Muerte a los violadores

Una vez más me toca desayunarme una noticia referente a abusos sexuales. Un nuevo caso que ocurrió en la ciudad de Santa Rosa, Misiones. En esta ocasión resultó ser víctima una niña de apenas 11 años que era expuesta en la plaza pública de la mencionada ciudad para ser explotada sexualmente por sus propios familiares.

En los últimos años los casos de abuso sexual a menores y a personas adultas se ha acrecentado. Según datos proporcionados por el departamento de Asuntos Familiares de la Policía Nacional solo en Asunción y alrededores, se registran unas 8 denuncias de abuso sexual contra niños, niñas o adolescentes por mes. Prácticamente cada semana ocurre al menos un nuevo caso de abuso sexual.

Resulta repugnante leer o escuchar casos de menores que son violentados/as, en el caso de las mujeres muchas quedan embarazadas, mientras que otras ni siquiera tuvieron la oportunidad de denunciar la pesadilla que les toco vivir ya que sus vidas fueron arrebatadas por sujetos enfermos ostentados por la perversidad.

Pienso que luego de consumar delitos de esta naturaleza, estos bastardos no merecen seguir disfrutando del don de la vida ya que no son útiles para la sociedad, al contrario son un cáncer que se debe eliminar. Las condenas en nuestro país son bastante generosas para estos tipos. Necesitamos de condenas más brutales para ellos, necesitamos la reforma de las leyes con respecto a este delito, apelando a la cadena perpetua o siendo extremista, la condena a muerte a estas escorias.

Únicamente de esta forma las leyes van a implantar temor en los mal intencionados, haciéndolos pensar más de dos veces antes de cometer una violación a la intimidad de una persona. No afirmo que sea una solución definitiva a los casos de abuso y violación, pero pretendo que estos sucesos vayan disminuyendo con el paso del tiempo.

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