No-binarie en México y Disforia Social.

«La disforia social es el sentido de la disforia específicamente ligada a las situaciones sociales. Suele ser causada por suposiciones sociales relacionadas con el género, como el uso del pronombre, la asunción de los roles sociales o el lenguaje corporal.»

La legalidad actual en México me imposibilita cambiar mi sexo legal más allá de las opciones binarias de hombre y mujer y eso, es sexo y no género, no quiero cambiar mis características de sexo y eso no me hace a mí y a nadie menos transgénero. La legalidad de las naciones en general me imposibilita con excepciones como Australia donde puedo cambiar mi género legal por «X» y el existir me da condena de muerte en otros países.

Me llamo Jojo, vivo en México y soy una persona transgénero no-binaria; mi identidad de género específica es género flux y dos espíritus, mis pronombres son elle y ella. Hablare sobre fragmentos de mi experiencia y mi ser en general.

Introducción

Durante toda mi vida temprana no sentí que encajaba con los chicos pero tampoco encajaba con las chicas. Era un outsider. Sentía que nunca terminaría; tenía pensamientos en mi cabeza se supondría no debía de tener si quería entrar a un paraíso celestial. Se supone que Dios me hizo de cierta forma y debía quedarme pero algo no estaba bien.

La disforia social no ha ayudado a mi ansiedad general, una ansiedad que ha mejorado con el paso del tiempo y terapia pero que en el pasado me ha causado despertar en medio de la noche con taquicardia y hoy en día hacer ejercicios de respiración antes de dormir, admito que durante mis ataques de ansiedad estoy ahogade en mis emociones y pensamientos, es un sentimiento que no se puede describir en palabras. La disforia social no es la causa de mi ansiedad, esa ya la encontré con terapia. No se sientan mal por mí, describí otro lado de mi experiencia, ese no era el punto.

Me gusta el maquillaje, en realidad me encanta y siempre aprovechó un momento de ocio completo para ver cómo es que estas mujeres, hombres y personas género no conforme se ponen primer y bases líquidas en sus rostros. El dinero difícilmente me alcanza para darme el lujo de comprar el paquete completo pero eso no evita que me las arregle para hacerlo de vez en cuando. Estoy en un punto de mi vida donde deseo poder ser maquillista profesional.

Soy una persona introvertida. Mi deseo por salir no es mucho y no me afecta en lo absoluto, mi «energía social» no es mucha, me hace mejor pero cuando llegó a salir a restaurantes, mis clases académicas o al exterior en general, difícilmente llevo maquillaje visible, entre más natural mejor; no fue sino meses después que pude hacer una transmisión en vivo maquillándome en un grupo cuir. Los comentarios llegaron con todo tipo de apoyo pero también había comentarios inyectados de femmemisia, principalmente de hombres blancos gai, pero no me interesaron, el apoyo era más fuerte y aunque no lo fuera probablemente los hubiera hecho sólo para joder.

Existe definitivamente un miedo en mí en que me puedan hacer con noticias como la de un padre asesinado por salir de la casa con maquillaje visible durante la fiesta de cumpleaños de una de sus hijas o el índice americano de agresión sexual a une de cada tres personas de género no conforme. Tengo miedo de ir a mis asuntos académicos con algo más que un simple pantalón acompañado de miradas extrañas, las ya habituales preguntas de «¿Qué tienes ahí abajo?» «La verdad que no te entiendo, ¿entonces eres travestí?» «¿Pero qué género? ¿Hombre o mujer?» «¿Entonces eres gay?» «Oh, estás confundido, estás joven», podría seguir todo el día con toda clases de preguntas y comentarios que me han hecho por vestir o usar algo que se supone no debía hacer para verme más de un género que siquiera me identifico con. No es que me interese la percepción de otres sobre mi persona, no, es la disforia social atacando. La sociedad insiste en verme como un fallo de hombre, un error cis, eso es un hecho.

Una vez y solo una vez hasta el día de hoy, salí al exterior con vestimenta tipicamente masculina y un labial simple, nada extravagante. Nos encontrábamos a alguien y tuve que ir a buscarle a elle en persona porque en el momento no contaba con plan ilimitado. Me encontré en una esquina y tratando de moverme lo menos posible en una zona de comida pero terminé por tener que moverme de lado a lado mientras veía los ojos de la gente, mirándome por periodos largos de tiempo, tal vez no fueron tan largos pero definitivamente se sintió así, los hombres y padres siendo quienes me miraban más -no odio a los hombres, eso fue lo que sucedió, los niños observaban por desconocimiento y las mujeres no les interesaba mucho la existencia de alguien en decenas en un comedor-. No era una mirada de curiosidad ni mucho menos de admiración, era una mirada de disgusto la que se sentía de aquellas personas.


Conclusión

Me encantaría que mi disforia social desaparezca una mañana tranquila pero últimamente he decidido no disculparme por mi identidad ni mucho menos por mi forma de vestir o actuar. Tardaré un tiempo más en saber vivir con mi disforia, porque siempre está ahí, nunca va a desaparecer, no voy a vestirme exclusivamente femenina ni ser lo más «mujer» para encajar en un binario y ser ligeramente más aceptable ante los ojos de una sociedad que finge que no existo, no. Soy quien soy sin disculpa alguna. Punto.


Escrito por Jojo Xoche. Mi Twitter, Instagram y Snapchat son jojoalienigena

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