La clave para aprender: Obsesionarse

Como se darán cuenta quienes me han leído por más de un artículo, muchas de las ideas que expongo aquí es porque un libro me las infundió. De eso hablaré después, de cómo la lectura alimenta.

Pero el tema de este artículo tiene que ver con lo que aprendí del libro En sólo 20 horas de Josh Kaufman, un completo genio a mi parecer. El título es otra mala traducción del original: “The first 20 hours”, pero expone el método que el autor usa para avanzar en la infinita lista de cosas que tiene por aprender. Su premisa es muy cierta: para disfrutar de hacer algunas cosas debes tener un nivel mínimo de habilidad. Y en contra de lo que el título en español sugiere, no propone un método milagroso para aprender algo en 20 horas después de que empezaste, sino un método estructurado para dividir el aprendizaje en 20 horas totales repartidas a través de varios días.

Algo que queda muy claro es que la clave para aprender cualquier cosa es obsesionarte por esa cosa por lo menos temporalmente. No debes tratar de aprender varias cosas a la vez porque dividir los esfuerzos sólo hace que la concentración se diluya y el cambio de contexto sale más caro en tiempo y recursos. Por eso, es mejor aprender una cosa y sólo una cosa a la vez, siempre.

La segunda parte de la obsesión viene en cuanto a los esfuerzos. Hay que documentarse vastamente acerca del tema en cuestión y decidir un nivel al que quieres llegar y puedes dar por cumplido el cometido de aprendizaje. Esto incluye preguntar a expertos, leer artículos, libros y revistas acerca del tema.

Después, hay que ser intencional: planear el tiempo que le vas a dedicar a eso y ser religioso en el cumplimiento de las sesiones de aprendizaje y práctica(Por lo menos 1–2 horas diarias). Por último: repetir hasta alcanzar el nivel que te propusiste al principio.

A diferencia de lo que el libro propone, no creo que todos seamos capaces de aprender algo satisfactoriamente en sólo 20 horas, aunque estén repartidas, como ya lo mencioné, el autor es una máquina de aprender, pero no es mi caso, por ejemplo. Pero sí creo que con este método propuesto se puede avanzar más rápido de lo común para aprender algo, y decidir hasta qué punto queremos llegar nosotros mismos, ser unos expertos o tener el mínimo suficiente para empezar a divertirnos.

El punto es estar siempre aprendiendo, otra vez.

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