Alter Ego
Esta es la historia de Raimundo Cuchara.
Hace veinte años atrás, una mujer dio luz al único milagro en la vida de Raimundo, su hijo Bob. El amor de Raimundo por hijo no tenía limites. Comenzó a trabajar desde su casa en un trabajo modesto. Dejo toda su vida por este niño. Siendo el padre soltero, le dio de comer a Bob todo los días de su vida. Todos los días Raimundo sacaba su cuchara del cajón de cubiertos y le daba papilla al pequeño Bob. Incluso construyo una cuna con sus propias manos para que el bebé duerma al costado suyo todas las noches. Pero ternura terminó ahí.
Un Domingo por la mañana, Raimundo despertó para darse con la sorpresa que el pequeño Bob no estaba. Llamó a la Policía, a los noticieros, a todos los vecinos. La policía no lo encontró, los noticieros no recibieron ni una llamada de una posible victima y los vecinos nunca escucharon de él. Nadie sabía que había sucedido con el pobre Bob.
La policía le preguntó a Raimundo quien era la madre, con la posible sospecha que ella se lo había llevado. Raimundo no supo responder. Nadie sabía nada de la madre, nisiquiera del mismo bebé. Algunos vecinos dicen que nunca existio. Pero para Raimundo sí. Fue ahí que comenzó la matanza.
Raimundo buscó en todas las casas del vecindario. Asesino a todos los inquilinos en un par de días, con solo una cuchara. La misma cuchara con la que le daba de comer al pequeño Bob. Se dice que Raimundo sigue rondando las calles de su vecindario, matando a cualquiera que se cruze en su camino, buscando al pequeño bob con su cuchara, listo para darle de comer.