Generación Zombi

“Evil Dead”, “Fear TheWalking Dead”, “The Walking Dead”, “Z Wars”, “Im legend”…todas estas producciones del género zombi son de la predilección especialmente de los jóvenes. Por encima de la sangre, los efectos especiales y el horror, este gusto juvenil tiene, en mi opinión, un trasfondo filosófico y religioso.

A menudo se le llama “posmoderna” a nuestra era. Significa que hemos superado la modernidad según la cual la respuesta a nuestros problema estaba en la razón. Hoy -se dice- la razón ha sido superada por el relativismo, es decir, que la verdad o no existe o sencillamente no podemos llegar a conocerla.

¿Qué tiene esto que ver con los zombis? Sostengo que el sentido religioso en nosotros, al no poder ser anulado por los avatares filosóficos, halló la forma de “superar” la desesperanza del existencialismo posmoderno (solo poseemos esta existencia torturadora y nada más)- al menos en muchos de estos jóvenes- en la fantasía de tratar con seres que muertos están vivos.

El “muerto viviente” demuestra que no todo ha acabado aquí. Que la vida se prolonga oscuramente después de esta. Pero es una vida que acendra la perversión y el vacío, aunque con la envidiable diferencia de la inconsciencia, de la automatización de la deshumanidad. El zombi ya no sufre; no piensa, es un ente cuya existencia sobrevive y a la vez perdura la pudrición de la carne.

Las series zombis explican la vida post-apocalíptica con toda su tristeza y falta de amor y verdad, volviendo heroica la sobrevivencia y convirtiéndola en la suma del propósito humano.

Quizá nuestros jóvenes requieren una mejor explicación del entorno filosófico en el que viven. Leer entre líneas la ideología subyacente en programas, libros, cine y mucho del arte contemporáneo puede servir para desarmar con más eficacia las fortalezas mundanales que se erigen contra la verdad (2 Co.10.4).

Detrás del “no veas” esto o aquello hay que tener una elaborada razón bíblica, y en este caso, bueno sería que también filosófica. Y es que la filosofía es genial para enmascarar ideas contrarias a la Palabra de Dios. Solo una sugerencia.