Aceptación vs Tolerancia

En estos últimos días, he estado pensando en dos conceptos que han abatidos los medios de comunicación y las redes sociales: la tolerancia y la aceptación, dos conceptos que en ocasiones utilizan como sinónimos, aunque son totalmente diferentes. Sé que después de discutir mi opinión sobre el tema, siempre va haber ese alguien que no estará de acuerdo por alguna razón porque dentro de nuestra razón, vemos nuestro punto de vista como cierto y los demás como algo debatible, o pueda generar dudas. Mi intención no es convencer a nadie, sino exponer mi punto de vista sobre el tema.

¿Cuál es mi sentir sobre estos dos conceptos? La tolerancia es algo impuesto, no me gusta, pero lo aguanto. No lo acepto, pero no dejo que me afecte por ahora. Cuando tolero algo estoy declarando únicamente que puedo vivir con ello. He escuchado mucho hablar de tolerancia, proclaman “debemos enseñar a nuestros niños a tolerar”, y creo que es algo que se debe enseñar cuando no tienes remedio de poder cambiar lo que te molesta. Pues no me gusta la espinaca pero la tolero en un “Dip”. No me gusta el reguetón, pero la tolero en una fiesta. Como vemos es un concepto impuesto, un concepto que a pesar de tener unas connotaciones bien intencionadas, tiene un lado escondido como por ejemplo: ¿cuánto puedo tolerar el reguetón en una fiesta, o cuanta espinaca puedo tolerar en un “dip” hasta que cause nauseas? El pasado Sábado, 11 de junio, Orlando fue abatido por un ciudadano americano ocasionando una masacre en el Club Gay “Pulse”. Según las informaciones ofrecidas por el padre, pudo haber sido por actos homofóbicos, por haber visto en pasados meses a dos hombres besándose, otras investigaciones señalan un acto terrorista por el estado islámico. Muchos han catalogado como crimen de odio (aunque para mi entender cualquier crimen es por odio) y se leían comentarios de solidaridad hacia las víctimas y sus familiares como a su vez, comentarios de alegría y celebración por grupos que citaban textos bíblicos y proclamando que fue castigo de Dios. La primera reacción de las personas y de la mía fue de coraje, coraje al ver como mucha gente con falta de sensibilidad juzgaban y entre su pseudo solidaridad decían aunque sus almas no estaban con Dios se ora por ellos… pero eso es otro tema que no tocaré aquí, pero se refleja el concepto de tolerancia en su discurso. Entre mensajes y discursos, se llamaba a la tolerancia. Tener tolerancia hacia el prójimo, tolerancia hacia las diferencias individuales y de comunidades. Entiendo que cada uno de nosotros crecemos adoctrinados con un sistema de valores que aprendemos del núcleo familiar, las escuelas, amigos, y la comunidad, donde lo extraño no está bien visto, lo extraño da miedo e inseguridad. Donde ser diferente sale de nuestra norma y entonces ocurren dos cosas, toleramos o aceptamos eso desconocido. El problema de cuando toleramos lo desconocido, dudamos de eso, dudamos de su existencia, y comenzamos a juzgar si es bueno o malo para la sociedad. Ahí comienza nuestro “Hard Disk” a buscar entre los archivos para identificarlo como una amenaza o no, según lo que hemos escuchado, nos enseñaron mientras crecíamos. Pero la pregunta que me hace formular este concepto es: ¿Hasta cuando una persona puede tolerar una cosa que siempre se le ha dicho que es mala? ¿Hasta qué punto esa tolerancia afecta eso que llamamos no normal (anormal) según mis estándares?, ¿Mis estándares y creencias, van por encima de los demás? Por esto es que el concepto de tolerancia me causa a mi persona un poco de conflicto. Porque no es un concepto duradero, siempre va a llegar el momento que lo que toleramos detonará algo en nosotros para atacar al prójimo o lo desconocido. Quizás eso pasó con el asesino de la masacre de Orlando, ¿Cuánto toleró esta persona a la comunidad LGBT, o La Comunidad Latina, o todo Ciudadanos Americano en general, y dió mala pata que fue en un “Gay Pride” y una noche latina que su tolerancia llego al límite. Hay que tener mucho cuidado cuando enseñamos a nuestras futuras generaciones a tolerar las diferencias individuales, ya que estamos dando sin querer doble mensaje y puede causar confusión. Entonces porque proclamar o promover a nuestros niños que aprendan a tolerar nuestras diferencias, en vez de enseñar el aceptar que en el mundo hay culturas y razas diferentes a las nuestras sin importar sus creencias religiosas y culturas, aceptar que nosotros no tenemos la verdad absoluta. Cuando enseñas aceptar (la aceptación) no solo declaro que puedo vivir con ello, sino que ya no me va a afectar más en el futuro. La aceptación nos abre verdaderamente amar a nuestro prójimo, entender los desconocido, y no sentirse amenazados por ello. Cuando los bebes nacen, ellos juegan entre sí, sin importar de donde viene, o quienes son sus padres, se aceptan tal y como son, porque solo quieren jugar. Hasta que los adultos comenzamos a llamar malo lo que nosotros percibimos como malo, empezamos a pasar de generación a generación nuestros propios prejuicios y dejamos de explorar.

