El Marco que yo conozco

Cuando las personas me preguntan sobre Marco, les digo acerca de la clase de hombre que es en su vida personal. Marco siempre ha sido muy comprometido con nuestra familia. Desde el día en que nos conocimos, hace más de 25 años, siempre supe que él sería un gran esposo y padre y tenía razón. Él siempre ha sido mi mayor apoyo y defensor. Él está presente en las vidas de cada uno de nuestros hijos.

Marco está ayudando a nuestra hija mayor, Amanda para entrar a la universidad. Él se mantiene involucrado en el voleibol y las actividades de Daniella y podría hablar de política con ella durante horas, habla de las prácticas de fútbol Anthony y de Dominick como si se tratara de la NFL. Yo pudiera seguir compartiendo mucho más de su papel en nuestra familia, pero quiero contarles sobre su trabajo en el Senado.

Alrededor de la época cuando Marco fue elegido por primera vez, vi un documental sobre el tráfico humano. Al profundizar más sobre el tema conocí que este impensable mal, sucede incluso en Miami. ¡Yo no lo podía creer! Llamé a Marco y le dije que había que hacer algo para ayudar a los niños y el hizo exactamente lo que yo sabía que haría: estudió el tema a fondo y luego tomó acción con la creación de “Girls Count Act”.

La ley de Marco obliga a cualquier país del mundo que recibe la ayuda de Estados Unidos a dar certificados de nacimiento a las niñas cuando nacen. Puede parecer como si eso no fuera mucho, pero el que una hoja de papel pueda salvar a miles de niñas de que sean víctimas de abuso y tráfico humano, evitando que sean vendidas, si se puede salvar a un solo niño, vale la pena. ¡Y sabemos que va a salvar no a cientos, si no miles!

Estoy orgullosa del esposo y padre que Marco es. Estoy orgullosa del hombre que es y estoy orgullosa de él por luchar para proteger a las niñas alrededor del mundo.