El “indie” es la imparable corriente social

Los festivales crecen de manera exponencial en el último año sumando tres millones y medio de asistentes en los cincuenta más grandes del país

Miles de personas disfrutando del Elche Live Music Festival | Foto: Sara Ruiz

Como bien diría Bob Dylan en una de sus icónicas canciones: “Los tiempos están cambiando”. No es precisamente porque el cantautor haya recibido en este año el Premio Nobel de Literatura. El motivo es que la música se está convirtiendo, si es que no lo era ya, en el auténtico fenómeno social. Entre todas los estilos musicales destaca uno por encima de todos, y especialmente en la provincia, el “indie” que cada vez consigue congregar a más personas en sus festivales.

Cuando nos referimos a este estilo no queremos decir que sea independiente musicalmente hablando. Eso sería una música totalmente autogestionada y alejada de los grandes sellos discográficos. La música “indie” se corresponde más bien a un estilo de autor donde predomina la decisión del artista pero contando con grandes medios de producción y un estilo cercano al rock y pop. La etiqueta de independiente proviene más bien de los noventa y su mejor ejemplo, Los Planetas. Por eso se ha mantenido esta calificación y ha ayudado en gran medida a que los festivales que se celebran hayan calado de pleno entre un público que se decanta por este tipo de fiestas antes que por las convencionales. Y es que en este último año, los cincuenta más grandes del panorama nacional han tenido 3,52 millones de asistentes, un 15% más que en el anterior, según el informe de Ticketea. Mientras que la provincia es una en la que más se organiza, con hasta ocho festivales “indies” que superan los dos mil asistentes, entre los que destacan el Low Festival de Benidorm y el Alicante Spring Festival.

Los oriolanos Varry Brava en una entrevista presentando su disco | Foto: Radio Aspe

Para poder explicar como es posible que tantas personas acudan cada año a un festival es necesario tener claro que gran parte de ellas adquieren su entrada porque saben que no faltará diversión con amigos. Diego Cruz, director del Emdiv de Elda, lo sabe perfectamente y por eso convence en sus entrevistas en menos de un minuto con unos argumentos aprendidos al dedillo: “Es una ocasión perfecta para acudir con amigos donde se vivirá un ambiente diferente y conciertos de calidad. Recomiendo que lo prueben porque todos repiten”, asegura el organizador. No le falta razón porque lo mejor es que siempre repiten. Así se ha creado la corriente “indie” actual donde en base a acudir a estos eventos empiezas a conocer a grupos que desconocías.

Ángel Boronat, director de Radio Aspe: “La gente nos pide canciones de Izal cuando antes era impensable”

En base a esta nueva manera de llegar al público, los grupos están consiguiendo calar cada vez más entre la gente. No es de extrañar que cada vez más locales de fiesta opten por pinchar este tipo de música. Sin embargo, ha sido en la radio donde más cambios significativos se han producido. Los Cuarenta Principales ya introducen a grupos como Sidonie, Miss Caffeina y Leiva, además de tener una hora al día con Arturo Paniagua.

La música no es lo único importante en los festivales | Foto: Sonia Arcos

Mientras que Ángel Boronat, director de Radio Aspe “La Voz del Valle de las Uvas”, reconoce que ha notado una gran diferencia en su radio al basarse en las dedicatorias. En los últimos años se ha llegado a una “situación inimaginable porque se piden canciones de Supersubmarina y Vetusta Morla” porque después de ir a estos festivales, la gente empieza a seguir el rastro a estas bandas y se refleja en las radios.

Los festivales de la provincia son clave para el turismo

Los festivales “indies” solo duran un par de días como máximo. Sin embargo, el impacto económico que generan es inimaginable. Por ejemplo, el Alicante Spring Festival, de tan solo una jornada de duración, dejará en la ciudad un millón de euros y creará 300 puestos de empleo gracias a sus casi doce mil asistentes. Unos datos todavía alejados en comparación con el auténtico gran festival de la provincia, el Low de Benidorm que cita cada año a 75.000 personas en sus tres días de celebración. Para Ángel Boronat, esto ocurre en todos las comunidades autónomas pero en Alicante, “gracias al apoyo al turismo y temperatura agradable” es mayor todavía porque hay hasta ocho grandes festivales. Un punto a favor es que los propios gobiernos se han dado cuenta y están potenciándolo a través de diferentes ayudas. Aunque a cambio, los festivales se ven obligados a comprometerse culturalmente, ampliando en muchos casos la oferta de ocio a actividades minoritarias.

En Alicante se celebran hasta ocho grandes festivales de música “indie” que superan los 2.500 asistentes

Unos festivales que lejos de quedarse únicamente en estas cifras todavía crecen cada año. El Elche Live Music ha celebrado su segunda edición en la que ha duplicado su aforo pasando a cuatro mil personas. Mientras que el Montgorock Xàbia Festival ha pasado de 6.000 a 13.000 asistentes. Los que se mantienen son el AspeSuena, con tres mil asistentes; Emdiv de Elda, con cinco mil y Los conciertos de Pinoso con 2.500 espectadores. Según el informe de Ticketea, esta es la tónica habitual, ya que de los cincuenta grandes festivales de 2016, solo dos han desaparecido.

Una escena alicantina de futuro

Uno de los compromisos principales de los festivales es el dar la posibilidad a los grupos provinciales para que se den a conocer. Los de la provincia han organizado concursos de bandas donde grupos como Alan Parrish y Olivia se han reivindicado. Especial mención tiene el del festival alicantino que se ha llevado a cabo con la Escuela de Rock de la Universidad Miguel Hernández y que a diferencia del resto, premia con dinero a los que actúen en el festival. En palabras de Vicente Úbeda, director del Spring, “estas bandas son el futuro y hay que apoyarlas, por eso es fundamental estar de su lado”. Estos grupos serán los encargados de aportar su música al panorama nacional. Y quizá en un futuro no tan lejano, la escena alicantina será lo suficientemente potente como para nutrir los carteles de los festivales con bandas locales.

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