La música

Empezaré dándoles un preámbulo de porqué me decidí a escribir esta entrada sobre música, justo ayer terminé un juego que se llama To The Moon, el cual llegó a tocar varios nervios sensibles en mí.

DEBEN DE JUGAR ESTA OBRA MAESTRA

Parte de que calara en mí el juego fue por la música, aparte de que la historia es por demás conmovedora.

No voy a hablar del juego o de su historia por que no quiero arruinarles esa hermosa experiencia a los que no lo han jugado, pero si la música fue un aspecto sobresaliente en este título para que me llegara al corazón.

Es dificíl de describir como es que la mezcla de varios tonos en ciertas secuencias llega a afectar tu estado de ánimo en diferentes maneras, en parte igual es por el tempo de la canción, por ejemplo, cuando haces ejercicio y pones canciones con unos tonos escatalógicos y un ritmo acelerado para que te motives a hacer más ejercicio, o cuando en el caso contrario tu ánimo esta exaltado y buscas música con tiempo lento y que los brincos armoniosos no sean tan grandes y de manera sorprendente todo tu sistema se relaja, eso es quiza a lo que se referia Magdalena Martinez cuando dijo:

La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón.

Mi primer roce con la música fue de niño, mi madre siempre fue de las personas que disfrutaba de la música instrumental, a tal grado que yo llegué a ser un niño de 8 años con gustos por Yanni, DiBlassio, Clayderman, etc. De ahi que nos comprara un órgano Casio para que aprendieramos mi hermano y yo a tocar, pero mi hermano nunca lo tomo en cuenta, fui el único que ocasionalmente jugaba con las notas y las canciones que traia grabadas el órgano. A los 14 años fue que empecé a aprender a tocar un instrumento, esto derivado a que mi madre nos tuvo que críar sola a mi hermano y a mí, por ende, no podía procurar el hecho de que yo tuviera clases de música hasta esa edad. Empece por la guitarra ya que en esa edad estaban de moda las bandas como Pxndx, Simple Plan, Good Charlotte, Story Of The Year, Green Day, étc. En entonces era fánatico del punk y el hecho de querer tener una banda me orillo a escoger la guitarra, lo cual no me arrepiento pero si del hecho de que mi edad influyera en mis gustos musicales si, que no son malos, pero desperdicie mucho tiempo aprendiendo a tocar canciones de banda cuando mi oído quería que yo tocara instrumentales.

A los 15 años en mi sueño guajiro de querer tener una banda llevo a que en mi natalicio mi madre me regalara mi primera guitarra eléctrica, la cual despues de 8 años todavía conservo con todo esmero, y segui con mi supuesta pasión adolescente por el punk, hasta que conoci la aplicación Guitar PRO, que con ella deje de aprender covers y empece a componer pseudo-canciones.

De ahi hubo una serie de eventos que no puedo decir que me convirtieron en músico pero que si me ayudaron a mi oido musical y a respetar la música por lo que es, un arte.

Por lo que hoy al escribir este blog, les quiero decir que en cualquier pelicula que esten viendo, cualquier juego indie o no que esten jugando, cualquier artista callejero que escuchen cuando van pasando, dense la oportunidad de apreciar solo la música, crean que tendran un alguno totalmente nuevo, como dijo el profesor John Keating en Dead Poets Society, vean las cosas desde otra perspectiva, asi en este caso, aprecien las cosas que tengan música en su contenido.

Como dijo Pau Casals:

La música ha de servir un propósito, ha de ser parte de alguna cosa más grande, una parte de la humanidad

Asi que he ahi mi exhortación

Los dejo y que tengan una excelente tarde.

Les dejo un poco de la música del juego que les platique arriba, de veras denle una oportunidad al soundtrack, es motivador.

-JRC