La vida de un gamer en Argentina.
Hubo un momento en que el mundo de los videojuegos dejaron de ser sólo recreación para generar la expectativa de poder tener un sueldo por jugar, competir y dedicarse a los Deportes Electrónicos(E-Sports).

En teoría ya llegamos al evento, pero no encontramos más que un bar de primera clase lleno de gente adinerada que está dispuesta a gastar 250 pesos en una merienda. Son las 5 de la tarde del jueves 22 de junio y tengo a mi derecha a uno de los jugadores más importantes del juego de disparos llamado “Counter-Strike: Global Offensive”.

Nos recibe una señora de 35 años que no tiene delantal como las demás meseras que de manera constante nos ofrecían mesa. Claramente es la encargada del lujoso “Espacio Magno”, una especie de “Bar & Lounge” ubicado en Caballito que también alquila salones en su moderno edificio de cuatro pisos.

-¿Vienen al evento de Straka?- nos pregunta dubitativa.

-Si señora, yo soy Straka- contesta risueño Nahuel Vazquez, un joven gamer de 20 años protagonista del espectáculo a realizarse.

Muy amablemente nos conduce al primer piso, es tal el lujo del edificio que podemos optar por utilizar soberbiamente un ascensor o ir en contra del sedentarismo que este juego genera y subir por las escaleras. Nahuel le contesta que la alcanzaremos, pero por la segunda vía. Nos recibe “Tony”, el representante y organizador del torneo “1 vs 1 contra Straka” un torneo que organiza la marca “Hyper X”, una empresa dedicada a la confección de hardware gaming de alto rendimiento y que responde a la misma lógica que el fútbol: vestir y equipar a los mejores, pero con lo mejor de lo mejor.

Tony y su equipo son los responsables que todo concluya de manera productiva y que se pueda “vender” una buena imagen para que los clientes compren pads, mouses, teclados, auriculares y hasta sillas para gamers que rondan el mínimo de los 12 mil pesos. No es ninguna novedad que Straka es la cara que deben cuidar si quieren llegar al corazón de los que juegan videojuegos y tienen cierto poder adquisitivo para realizar los hazañosos gastos en periféricos.

Primer piso del Espacio Magma

Straka tuvo su explosión mediática en agosto del año pasado cuando con la Selección Argentina de Counter-Strike obtuvo el segundo puesto del mundial disputado en Serbia. Naturalmente, como en cualquier juego, cientos de fans se vislumbraron por el underdog -equipo o jugador con pocas chances de ganar una competencia- y Argentina tuvo que ser vallada por militares del país organizador para poder regresar al hotel.

Straka en el mundial de Counter-Strike organizado en Serbia

El Counter-Strike consiste en una partida entre 2 equipos de 5 jugadores que a través de sorteo, elección y descarte de mapas juegan hasta 3 horas en búsqueda de medir sus habilidades de disparo, desarrollar estrategias de ataque y defensa en equipo, y tomar decisiones de manera constante.

En un mapa que generalmente tiene una entrada grande(con 3 caminos) y una chica (con dos) pero se conectan entre sí. Existen varios objetivos: Los terroristas deben acabar con los antiterroristas, o llegar a alguno de los bombsites(sitios donde se planta la bomba) plantar el C4 y defenderlo por 40 segundos hasta que explote y consigan su objetivo: el atentado terrorista. Si sos Counter-Terrorist(contra terrorista) tenes que defender los bombsites y en caso que planten la bomba aniquilar a los rivales, y desactivar la bomba.

Los equipos se quedan con el mapa si obtienen 16 rondas pero cada lado es a 15, por lo que el segundo tiempo es para completar los puntos restantes. En caso de empate van a Overtime, que es una especie de Tie-Break con el objetivo de jugar 6 rondas hasta que uno obtenga la ventaja por 2 sobre el otro. 
 Si bien Straka compite en un juego 5 vs 5 de disparos el evento consiste en que decenas o cientos de jugadores, sin importar su nombre y categoría, puedan medir sus habilidades contra él y se ganen premios que van desde remeras y gorritas, hasta lapiceras y utilidades frikis típicas del ambiente.

Flyer del evento.

Serán cuatro intensas horas en las que llegarán chicos y chicas de 8 a 25 años de edad. Todos con la ilusión de vencer al popular jugador del que son fans, pero en caso de no conseguirlo por lo menos pretenden irse felices por tomarse una foto con su ídolo e intercambiar disparos virtuales.

A Tony se lo ve excitado, su metro noventa sólo ha servido para inhibirnos en la primera impresión ya que la forma en la que estrechó su mano derecha a Nahuel esbozó gratitud y conformidad por tener en sus filas al jugador más importante de un First Person Shoot(FPS) o Disparos en Primera Persona(DPP) del país. Nos otorga un cálido recibimiento al ofrecernos todo tipo de comodidades y alimentos para que nos sintamos “como en nuestra casa” y nos invita a sentarnos en las dos computadoras que preparó la empresa para la competencia.

