Disfrazados

“QUIZÁ esa enseñanza está mal pero tiene cosas buenas". Esta es una frase que leo ha menudo cuando algunos cristianos hablan sobre falsos maestros o personajes del mundo evangélico cuya doctrina está en la raya de la herejía.

En otra parte ya escribí sobre "examínenlo todo, retengan lo bueno" (lo pueden leer aquí) para deshacer el común malentendido sobre este versículo en relación a nuestra incursión dentro de enseñanzas torcidas. En esta ocasión vamos a hablar de un pasaje bíblico muy esclarecedor que ayudará para que comprendamos que esas 'buenas' cosas que obtenemos de los herejes quizá no sean tan buenas como parecen.


Satanás es un estratega. Es más listo que cualquiera de nosotros. Sabe qué clase de cosas nos subyugan y apasionan. Él y sus agentes espirituales y humanos obran cada día para destruir el plan de Dios, para arruinar a la Iglesia y para consumar el odio que le tienen a Dios y a toda su creación. Una de sus mañas más eficaces no es la brujería, el sacrificio de niños, las orgías rituales y otros eventos depravados que se dan en el mundo en la adoración satánica. Es muy obvio. Aunque realiza allí sus horribles sueños, lo que Satanás hace y que le redunda mayores resultados es aparentar el bien, la bondad, la compasión y el amor.

En la Iglesia de Corinto había servidores de Satanás. Eran mentirosos que se disfrazaban de apóstoles de Cristo (2 Co. 11.13). Ahora pudiéramos creer que su equivalente serían todos aquellos que se autoproclaman apóstoles. Lo son pero no exclusivamente. Estos agentes satánicos de acuerdo con 1 Co. 11.4:

  • Predicaban un Jesús diferente.
  • Predicaban un Espíritu diferente.
  • Predicaban un Evangelio diferente.

La categoría de "falsos apóstoles de Cristo" incluiría por extensión a cualquiera que incurriera en estas herejías. Un Evangelio diferente regularmente es el que se adapta a las conductas y costumbres de este mundo, exactamente lo contrario a la amonestación del apóstol Pablo en Ro. 12.2. En la Grecia de entonces la tendencia mundanal era honrar la elocuencia, la filosofía y las señales y prodigios, y el participar de la inmoralidad sexual permeada de religión. Los falsos evangelios, espíritus y "jesúses" diferentes habrían tenido que aprobar estas cosas para el deleite carnal de los inconversos dentro de la congregación.

El apóstol reclama que los corintios estuvieran dejando que las fortalezas del razonamiento humano y los falsos argumentos (2 Co. 10.4) se filtraran entre ellos usurpando el lugar del verdadero Evangelio del verdadero Jesús y verdadero Espíritu. Entonces les revela que detrás de estos mentirosos y sus doctrinas y costumbres estaba Satanás. Sostiene:

Estos individuos son falsos apóstoles. Son obreros engañosos que se disfrazan de apóstoles de Cristo. ¡Pero no me sorprende para nada! Aun Satanás se disfraza de ángel de luz. Así que no es de sorprenderse que los que lo sirven también se disfracen de siervos de la justicia. Al final, recibirán el castigo que sus acciones perversas merecen (2 Co. 11:13-15).

Leyendo con cuidado este pasaje se descubren estos hechos:

  • Los falsos son obreros dentro de la Iglesia.Trabajan para ella en diversos ministerios. En realidad son siervos de Satanás.
  • Su disfraz es el de servidores de la justicia. Esto significa que claman ser parte del avance del Reino de Dios, de su Palabra y sus propósitos eternos.
  • Con estas acciones imitan a Satanás quien también se disfrazan de ángel de luz.

Disfrazarse de ángel de luz requiere una enorme maestría. Es necesario revisar la Biblia para ver de qué manera se puede uno colocar dentro de la fe cristiana y al mismo tiempo contradecirla sin que la gente se dé cuenta. Satanás como perfecto engañador ha logrado este cometido a lo largo de los siglos. Logró esto inclusive en la máxima autoridad que la Iglesia clamó tener por mucho tiempo: el papado. Los reformadores sacaron a la Iglesia de esta oscuridad satánica por medio de la recuperación de la autoridad de las Sagradas Escrituras y la doctrina de la justificación por medio de la fe.

Más tarde, los puritanos también consolidaron una reforma en Escocia e Inglaterra durante el siglo XVII. Teniendo a la cabeza a hombres como John Owen, Jeremiah Burroughs y Samuel Rutherford, entre otros, la predicación bíblica se convirtió en un fuego que se expandió con rapidez y eficacia.

El disfraz de ángel de la luz - la historia nos enseña- es eficiente en la medida que el conocimiento bíblico está opacado. Entre más turbio sea el acceso a la exposición bíblica mas brillante será la luz de la máscara y el traje de mentiras satánicas. Por ejemplo, en cierta Iglesia que acostumbraba recibir visitas de predicadores de la prosperidad se comenzó a estudiar la Palabra con más ahínco. Con el paso de los años la gente dejó de emocionarse con lo que les decían los invitados sobre el dinero. También las invitaciones se redujeron dramáticamente. Los mismos invitados se daban cuenta de que la Iglesia no respondía a su arenga. Aún acusaban a los hermanos de que "estaban dormidos". En una ocasión una mujer de la Iglesia levantó la mano para interrumpir lo que decía el invitado. Era tal la evidencia de la mentira que la congregación ya no estaba cómoda con esas falsedades. No estaban dormidos: estaban despertando.

Ahora no tenemos solo la oscuridad del falso evangelio de la prosperidad y la Palabra de Fe. También está el falso Jesús de los emergentes y 'progresistas’, un Jesús hippie, que no condena nada y lo perdona todo sin que se lo pidan (!), que está alegre con la práctica homosexual, el aborto y el feminismo. Un Jesús que no está interesado en la doctrina sino en el activismo social, en traer revolución a favor de los marginados y en derrocar las dictaduras políticas y económicas. También está el falso Espíritu que solo es conocido en las profundidades de la filosofía existencialista. Un Espíritu que huye de la sistematización teológica porque solo quiere ser conocido en la experiencia mística de filosofía y emociones. En todos estos casos, Jesús no salva de los pecados. No los expía. No sustituye al pecador en la cruz. No llama a la santidad. No quiere que seas diferente al mundo sino que te mezcles con él. No llama al arrepentimiento porque eso es ser hostil. Es un evangelio humanista, sentimental, intelectualoide y que se alimenta del carisma de sus líderes.


"Quizá esta enseñanza de este pastor/maestro/líder/apóstol/cantante/grupo musical cristiano/joven/evangelista/escritor/locutor está mal, pero tiene cosas buenas"- dicen algunos. Eso vemos nosotros. Pero el apóstol Pablo mira a OBREROS FRAUDULENTOS imitando a Satanás VISTIÉNDOSE COMO ÁNGEL DE LA LUZ. Creo que no es difícil ahora comprender la inconveniencia de darles un voto de confianza aunque sea por el pasado. Esta condescendencia es malévola. Alguien que ha apostatado o ha incurrido en herejías sin arrepentirse no debería figurar como una recomendación en nuestras charlas. Satanás es más listo que tu y yo. No lo olvides.


Todas las citas bíblicas son tomadas de la NTV.