estadio, y lo masivo de la tienda de mercancía para los fans. Tomo todas estas fotos:

Seguimos el recorrido en autobus, y nos toca buscar donde hacer parada para almorzar. El recorrido es de hora y pico, y volver a la basílica nos urge. La hora de entrada para la visita es primordial, ya que por ser Lunes cierran temprano. Teníamos como una hora y algo para ver la obra antes de que cerraran. Saco el mapa del autobus para ver adónde estamos y para dónde vamos…y empiezan a surgir unos cuantos detalles que culminan con el final de esta historia. Aquí el mapa del bus, para que vayan formando una idea.

El mapa del bus turístico en Barcelona.

Llegamos a la basílica con 45 minutos por matar antes de entrar. El dueño de nuestro apartamento nos había contado de un sitio dónde comer tapas, y tomar buen vino a dos esquinas. Tomamos ese rumbo y el sitio no defraudó…aunque a la carrera, comimos de todo.

Los Bellota, en Barcelona. Tremenda comida, muy buen ambiente, y no les da fastidio si eres turista.

Saliendo del restaurante, veo este periódico que dejo ahí arriba. Entonces, empiezo a notar que al parecer donde quiera que miras está alguien con una camiseta del equipo local, o hay algun póster de Messi celebrando algún gol. No le pongo mucho caso al asunto ya que son las 12:50pm y tenemos que caminar a la basílica para nuestra visita, pero ya me voy haciendo la nota mental de que por lo menos una gorra del Barcelona me tengo que comprar para recordar la visita.

Y entramos a la basílica, y desde afuera es todo lo que había visto en los documentales, pero mucho más porque en la vida real que lo estoy viendo. El trabajo que han hecho las generaciones de arquitectos y personas relacionadas con este proyecto es increíble. No quiero desviarme mucho del tema de este escrito, pero quiero mencionar porque es raro para mí últimamente que planeo una visita a algún sitio y me quedo con ganas de volver. Siempre encuentro algo que no me gusta o al parecer sufro del síntoma ese de los jóvenes que a todo le llaman “overrated” y de plano a la próxima aventura. El audio tour es impactante, y el sitio es totalmente fascinante. No me explico como hicieron nada ahí dentro, es asunto de ir a ver y vivir esa experiencia.

Detalle del exterior de una de las paredes de La Sagrada Familia

Terminamos la visita, y luego de la fascinación y de quedarnos al menos media hora frente al edificio me volteo y de frente me encuentro una tienda oficial del Barcelona. Le digo a los amigos y a mi esposa que me den 5 minutos para ir a comprar una gorra o algo y que ya regreso. Y entro, y obvio que no puedo comprar una gorra como pensaba porque no es Baseball el asunto. Seguro hay gorras, pero no las ví. Lo que sí ví fueron camisetas. Me entero que tienen un kit para jugar en la casa, otro para jugar en cuando están de viaje y hasta tienen un tercero que lo usan sólo a veces. Veo que tienen todo en especial, y bueno…Me animo a comprar una camiseta. Cuando pasan ya más de 5 minutos, entra mi esposa y me encuentra buscando mi talla y con el muchacho de la tienda ayudándome…y me mira como preguntando, “¿Y no era una gorra?” — y no me dice nada, y me ayuda a encontrar algo que me sirva y que no se vea muy ridículo en mi cuerpo de no atleta. Pagamos.

Caminando al apartamento para ir a dejar las cosas que compramos en la mañana, me pregunta: 
“Entonces, ahora eres fan de Barcelona?”…y le respondo:
“Creo que sí.”

Le compartí este momento a Nelson seguido llegamos al wifi, y su respuesta vivirá por siempre:

Las siguientes semanas han sido un blur. Entre aprender qué jugadores no llamados Messi son los mejores, y saber en que equipos juegan, me he divertido muchísimo. Recluté a dos amigos Argentinos para que me ayuden cuando no entiendo algo, y mi amigo Martin me enseñó como ver los juegos por internet. Con Nelson, y unos valientes, logramos meternos a una liga Fantasy de primera división y así mismo como hacemos en Baseball y en el Baloncesto, estamos metidos de lleno fichando a los mejores jugadores para nuestros equipos. 
No me he perdido un juego del Barcelona desde que regresé de este viaje, y vivo al tanto de lo que pasa con ellos en las redes. Pero siendo sincero, no creo que llegue a ser nunca tan fan del Barça como otras personas que los han seguido por años por tanto que me guste la idea. Se siente un poco extraño elegir un equipo por el simple hecho de que visitaste esa ciudad y compraste una camiseta — Por más que me levanté a las 6 de la mañana a ver El Clásico pasado, y por más que me burlé de Nelson que si estaba bravo con la derrota del Madrid. De hecho, temo que si le cuento eso a alguien que sí sea fan de verdad, que haya sufrido las derrotas y que ha vestido esos colores desde chico, lea esto y se burle de mi.

Quizá ese asunto de sentir este interés como efímero, y de sentirme extraño diciendo que soy fan cambie el día que logre regresar al Camp Nou con un ticket para ver un partido. Pero mientras eso sucede, me gusta la idea de que ya veo fútbol, de que por lo menos ya el mundial tendrá otros matices cuando vea a los jugadores de LaLiga defender su bandera — y que tendré algo más de que hablar con los amigos mientras haya juegos que ver.

Pero bueno, y ya hablando de cosas con consecuencia inmediata: La camiseta no me queda nada mal, aunque sea yo mismo el que lo diga.

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