Devoción

Él era un tipo sistemático, pues todos los días, sin excepción, se iba a dormir a las 3 de la mañana en la misma posición; sobre su lado izquierdo, con la cara vuelta hacia la pared, y el cuello bien extendido. No encendía la luz antes de entrar a la habitación, pues la oscuridad no parecía incomodarle.

Ella, por otro lado, le agradecía enormemente que no encendiera la luz, y esperaba, pacientemente, en un rincón de su habitación sumida en la oscuridad, a que él se fuese a dormir para hincar sus colmillos.

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