La traición es el peor sentimiento que podemos sentir,

donde vemos cómo todo lo demás no vale para nada,

confiando en personas que nos venden sin alma,

como si nosotros realmente no tuviésemos la posibilidad de sufrir.

Pero hay algo peor que sufrir una traición,

que es traicionarnos a nosotros mismos por dentro,

engañando al alma como si fuese correcto,

cuando es el peor de los lamentos.