Hablemos de… Ghostbusters (2016)

Están aquí para salvar el mundo

Nunca he considerado Ghostbusters (Reitman, 1984) una obra maestra, por lo que encontré en la polémica por esta nueva versión cierto grado de fatuidad. Por otro lado, siempre he atribuido a la nostalgia cuando alguien defiende con vehemencia el “universo” de dicha película —lo más importante en salir de ésta, para el gran esquema de la franquicia, fueron el logotipo, la música y los personajes, en ese orden — . No obstante, considero a la cinta dirigida por Ivan Reitman una buena comedia, proeza de la actuación de Bill Murray, poseedora de un tono y creatividad loables.

Ghostbusters (Feig, 2016) tiene una premisa sumamente similar a su homónima: Un grupo de científicos tienen que salvar a un mundo, que no siempre les da su mejor rostro, de un desastre de proporciones bíblicas… ¡Histeria colectiva!

La película tiene una puesta en escena bastante simplona, diálogos en ocasiones privados de sentido y un tropezado tercer acto. A pesar de los muchos defectos de la cinta, ésta se convierte en un divertido entretenimiento palomero y un digno punto de inicio de una franquicia gracias a sus protagonistas, por lo que no es descabellado decir que lo peor que Ghostbusters hace es apegarse a su antecesora.

Cuando la película le permite a sus personajes tener momentos propios, que no intentan apelar a la añoranza — eso incluye los cameos — el equipo conformado por las doctoras Abby Yates (una contenida Melissa McCarthy) , Erin Gilbert (Kirsten Wiig desaprovechada), Jillian Holtzmann (Kate McKinnon, brillante) y Patty Tolan (Leslie Jones haciendo lo posible con uno de los peores aspectos de la versión ochentera) se pone a la par de Venkman, Stantz, Spengler y Zeddemore.

Sin embargo, la mayor sorpresa la da Chris Hemsworth en un papel que subvierte el estereotipo de la secretaria con un enorme atractivo, inversamente proporcional a su inteligencia. El tipo no solo tiene dotes cómicas, sino que incluso demuestra unos buenos pasos de baile.

Básicamente Ghostbusters (2016) pierde mucho tiempo intentado satisfacer a los viejos fans, sin darse cuenta que lo mejor está en sus gratas adiciones al canon. Es un autentico goce ver a este nuevo elenco junto, pero lo es más pensar en el potencial para la franquicia, porque al final del día sigue siendo el regreso de una amada franquicia que, aceptémoslo, sus autores originales tenían pocas posibilidades de revivir.

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