Como un profesional de la Salud Mental, también me puse a reflexionar sobre estos conceptos, y siempre he tratado de ser imparcial cuando estoy en una sesión con alguien, ya que mis creencias y valores no siempre similares a nuestros pacientes/clientes. He llegado a la conclusión que una de las claves para llevar una vida más saludable es enfocarme más en la aceptación que en la tolerancia, aunque la tolerancia es necesaria como mecanismo para llegar a la aceptación. Para que eso que te incomoda, puedas entenderlo, caminar en los zapatos de esa persona… conocer su historia, entender de donde viene.

En cuanto al tema del LGBT, con el debate de que si escogen ser así o hacen así (Nature vs Nuture), estos nacen con su orientación sexual, esto no significa que si el nene toca una muñeca será gay o si la nena juego con carritos será lesbiana, porque aunque lo tengas en deportes, como todo un macharrán, si la tendencia está, lo será. No todo nene gay es el estereotipo de nene débil y afeminado, ya que vemos como durante los años, como deportistas y artistas han salidos del closet y rompen con el estereotipo, así como las nenas lesbianas, no todas desarrollan un porte masculino, porque mira que hay par de lesbianas que son modelos de “Victoria Secret”. A algunos se les nota cuando van creciendo, otros no, otros tratan de vivir en el “closet” por todos los discursos ofensivos que se promueven. Se casan, pero deciden vivir una doble vida por el que dirán (mira que hay muchos así). Los puedes llevar a terapias de conversión, darles pelas, y botarlos de la casa, pero serán quienes son aunque en la casa demuestren lo contrario. Si Dios es el que juzga, porque perdemos tiempo en juzgar la comunidad, y no toman el tiempo de conocerlos, darles la mano, tratarlos como cualquier heterosexual, ya que lo único que los diferencia es su orientación sexual. Si están tan seguros que Dios los juzgara, así como lo hará contigo (el que esté libre de pecados que tire la primera piedra) entonces demuéstrale a Dios que sacas ese odio de tolerancia y lo conviertes en aceptación. Esto evitará que se envuelvan en conductas de alto riesgo, suicidios, y rencor hacia otras comunidades e incluso con ellos mismos. Hay estudios que demuestran que muchos de la comunidad LGBT desarrollan homofobia internalizada donde crean el conflicto de sentir lo que son, y la condenación que les profetizan, y es algo perjudicial que ocasiona la no aceptación. Así como este tema hay muchos tabúes menos entendibles que gente se inventan teorías y justificaciones para condenar la lactancia en público, si una persona incita que la/lo violen, hasta llegar a promover la discriminación hacia los niños con autismo por no tener una “conexión” con Dios y burlas a los personas con Síndrome de Down, lo que demuestra nuestra falta de aceptación a lo que ellos conciben como no normal (cuando lo normal es tan relativo a las culturas)

“Es cierto, cada uno de nosotros tendrá que ‘responder por si mismo ante Dios. Asi que dejemos de juzgarnos unos a otros. Por el contrario, propóngase a vivir de tal manera que no causen tropiezo a otro creyente”- Romano 14

Esto que ocurrió el pasado sábado, 11 de junio en Orlando nos debe ayudar a reflexionar sobre el futuro de la humanidad y de nosotros mismos. Nos preocupamos en querer imponer nuestras creencias y valores en los demás, en vez de aprender del prójimo, aceptar que dentro de nuestras diferencias individuales, somos iguales… Seres humanos creados por Dios (al cual te identifiques) que queremos un mundo mejor. Tu Cristiano, Ateo, Budista, Islam, y otras denominaciones religiosas, al final cada cual tendremos que rendir cuentas a Dios, a Ala, Jesús, Mahoma, el universo, o sea, Ellos no necesitan secretarias en la tierra y mucho menos de los que quieran turbas separadoras.

Yo decido aceptar y dejar la tolerancia atrás… al final tú vas a vivir tu vida de la forma que te haga feliz a ti y no a las personas que te rodean, siempre y cuando tu felicidad no sea a cuenta de nadie…

El AMOR SIEMPRE GANA

#LOVEWINS #HUMANITYWINS

La tolerancia supone una confrontación diferida, es una conversación de no posibilidad, no hay espacio para el diálogo: estás ahí y no me pidas más que bastante tengo con tenerte ahí…

La aceptación implica hacer una declaración necesaria para cerrar una conversación, es cerrar un capítulo para abrir nuevas posibilidades: te acepto como legítimo, tienes los mismos derechos que yo, somos iguales. — El Espejo de Coaching

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.