Tempestad (Documental)

No es un documental más sobre la violencia en nuestro país. Una chica encarcelada injustamente nos cuenta su historia, a través de un viaje en carretera que se hace a lo largo de todo México, en camión. Junto con imágenes y rostros de muchos mexicanos que se ven cansados y que han sufrido o batallado en el camino. Una bonita y bien cuidada fotografía de paisajes de carretera en México en temporada de lluvias da imagen a la voz de esta chica, quien duro 6 años en la cárcel injustamente.

También conocemos a una madre a quien le fue secuestrada su hija hace años y aún le busca; ha recibido amenazas de muerte y ha visto su proceso entorpecido por muchos factores y aun así nada la detiene, ya no hay un temor a morir, porque es más la determinación de encontrar justicia para su hija, que tiene muchos años desaparecida. Un retrato de la fuerte realidad de México, que nos incluye a todos y demanda la indignación y conciencia.

*Pese a ser una excelente y necesaria película, la forma en que está ensamblada se siente un tanto forzada a generar sentimientos de empatía o soledad, que en momentos genera una sensación de extrañeza.

Es un documental que invita a la reflexión y a cuestionarnos ¿Que estamos haciendo o que podemos hacer para mejorar nuestro entorno de violencia? La película se presta para horas de platica y de reflexión posterior. Los personajes no te muestran más allá de la realidad de su sufrimiento en la película y cada quien puede sacar sus propias conclusiones.

En la mayoría de la película no vas a ver lo mismo que estas escuchando, tienes que reflexionar, tienes que entrar en ella y tienes que verlo con calma. No es una película de entretenimiento, ni del cine mexicano que se ha visto en cartelera últimamente. Es un cine de reflexión, que invita a todos a abrir los ojos y ante esta realidad. Cada vez es más difícil conocer a alguien que no haya sido afectado por la violencia y la corrupción. Es por ello que hay que verlo con calma y con paciencia, porque es un documental distinto, que se puede sentir un poco lento, pero necesario.