Hay diferentes maneras de aprender. Los libros (los bien hechos), siempre son una fuente importante e invaluable de conocimiento, pero no siempre son suficientes. Hay quien dice que si lees tres libros completos de un tema, puedes considerarte más sabiondo que el 80% de las personas que dicen que saben ese tema, pero eso es otra historia, a lo que nos lleva es que el conocimiento sí se puede adquirir leyendo.
Lo que yo considero más valioso cuando tomo un curso no es el conocimiento que te deja. ¿Has pensado alguna vez en por qué las personas se reúnen cuando tienen intereses en común? Lo hacen porque conocer a gente que tiene los mismos intereses te inspira y te acelera para continuar en el camino en el que vas, que es lo que te pasó a ti. Te ayuda a hacer conexiones con gente valiosa.
El valor del curso es que vas a encontrar a las personas que les interesa lo mismo que a ti, y se supone que también vas a encontrar a alguien más experimentado que ya cometió más errores que tú y te puede decir por dónde no ir. Incluso te puede ayudar a decidir qué es lo que tienes que leer para avanzar. Y sí, muchas cosas se pueden aprender por uno solo, pero esto lo he pensado mucho: “si quieres llegar rápido, ve solo, si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Para eso son las comunidades.