Evento “1 vs 1 contra Straka”

El joven de 20 años intercambia disparos virtuales con sus fanáticos y también festeja algunas rondas. Algunos le hicieron cosquillas, pero no fueron más que destellos de solidaridad competitiva para que los pequeños jugadores se vayan contentos a sus casas. Suelta el mouse e interrumpe la tarea para tomarse fotos luego de vencerlos. Saca su celular y actualiza sus redes sociales en la que cosecha 9 mil seguidores entre Twitter y Facebook a sabiendas que la comunidad espera a que publique los resultados del torneo.

No pude evitar preguntarle si se iba a dejar ganar en alguna ocasión. La seguridad en su respuesta al decirme que “ni loco” porque es “re try hard”, terminología que utilizan los jugadores en referencia a cierto perfeccionismo invertido en jugar concentrados una gran cantidad de horas, me hizo entender que más allá de cierto gusto por jugar y jugar al counter-strike estaba más bien frente a un enfermo de la competencia.

Al evento finalmente asistieron alrededor de 60 personas. Algunas madres con sus niños chiquitos comenzaron a poblar alguno de los 20 sillones, puf y asientos que preparó la organización para recibirlos. Sin dudas es gente ajena a este mundo gamer que negoció congeniar con sus hijos en un acto de amor, más que de apoyo al deporte electrónico.

Termina el torneo, la vida sigue.
Son las 9 de la noche y el evento finaliza. Por más que parezca que pasó mucho tiempo desde que llegamos, cuatro para ser exacto, no se lo ve cansado. Está acostumbrado a “rostizar”, como denominan los deportistas electrónicos al acto de pasar muchas horas quemándose frente a un monitor. Saluda a Tony y a todo el staff de trabajo, ya cumplió con su sponsor y es libre. Nos subimos al auto y salimos para su casa. Por fin voy a conocer cómo es su vida diaria.

Durante el viaje me cuenta que en la otra punta del mundo el equipo brasilero SK Gaming vence en la final de un torneo al combinado europeo FaZe en Inglaterra y gana 250 mil dolares. Ese equipo si bien nació en Brasil, alguna vez fueron como él, jugadores amateurs. A través de buenos resultados y cientos de horas de práctica consiguieron contratos y organizaciones que lo hospedan en Estados Unidos desde el 2015. En la actualidad pertenecen a la organización Alemana Schroet Kommando y son el mejor equipo de CS:GO del mundo. Lo más anecdótico es que fueron el primer caso donde un equipo sudamericano consiguió profesionalizarse, pero todo a costa de abandonar su país.

Un caso parecido es el de Flamingos Gaming, un equipo conformado por cuatro argentinos y un mexicano que conviven desde hace seis meses en una LanHouse(casa de gamers) en la que practican durante todo el día. En ella, alternan distintas rutinas para no saturarse de una vida atípica que demanda competencia continua y cierto antagonismo a la luz del día y al contacto diario con la sociedad. 
 Straka busca convertirse en profesional, pero su vida es muy distinta: él es el mejor de Argentina y cuando le tocó competir afuera obtuvo una considerable exposición, pero eso todavía no resulta suficiente como para vivir del juego. Si bien en la actualidad percibe un sueldo de 3 mil pesos por jugar para la organización Isurus Gaming, eso no cubre la expectativa de un sueldo mínimo, por eso, luego del evento tiene saludar rápidamente a los organizadores y retirarse porque ya se le hace tarde para ir a trabajar.

Llegamos a la casa de Straka, una vivienda de clase media alta ubicada detrás del Unicenter en Martinez. Nahuel es hijo único de un matrimonio que, aunque hoy tenga un buen pasar, se hizo de abajo y con mucho sacrificio. Su madre, Patricia Rodriguez, intenta hacérselo saber a diario para que Nahuel se meta de lleno en sus estudios universitarios y deje de jugar. La relación entre ambos nunca fue fácil, ya que desde los 10 años él pasa entre 6 y 12 horas encerrado en su cuarto con la computadora.

Tras años de discusiones logró inculcarle la búsqueda de cierto equilibrio entre lo que se quiere y lo que se puede. Esa lección fue en cierta medida aprendida por Nahuel ya que en la actualidad está en el segundo año de Diseño de Imagen y Sonido en la Universidad de Palermo, trabaja los fines de semana en un boliche llamado Garden Groove Baires como relacionista público(RRPP), y además asiste durante la semana al gimnasio.

