El Jesús popular y querido

En la mente de algunos de nosotros hay un Jesús que enseña cosas nuevas, distintas a las reveladas en la Biblia. Un Jesús que nos manda no tocar a los pastores aunque sean unos apóstatas. ¿Por qué? Porqué para este Jesús la apostasía es un término odioso.

En la mente de algunos de nosotros este Jesús es un gran conciliador. Su amistad no tiene fronteras: es la amistad profunda con el pecador impenitente; el abrazo sentido con aquel en cuyo lecho se fragua el adulterio más vergonzoso. Este Jesús bendice además la relación homosexual y prepara el juicio contra los señaladores de este pecado. “¿Cuál pecado? Diría este Jesús. ¿Amarse?”.

Este Jesús que está en la mente de algunos de nosotros está de algún modo encontrado con sus apóstoles, especialmente con Pablo. Ellos no lo comprendieron y por eso mandaron cosas que él nunca enseñó. Este Jesús llama a las mujeres al pastorado, y las bendice y prospera. También prueba su amor llenando las arcas de millones de dólares de algunos de sus verdaderos, avaros y ostentosos ministros. Este Jesús anhela que tú entiendas que el progreso, cualquiera que sea, está en ti.

Este Jesús está harto de tu teología “sana” “bíblica” “escritural” o como quieras llamarle. No soporta que sigas aferrado a defender tu convicción bíblica. Para este Jesús tu dejaste de crecer cuando abandonaste la senda del amor universal.

Este Jesús está cansado de tus redes sociales, sobre todo cuando las usas para defender tu fe. No te baja de hipócrita. Desearía que comprendieras que tus publicaciones son una pérdida de tiempo. “¿Por qué te fijas en el otro? ¿Por qué mejor no tomas tus comentarios y te los guardas para ti mismo, insolente?”

Este Jesús está divorciado de su Padre en el Antiguo Testamento. No es “iracundo” ni “vengativo” como el fuego consumidor de la zarza ardiendo. Es un mensajero de paz que quiere echarte el brazo sobre tus hombros sin importar qué clase de vida sigas practicando. Dice cosas bonitas y llenas de filosofía. No hay Trono Blanco. Probablemente hasta unas cervezas.

Así es el Jesús en la mente de algunos de nosotros. Este Jesús. Un Jesús muy popular y querido.


Artículo editado (2da.Ed) el 24 de diciembre de 2016.