“Solo porque no lo has resuelto, no significa que nunca lo harás”

Hace una semanas mientras miraba mi feed de Facebook, está imagen me hizo detener, en unos instantes pude recordar varias ocasiones en las que me sentí de esa forma.
Por alguna razón desde que estaba en diversificado siempre tuve mucho interés en trabajar en el sistema bancario, recuerdo que después de graduarme uno de los primeros lugares donde apliqué para trabajar fue en Banco Industrial, entré en un proceso de selección para un área llamada archivo de cartera, llegué hasta la entrevista final, pero lamentablemente no fui seleccionado. Tenía mucha ilusión de trabajar en ese banco, por lo que al cerrarse esa oportunidad, me sentí decepcionado y frustrado. Unas semanas después gracias a Maricely una amiga que trabajaba en recursos humanos de Banco de Antigua, pude obtener mi primer empleo como receptor pagador. En ese trabajo me hice buen amigo del jefe de agencia, quien a los meses migró a otro banco y me propuso conseguirme un empleo de analista, yo ilusionado acepté, pero él me dijo que esperara su confirmación, yo siendo un joven muy confiado, no esperé su confirmación y renuncié! Pasadas varias semanas, mi amigo me llamó para contarme que la plaza se la habían otorgado a otro candidato. Me encontré sin empleo, desilusionado, deprimido y sin rumbo. Recuerdo que mientras estaba en Banco de Antigua, continuaba ilusionado por trabajar en Banco Industrial, la camioneta que me llevaba del trabajo a la Universidad, pasaba frente al banco y yo le pedí a Dios poder trabajar allí. A los tres meses de estar desempleado un día me llamaron para una entrevista en una empresa de la corporación del Banco Industrial, me pidieron presentarme urgentemente y lo hice, al siguiente día me llamaron y me confirmaron la plaza. Allí iniciaron 7 años de labores para esa institución. Posteriormente entendí que si me hubiesen dado la oportunidad en archivo de cartera, probablemente no hubiese tenido las oportunidades que posteriormente tuve por estar en la primera área en la que fui aceptado.
En mi artículo “Consejos para tus finanzas personales” https://medium.com/@Jogaht/consejos-para-tus-finanzas-personales-f6696891947 cuento de una de las etapas más duras que atravesé en mi vida por haber tomado malas decisiones financieras. Cuento que Durante esos años donde llegué a un punto donde mi desayuno y cena estaban comprendidos por cereal, mi presupuesto para almuerzo no podía rebasar los Q10.00, donde a veces me tocó caminar desde tramos largos, para ahorrarme el pago del pasaje de un bus y varias anécdotas que ahora recuerdo con gratitud hacia Dios por lo fiel que Él ha sido conmigo.
Mi vida ha estado marcada por varios momentos en los cuales me he sentido perdido, sin rumbo, donde mis sueños y anhelos parecieran estar muy alejados de lo que en ese momento estoy viviendo. He vivido momentos donde pareciera que nada me sale bien, que estoy desperdiciando mis esfuerzos y que lo que estoy haciendo (estudiando, trabajando, emprendiendo) fuera en vano.
Pero a mis escasos 30 años he aprendido que son etapas que atravesamos, momentos de quebrantamiento que nos llevarán a ser formados y preparados para los frutos que obtendremos en un futuro, si no desmayamos.
Estos momentos de quebrantamiento, debiesen de llevarnos a reflexionar si estamos accionando de forma que nuestros sueños puedan cumplirse. En mi artículo “Vivir Intencionalmente” https://medium.com/@Jogaht/vivir-intencionalmente-d8c85cb521c0 doy algunos consejos de cómo podemos vivir intencionalmente.
Me encanta una frase de Walter Elliot que dice: “La perseverancia no es una carrera larga; es muchas carreras cortas una tras otra”.
Probablemente tú, te has sentido igual que yo, en algún momento perdido, decepcionado, frustrado, enojado, resentido y hasta fracasado, porque pareciera que tus sueños se encuentran muy alejados de tu realidad. Pero el secreto está en no darse por vencido. Este artículo tiene el objetivo de que puedas sentir una palmada en la espalda que te pueda dar ánimos para seguir adelante. No es necesario que tengas la foto completa, lo importante es que corras tu carrera diaria, un día tras otro, no dándote por vencido y que si un día caes, te limpies el polvo y vuelvas al camino a seguir luchando.
Mi anhelo es que un día puedas recordar las situaciones que has vivido y puedas recordarlas sin remordimiento y dolor, sino como situaciones que te formaron, para ser la persona valiosa que eres, y agradecer a Dios por su fidelidad a través de esas situaciones.
Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante. Filipenses 3:13.
