Yo, Daniel Blake — Reseña

Una historia sencilla, Un solitario viudo de aproximadamente 60 años pierde su empleo y sufre un infarto. El comienzo de la película se centra en la recuperación del infarto y la odisea que este personaje pasa para poder solicitar otro trabajo o buscar apoyo por desempleo. Presenta sus dificultades para lograr esta misión luego de nunca haber usado una computadora, ni conocer de tecnología, cuando el sistema está basado para hacer todo en línea y Daniel se ve forzado a entrar en ese sistema totalmente desconocido.

Mientras atraviesa su propia odisea, Daniel conoce a una madre soltera joven, también desempleada y desesperada por trabajo o encontrar u el sustento para sus hijos. Ambos personajes forman una amistad y se empiezan a ayudar mutuamente en sus propias búsquedas.

Actuaciones buenas sin rayar en lo extraordinario. Personajes comunes viviendo su día a día, tratando de sobrevivir. Excelente ritmo de edición pese a la carencia de acciones que se mantiene en el tema central y permite seguir la historia y descubrir a los personajes paulatinamente.

Un drama que cala hasta los huesos. Reflejo de esta falta de empatía de nosotros mismos para con los demás, con quienes convivimos diariamente e inclusive esa falta de apoyo por parte del sistema de gobierno que muchas veces con la máscara de ayudar a la gente necesitada pone obstáculos absurdos que se podrían evitar con el simple uso del sentido común o la lógica. Retrata una clase media que lo va perdiendo todo, con problemas universales que creo es un reflejo de lo que se vive en muchas sociedades. Un muy recomendable drama humano y cercano a la realidad con una excelente reflexión.