No se mueven, pero casi #003: THE BLACK MONDAY MURDERS

“No soy yo, maldito imbécil. Es el dinero”. CRÉDITO: IMAGE COMICS

Otro lunes, otra columna. La semana pasada escribí sobre una de las grandes obras de Jonathan Hickman, llamada East Of West, que se viene publicando desde el 2013. En la posdata les comenté que el autor estaba detrás de un comic nuevo llamado THE BLACK MONDAY MURDERS. Hablaremos sobre esa obra el día de hoy, porque Hickman no descansa. Nosotros tampoco.

Hickman integra elementos sobrenaturales en su otra obra (que hemos reseñado acá), y THE BLACK MONDAY MURDERS no es la excepción. Aunque, esta vez, se trata del dinero. El dinero como la grasa que mantiene las partes del sistema mundial en movimiento. El dinero que todos persiguen. El dinero que nos termina matando.

“Primero viene el gran diluvio y la pérdida de fe en el mercado. Luego entrarán en pánico, señor Bischoff. Y el pánico siempre produce una caída. Observe: todos ellos venderán. Ellos siempre venden. Y cuando llegue el momento -cuando los podamos comprar por centavos- entonces lo compraremos todo. CRÉDITO: IMAGE COMICS

Recuerdo leer en Twitter la respuesta de Alejandro Jodorowsky a un usuario que le había hecho una pregunta sobre el dinero (y la acumulación del mismo, que viene a ser un fin en sí mismo para algunos), de la siguiente manera:

“¿Cuánto tiempo puedes tener el dinero que tanto persigues? ¿Sesenta años, setenta? ¿Vale la pena?”

Y, bueno, recuerdo asentir varias veces diciendo: “tiene razón”.

Luego, un par de años después, viene Jonathan Hickman a formular una respuesta a través de su nueva serie: “todos los años que un pacto con el mismísimo demonio me lo permita”. Esa es la base de THE BLACK MONDAY MURDERS; es un universo en el cual un grupo económico que constituye el banco CAINA (ahí hay una pista) está compuesto por personas (¿?) que sirven a un solo maestro: MAMMON, uno de los siete príncipes del infierno y un término peyorativo para el dinero en Polonia; en finés y estonio la palabra “Mammona” es sinónimo de “riqueza material”. Aquel grupo sirve, pues, a la fortuna. A la fortuna obtenida con una condición bien específica: tu humanidad. Permítanme poner un ejemplo de ese comportamiento con un par de viñetas bien explícitas:

“Entonces, ¿quieren un consejo? Aquí está: el primer millón de dólares que obtendrán será auto-financiado. Lo conseguirán con su propia sangre. El costo será su salud, su familia, sus amigos. Ustedes pagan, ¿entienden? El error más común es creer que pueden acumular todavía más si se comportan de la misma manera”. CRÉDITO: IMAGE COMICS

Y continúa:

“No pueden. Si quieren obtener más… si quieren ganar dinero real -acumular verdadero poder-entonces eso se hace sobre las espaldas de los otros. Llámenlos trabajadores, llámenos prole, llámenlos esclavos- No me importa. Sólo quiero que sepan esto: son ellos los que ustedes sacrificarán para ganar. Esto suena frío, lo sé. Pero aprenderán muy rápido cuán insignificantes son las reglas bajo las cuales ustedes han vivido. Lo que nosotros hacemos está fuera de todas las normas sociales. Este es el pacto más antiguo: el oficio más viejo del hombre”. CRÉDITO: IMAGE COMICS

El mundo que ha sido creado para este comic está ilustrado por el grandísimo Tomm Coker, un artista que tiene décadas en el campo; Hickman confesó que es un verdadero placer trabajar con él, y también comenta que le parece un crimen que “no sea un tipo cuyo trabajo sea realmente reconocido”. Y tiene razón, Coker es un artista con muchísimo talento, y en un universo tan amplio (acaso infinito) como el de los comics, alguien como Coker debería ser un referente. Su estilo es perfecto para aquellas historias que tengan un dejo sobrenatural o de misterio; las líneas parecen afiladas, y las figuras que dibuja son brutales. Si hay geometría sagrada, entonces Coker es el príncipe de la geometría impía.

