El diablo viste de Prada, también en Marbella.

De trajes, bolsos, vestimentas y otras faltas de respeto tan de moda.
El vídeo del discurso del concejal, si, iba en chanclas por si aún no se han dado cuenta.

Quienes critican falta de respeto a las instituciones basadas en la vestimenta son personas que viven ancladas en un mundo de postureo superficial, donde se juzga desde lo externo y no desde el fondo de los contenidos.

Esa mentalidad retrógrada explicaría, también, el modo de proceder en política que hemos venido observando este año en España.

Son personas que parecen ignorar lo excelentemente bien vestidos que iban esos señores que saquearon la banca arruinando a miles de familias y que, no contentos con ello, obtuvieron ayudas públicas, dinero de todos, mientras usaban las “tarjetas black” de manera poco ética.

En el imaginario de todos está lo bien vestidos que irían cuando acudían, presuntamente, a esas fiestas para adultos, donde, presuntamente también, circularían las sustancias estupefacientes y las señoritas de compañías.

Incluso se ha dado el caso de políticos, como Camps, (lo de los trajes es lo de menos) de marcada elegancia en el vestir de los que se ha sabido después que, esa distinción en la ropa, era fruto de una extraña relación con su sastre y que podría ser constitutivo de delito.

Es triste ver que, quienes han puesto el grito en el cielo por unas rastas en el congreso, por un estilo casual para recibir al rey o por unos apelativos de pila (véase “Kichi”) no se han escandalizado por ninguno de estos acontecimientos delictivos, ni de los bolsos de Louis Vuitton de Rita Barberá (lo de los bolsos es lo de menos), ni del Infinity de Ricardo Costa (lo de los coches de lujo es lo de menos) aunque sí lo han hecho por otros parecidos que afectaban al PSOE, caso de los ERE o los cursos de formación en Andalucía. Curiosa manera de ver la política.

Estamos diciendo, con esto, que el hábito no hace al monje y que no debemos juzgar basándonos sólo en el vestir, como tampoco podemos criminalizar, evidentemente, a todos aquellos y aquellas que eligen ir de chaqueta y corbata dando por sentado que son corruptos.
«Sólo con el corazón se puede ver bien. Lo esencial es invisible a los ojos.» Antoine de Saint Exupéry (El principito).

El respeto a las instituciones no está ahí. Falta de respeto es comprobar que algunas fotos han sido tomadas con el móvil desde los escaños del Partido Popular.

Falta de respeto es ser concejal y desde tu puesto oficial sacar fotos con el móvil de otro concejal que tiene el turno de palabra para hacerle ataques personales en Twitter. Eso es falta de respeto al concejal, a la institución y a tu propio partido.

Es falta de educación.

Una falta de respeto de la que ellos luego se quejan.

Llevamos un año observando la manera de hacer política de los partidos tradicionales. Unos y otros se insultan. Palabras como ladrón, mentiroso, tramposo o gilista (que es lo peor que te pueden llamar en Marbella y San Pedro) han volado desde el salón de plenos y desde las salas de prensa de los partidos.

Ataques sobre la vida privada de las personas, sobre las obras de su vivienda, sobre sus facturas telefónica, sobre su relación con directivos de periódicos… todo eso hemos oido este año.

Convertir el salón de plenos en un plató de telebasura es una evidente falta de respeto a las instituciones.

Esos que han recurrido al ataque chabacano no han recibido de CSSP-PODEMOS, a lo largo de todo este año, ninguna confrontación que no fuese exclusivamente de contenido político. Incluso han rehuido el tema cuando se les ha instado a hacer declaraciones, evitando meterse en linchamientos personales que no encajan con su forma de ver la política. Y que así siga siendo.

Quiero decir con esto que, la elegancia y la educación, no es algo con lo que se viste y desviste uno a conveniencia, la elegancia se tiene o no se tiene, se vista uno como se vista.

Falta de respeto a las instituciones hemos tenido muchas en Marbella, por desgracia, y con personas muy bien vestidas, a lo largo de su historia.

Falta de respeto a tu Ayuntamiento es regalar su patrimonio al Ayuntamiento vecino incluyendo terrenos que presuntamente afectan a personas vinculadas a la bancada del partido popular. Y no hemos visto ninguna autocrítica ni de sus compañeros de partido, ni de sus votantes.

Falta de respeto al pleno es expulsar a un concejal, elegido por los vecinos, usando a la policía local.

Falta de respeto es permitir que Marbella sea uno de los municipios con la vivienda más cara de toda España y que nadie haga nada por remediarlo.

Falta de respeto es que haya familias con niños que puedan perder su vivienda por Desahucio Hipotecario y se mire para otro lado o se criminalice a quienes lo denuncian.

Eso son faltas de respeto.

Que un concejal no elija un atuendo adaptado a los convencionalismos culturalmente conservadores sino uno cómodo y funcional acorde con el maravilloso clima de nuestro municipio en esta época del año, para poder así ejercer su labor pública del modo más eficiente posible, no es una falta de respeto. Y criticarlo es una soberana estupidez que en pleno Siglo XXI pone en ridículo a quien le ataca, sin más argumentos de peso. Tenemos problemas reales y graves en Marbella y San Pedro, centrémonos en ello y dejemos de faltar el respeto a los ciudadanos que les eligieron para solucionarlos.

Al final ¿De qué iba el discurso del concejal de CSSP-Podemos?

Volvemos a entrar en la dinámica del fango, del verbo fácil, del Vanitty Fair cañí que tan buenos resultados les ha dado a la caverna mediática más fachosa en contra de los malos con cuernos.

Preferimos políticos florero que asistan de una manera engominadamente perfecta aunque nos haya salido más de una vez rana, aunque nos hayamos tenido que tragar más de un sapo con corbata, aún sabiendo que ya no hay más pan para tanto chorizo.

Políticos de fiesta

Chanclas, rastas, perroflautas, patillas, media barba, perilla, camisa de Alcampo, pantalón corto, da igual, lo importante es que hablemos de esta solemne gilipollez en vez de los problemas que tiene la gente que casualmente vive en el mundo en donde todo esto es normal.

Mejor vivamos en nuestro mundo de ilusión en donde los políticos son guapos, hablan bien, no roban, se desviven por nosotros, no recortarán, no quitan las pagas a nuestros mayores y por supuesto no les quitaran la segunda vivienda en la playa.

Lo siento queridos amigos, todo esto es producto de su imaginación y de la tele, bueno más concretamente de la Primera, entre otras. Por favor, desenchufen.

Esto es España, final o no de un ciclo, pero España, a fin de cuentas.

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