¿Falta mucho?

Mi último post trataba sobre quién era el culpable de la situación que vivía el Real Madrid tras el 0–4 del Barcelona en el Bernabéu. Ha pasado ya mes y medio y esa situación no ha cambiado mucho. Al contrario. Cada vez es peor.

Al mal juego de toda la temporada se siguen sumando malos resultados. Anoche, sin ir más lejos, ese empate en Mestalla deja muy tocado a Rafa Benítez, que ve cómo tiembla su puesto en el banquillo.

Sigue sin entenderse por qué, cada vez que su equipo se adelanta en el marcador, decide recular, permite al rival manejar el partido y concede ocasiones claras de gol. Así hasta que encaja el empate. No es la primera vez en este curso. Ocurre lo mismo con la decisión de quitar del campo al que está siendo el mejor jugador del equipo, Benzema, en lugar de sustituir a la supuesta estrella, Cristiano, que no da pie con bola desde hace mucho, muchísimo tiempo. O como lo de que Bale juegue por la banda derecha en lugar de por la izquierda, donde se están viendo sus mejores jugadas. Ni que no haya un toque de atención a Pepe y Sergio Ramos, que no están haciendo, ni de lejos, su mejor temporada. Es más de lo mismo eso de no dar minutos a James en Mestalla, ni a Isco desde que jugara sólo los últimos 12 de la derrota en Villarreal. A fin de cuentas, es una serie de decisiones inexplicables y que parecen bastante lógicas y fáciles de solucionar a simple vista.

Desde hace tiempo se especula con la posibilidad de que sea destituido y hoy es cuando más difícil parece que vaya a continuar el técnico madrileño. Suena con mucha fuerza el nombre de Zinedine Zidane para reemplazarle en el cargo. A pesar de no tener una trayectoria importante como entrenador, se tiene mucha confianza en el francés, tanto por parte del club como de la afición. Pero no todo es oro lo que reluce. También es un grave riesgo “echarlo a los leones” a mitad de temporada y sin la posibilidad de construir una plantilla desde el principio.

En cualquier caso, parece que no falta mucho para que se conozca cuál será el desenlace final del banquillo madridista, de Benítez, de Zidane y veremos si también del Presidente Florentino Pérez.