Comienzo entonces a preguntarme: ¿los videojuegos son peligrosos para un adolescente? En el 2012 los biomédicos José Moncada Jiménez y Yamileth Chacón Araya realizaron un estudio acerca de “El efecto de los videojuegos en variables sociales, psicológicas y fisiológicas en niños y adolescentes” para la Universidad de Costa Rica. Y su estudio reveló conclusiones preocupantes respecto a lo nocivo que resulta el juego en la vida de los gamers, más que nada si ellos mismos la descuidan. Patricia accedió a ser entrevistada y sus respuestas reforzaron algunas de los hipótesis que plantea la investigación.

“Es muy nociva la vida del jugador, comen rápido, mal, duermen poco, están muchas horas sentados, picotean mucho y por eso tienen problemas de peso. Además, se aíslan, aunque sea verano no van a la pileta y les causa problemas en la vista por pasar muchas horas frente a un monitor” afirmó la mamá de este jugador, pero curiosamente Straka es uno de los pocos jugadores flacos de la escena de Counter-Strike en Argentina.
Quiero terminar la entrevista para conocer el cuarto de Nahuel y continuar con mis observaciones pero las palabras de Patricia son tan contundentes que hasta me planteé si valía la pena esta crónica: “la carrera de un gamer además de ser nociva, tanto en lo físico como en lo psicológico, trae consigo efectos claros ya que ingresan a un sistema cruel que los absorbe de muy jóvenes, les quita la posibilidad de desarrollarse a nivel familiar, social y educativo y los abandona a los 30 años con la imposibilidad de recuperar ese tiempo perdido”. El punto al que va es claro: ingresan como chicos y se van como adultos sin desarrollo académico ni experiencia laboral.

La madre de Straka tiene claro que el juego no puede ser un proyecto de vida y que es una etapa con caducidad: “Esto tiene un vencimiento. No se puede tener 40 años y seguir jugando”. Pero Nahuel sólo piensa en prepararse la ropa para ir a trabajar unas horas al boliche, volver a su casa, acostarse, y sentarse mañana nuevamente en la computadora a jugar. La rutina ya está armada, de hecho, su cabeza ya diagramó las nuevas tareas que se le sumaron. El lunes inaugura una serie de transmisiones en línea llamadas “stream” por las que cobra 80 pesos por hora y les muestra a sus fans como juega al counter-strike en tiempo real. 
La agenda no termina ahí, el martes compite contra algunos equipos brasileros vía internet en busca de escalar en la liga ESEA y así dejar a Argentina en lo más alto. La expectativa está focalizada en que su equipo le gane algún torneo clasificatorio a Brasil y con eso viajar a algún torneo internacional. Sólo de esa forma podrán buscar el obtener un buen resultado, hacer conocer a los jugadores y que alguna marca de peso se interese en patrocinarlos, brindarles una LanHouse en la Argentina, o más bien llevarlos afuera del país a través de un contrato.

Straka es fanático de Platense.

Nahuel es caprichoso, contestador, hiperactivo, pero tiene cierto carisma que lo hace cosechar fans. Es innegable que es muy apasionado para todo. Es hincha de Platense y día a día demuestra que su pasión por “el calamar” es intocable. Llevó una bandera a Serbia, se tatuó el escudo en la espalda y va a la cancha siempre que su equipo juega de local. Desde que triunfó en el mundial de los jueguitos siempre que gana torneos es tapa de las noticias en la página del club que es socio, hincha y ahora abanderado.

La vida de Nahuel está llena de contradicciones, superación personal y cierta determinación respecto a lo que lo logra apasionar. Si bien siempre fue muy cerrado con su madre, a tal punto que nunca la dejó asistir a un torneo a que lo miren jugar, supo escucharla y entendió que no todo es el videojuego: Hoy ya no descuida sus estudios como en el pasado y se capacita a diario para insertarse en el mercado laboral.

Aunque desde chico le costó relacionarse con la gente, hoy logró patear el tablero y maneja gente en la puerta de un boliche. Si bien la mayoría de los jugadores no llega a nada en nuestro país, él persiguió con hambre de gloria sus sueños y ya logró mostrarse en Argentina y ser considerado como uno de los mejores. Hasta cumplió el primer sueño de cualquier jugador: viajar por y gracias a un jueguito. 
 Tal vez fueron aquellos sucesos a lo largo de su vida los que le han dado ciertas señales para que no renuncie al objetivo de convertirse en un profesional de los juegos. A desoír a sus amigos que le piden que no se vaya del país en caso de ser llamado a vivir afuera. A no tener en cuenta del todo la posición filosófica de su madre. Pero: ¿Qué tan lejos puede estar de conseguirlo? ¿qué lo haría renunciar a la luz que ve al fondo del túnel? Si su interior le dice que no falta mucho, si su pasión es la que le genera la constancia necesaria, si sus corazonadas son las que le indican que no falta tanto para que sus sueños se cumplan. Al fin y al cabo, Straka no deja de ser un joven de 20 años semi-profesional en counter-strike que en caso de no cumplir su meta ya abrió algunas ventanas para volver a una vida normal.

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