THE BLACK MONDAY MURDERS es un comic enorme, como el tamaño de las fortunas de los personajes que están contenidos en las páginas: tiene casi 50 páginas de material; la historia propiamente dicha, contada con palabras y dibujos, ocupa gran parte de la obra; el resto son diagramas, fragmentos de reportes y notas importantes sobre el lugar que estamos visitando. Uno en que las grandes escuelas (doctrinas/dogmas) de economía tienen mucho en común con las escuelas de magia. Aquí, el capital es una fuerza sobrenatural. Y bien podría serlo en nuestro mundo: en el 2008 hubo una implosión en el mercado global y las personas responsables evitaron un gran castigo por sus excesos, que costaron vidas y hogares. ¿Es el dinero el problema o la solución estos? ¿Cuánto cuesta entrar al “club”? Y en caso tal de pasar por la puerta, ¿pertenezco realmente a aquella esfera? ¿Si hay tanto dinero, por qué unos pocos parecen tenerlo todo? ¿Es que acaso el juego está perfectamente arreglado para privatizar la ganancia y hacer pública la pérdida?

“Tenemos un cuerpo, Theo. Es hora de ir a trabajar.” CRÉDITO: IMAGE COMICS
“¿En serio? Pensé que permanecería en el escritorio hasta que todo el asunto se calmara”. Nota: el “asunto” al que Theo se refiere es un incidente que lo suspendió de la fuerza. CRÉDITO: IMAGE COMICS

Trataré de responder esas preguntas parafraseando a Walter Benjamin: nos han hecho creer que todo lo que nos rodea nos pertenece sólo cuando pagamos por ello. El concepto del “valor” de las cosas ha migrado (y eso nos han hecho creer): sólo parece pertenecer a ese mundo superpuesto sobre el nuestro donde los valores suben y bajan constantemente, donde las decisiones se toman en cuestiones de segundos; a veces ni siquiera con personas de por medio, sino utilizando algoritmos matemáticos. Algoritmos programados, obviamente, por personas que sirven a intereses.

En THE BLACK MONDAY MURDERS, esos intereses están alineados con fuerzas demoníacas. El primer número fue publicado hace exactamente dos semanas, y parece ser que estamos ante una serie que tendrá (especulo) unas doce entregas. Este comic combina elementos del género del crimen y el thriller con el mundo de lo sobrenatural, donde un detective del departamento de policía de Nueva York es llamado para analizar una escena del crimen que contiene señales de ser algo más que un simple asesinato: la víctima está en una posición específica, algunos elementos en la sala están arreglados; el montaje se asemeja al de un ritual.

“Bien. Entonces, no tiene identificación; nada. Ni siquiera una pista… Y entonces, amigo, ¿quién eres tú?” pregunta un detective, a lo que Theo contesta: es Daniel Rothschild. CRÉDITO: IMAGE COMICS

Todo esto ocurre el 31 de Octubre del presente año, durante el Samhain, una celebración gaélica que marca el final de la temporada de cosecha y da pie al comienzo de la “mitad oscura” del año. Se cree que durante esta celebración el velo entre este mundo y el otro es muchísimo más delgado, y la comunión con Dios es posible. También coincide con el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno. El festín de MAMMON, por otra parte, que tiene una duración de un mes, atraviesa todas estas festividades.

“Sólo esta vez, maestro, háblame…” y al ver la respuesta -o la falta de una manifestación- responde: “está bien.”

El personaje principal de la obra parece ser la única persona a cargo de un departamento en el cual se investigan los crímenes con tinte paranormal; incluso él parece tener lazos con el más allá. ¿Pero será esto suficiente? Las fuerzas con las que tendrá que lidiar el detective Theodore James Dumas en el curso de su investigación tienen algo más que montañas de dinero a su favor. Tienen el beneficio de pactos que trascienden el plano mortal.

P.S ha sido quizás la entrega con mayor cantidad de imágenes. Pero siempre puede haber más.

P.S 2 ¿Qué sería el comic moderno sin mentes como las de Hickman?

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