Política en internet o sarasa

El concepto “Política en Internet” (y no ciberpolítica ni comunicación digital) define claramente un posicionamiento sobre lo que debemos tener en cuenta al hablar de las Tics en relación a la política: estamos hablando y haciendo política, pero en internet.

Es fundamental entender la comunicación política en internet como un eje conceptual y práctico que atraviesa todas las áreas de una estrategia de comunicación política general e integral. Considerar internet como un compartimento estanco diferenciado del resto de las partes que componen un equipo y una estrategia de comunicación implica no entender la potencialidad de las Tics, ni tampoco entender cuáles son las diversas formas y usos cotidianos por parte de la ciudadanía en general en sus vidas particulares.

La política en internet y cualquier estrategia de comunicación que se piense debe ser parte de la estrategia general, donde los mundos offline y online conviven en uno sólo, son uno sólo, el mismo, de manera interrelacionada e integrada. Así como los ciudadanos incorporamos las Tics e internet a nuestras vidas de manera más o menos natural y simple, y participan, las Tics, de nuestra vida sin diferenciar un mundo virtual de uno real, en la política debería suceder lo mismo: entender que lo importante es que las Tics llegaron para beneficiar y hacer más simple la vida de los ciudadanos y, desde ese lugar, la política, en términos bien amplios y abarcativos, debería encarar cualquier posicionamiento y acción en internet.

Lo importante no son las herramientas, ni Facebook, ni Twitter, ni Instagram, ni Snapchat, lo importante es cómo vas a usar las Tics e Internet para cumplir tus objetivos. El objetivo de un proyecto político no puede ser Facebook, porque si el objetivo es la herramienta, entonces estamos perdidos.

Muy de a poco los políticos van entendiendo que internet es un lugar que no puede quedar afuera de sus formas de comunicación, pero el aprovechamiento real y total de internet es claramente desaprovechado por la mayoría.

Cuando analizamos los usos de las herramientas como Facebook, Twitter, páginas webs, Whatsapp, en la vida cotidiana de los ciudadanos podemos encontrar un objetivo en común: vincularse con los otros: la gran mayoría de la ciudadanía utiliza estas herramientas no sólo para investigar y consumir información, sino para vincularse, con lo cual, en nuestras vidas cotidianas, el feedback es fundamental cuando hablamos de Tics e internet. Y justamente esto es lo que desaprovechan los políticos, funcionarios y gobiernos en su gran mayoría.

En política en internet podemos distinguir 4 etapas: la primera de ingreso a las Tics, cuando los dirigentes y organizaciones aparecen en internet y en las redes sociales, entienden que deben estar allí, se comienza a utilizar en forma básica las Tics en la comunicación y el marketing, se empieza a estar 2.0.

Después pasamos a una segunda etapa de aceptación de las Tics, donde los dirigentes y organizaciones aceptan internet y las nuevas tecnologías y las utilizan en sus acciones de marketing, pero bajo las viejas formas de la comunicación: haciendo lo que antes hacían sin la tecnología: trasladan el mundo offline al mundo online.

Vemos que los políticos y gobiernos están todavía en esta segunda etapa -y muchos de ellos aún en la etapa uno de ingreso a internet- en la que entienden que “sucede algo” en internet y “tenemos que estar allí”, pero no se elaboran estrategias con objetivos, metas y públicos específicos, sino que simplemente se ingresa a la utilización de las herramientas más utilizadas en el momento.

La ciudadanía ya pasó hace tiempo lo que sería una tercera etapa, ya no de ingreso ni aceptación, sino de asimilación de las Tics, como parte de nuestras vidas cotidianas. En esta etapa, en la que se encuentran muy pocos dirigentes y organizaciones, se asimilan el uso de las Tics y se apropian de ellas, aumentando la eficacia y productividad de las acciones de comunicación en el mundo online; empiezan a comprender que internet abre un mundo de posibilidades y oportunidades, más allá del simple hecho de comunicar y generan nuevas acciones; así comienza un intercambio, la participación y el vínculo entre políticos y ciudadanos. Dejaron de estar en internet para empezar a ser y vivir 2.0

Por último encontramos una cuarta etapa donde son muy pocos quienes están innovando de manera seria y constante en el uso de las Tics e internet en la política. En esta etapa de creación e innovación con las Tics, los dirigentes y organizaciones las utilizan de manera novedosa, distinta y original. Se aprehenden las nuevas formas de vinculación política/ciudadanía, interpretando a los usuarios en sus formas y modos de utilizar internet en su vida cotidiana.

Así es que se realizan acciones que no sólo serían imposibles sin el impacto de las Tics, sino que otros no han realizado anteriormente.