Los libros de 2018

Los libros de tema histórico de mi 2018, sin más orden que un vago recuerdo cronológico. Espero no olvidar ninguno, o al menos ninguno que no lo merezca.

  • Lords of the Atlas: The Rise and Fall of the House of Glaoua 1893–1956, Gavin Maxwell (Morocco That Was, Walter Burton Harris)

Empecé el año con el ya tradicional viaje a Marruecos, y me pertreché para la ocasión con una lista de lecturas entre las que estaban Las voces de Marrakech y este volumen. Del libro de Canetti ya he hablado en otro lugar y excede los contornos de este post. Lords of the Atlas es un clásico moderno del orientalismo escrito por un naturalista que, después de años de vivir en lugares remotos de Escocia escribiendo sobre nutrias, viajó a Marruecos a finales de los sesenta y quedó fascinado con el esplendor bárbaro de la corte de los Glaoui, ya un eco del pasado. Después he conocido que fue amigo de Canetti, y quién sabe si llegó a Marrakech por su influjo. El libro incluye en su primera parte, un extraño experimento, numerosos pasajes textuales de Morocco That Was, las memorias marroquíes del viajero, bon vivant y corresponsal del Times Walter Harris. A pesar de esta estructura algo confusa, Maxwell y Harris consiguen pintar un cuadro bastante vívido de la destartalada corte de Hassán I, Abd-al-Aziz y Abd-al-Hafid. El libro de Maxwell gana cuando se centra en la figura de Thami el Glaoui y su auge durante el Protectorado; y los pasajes que relatan la lucha contra el usurpador El Hiba y la alianza del Pashá de Marrakech con los franceses son particularmente memorables. Terminado el de Maxwell, me hice con una edición completa del libro de Harris, que voy leyendo poco a poco por su carácter anecdótico (están los dos editados por Eland, que tiene un buen catálogo de viajes y “orientalismo”).

  • The Lost City of Z, David Gann

Incluyo este libro que, más que histórico, es un reportaje cuyo tono tiende al sensacionalismo y a veces parece colindar con el género del esoterismo y las civilizaciones legendarias. No en vano, si no me engaño, la primera vez que me topé con el nombre de Percy Fawcett fue en algún libro de Erich Von Däniken o similar. Aquí están todos los elementos: el aventurero obsesivo y de capacidades casi sobrehumanas, que inspiró a Conan Doyle y a Hergé; la civilización perdida; las sociedades geográficas; la llamada de la selva, y hasta un mensaje indigenista avant la lettre. Pero Gann le aplica una plantilla de documental de canal por cable y bastante poco sentido crítico: en cualquier momento parece que puedan aparecer por el relato alienígenas antiquísimos venidos a civilizar el Amazonas. Comparte algún elemento con 1491, del que hablo más abajo, pero sin un ápice de su seriedad. La película de James Gray es excelente sin embargo. El libro, solo para los muy cafeteros.

  • Pagans: The End of Traditional Religion and the Rise of Christianity, James O’Donnell

O’Donnell es especialista en San Agustín, y en este librito adopta un enfoque relajado, y en cierto modo se diría que más cercano a la escuela de Peter Brown que a los teóricos de la catástrofe. Pone más énfasis en la muerte “natural” de la religión de la polis antigua, costosa y asociada a élites en proceso de transformación o desaparición, que en cambios radicales desde arriba. Transmite la sensación de un panorama de creencias y prácticas fluido, que solo hemos ordenado en categorías discretas o incluso binarias con una visión retrospectiva, presentista y falaz. Algo que, mutatis mutandis, nos vamos a encontrar también en la Península arábiga de tiempos del Profeta (más abajo).

  • 1491: New Revelations of the Americas Before Columbus, Charles Mann

Lo tenía pendiente hace muchos años, tantos que las “new revelations” ya son bastante poco nuevas. Sería imposible tirar de todos los hilos que propone el libro, unos con más acierto que otros. El panorama general que dibuja es el de una América en vísperas del descubrimiento colombino mucho y más diversa y complejamente poblada de lo que la tradición ha querido aceptar. Mann maneja una buena mano en forma de evidencias de poblamientos y civilizaciones sofisticadas del Amazonas al Mississippi; pero en ocasiones juega sus cartas un poco de más. De todas formas, no hace falta confirmar cada caso particular que Mann propone -por ejemplo, que los indios de la Costa Este de Norteamérica tenían un dominio tal de la intervención sobre el paisaje que habilitaban corredores ecológicos de pradera desde el interior del continente para poder cazar bisontes en la temporada propicia; o que el interior de la Amazonia estuvo en tiempos tan poblado como soñara Fawcett- para que la tesis general aguante razonablemente. De particular interés hoy, aun por razones anecdóticas, los pasajes sobre las sucesivas correcciones políticas en torno al hecho indígena y su nomenclatura; así como una sugerente reflexión final sobre la posible influencia de los modos de vida indígenas sobre el individualismo y el espíritu libertario en los Estados Unidos -que a mí me ha evocado (con perdón) el epílogo sobre feudalismo y teorías contractualistas de La sociedad feudal de Bloch.

  • The Earth is Weeping: The Epic Story of the Indian Wars for the American West, Peter Cozzens

Seguimos con Americana y con indios. Un libro admirable el de Cozzens, que relata las guerra indias desde el fin de la contienda entre el Norte y el Sur, y a través de una generación de comandantes veteranos de la guerra civil que tuvieron que cambiar sobre la marcha la guerra industrial de masas por la gestión militar y política de un conflicto étnico con pueblos semi-nómadas. Unos con más acierto y humanidad que otros, aunque el cuadro general no es muy edificante. Con todo, Cozzens reserva empatía para los militares, que a menudo no fueron ejecutores de las órdenes políticas o testigos de los desmanes de los agentes indios sino a regañadientes. No faltan los relatos de los episodios más conocidos, como el Little Bighorn, la muerte de Crazy Horse o la matanza de Wounded Knee, todos con su ritmo lento de tragedia; pero las historias de cada frente de las guerras, del Pacífico al Sudoeste mexicano, están tratadas con el mismo mimo y la misma humanidad. Por ejemplo, la huida de los modoc y la resistencia desesperada de 53 guerreros contra 3000 soldados en Lava Beds, entre California y Oregón. O la variada peripecia del general George Crook desde las Grandes Llanuras hasta la guerra de Gerónimo a ambos lados de la raya de México. En suma, un intento exitoso de ofrecer una mirada clara sobre la desposesión final de los indios norteamericanos, limpia tanto de las escorias del “destino manifiesto” como de la visión adánica de las naciones indias que se impuso tras Bury My Heart At Wounded Knee de Dee Brown.

  • The Other Slavery: The Uncovered Story of Indian Enslavement in America, Andrés Reséndez

Y más Americana, y más historia trágica de la conquista y colonización del continente. Desde un ámbito distinto a Cozzens, Reséndez arma también un libro estupendo, más académico pero en absoluto tedioso, que consigue evitar tanto el blanqueamiento de la colonia como los peores vicios de la literatura poscolonial. Transmite a la perfección la melancolía de los sucesivos esfuerzos de la monarquía española por limitar o erradicar la servidumbre de los indígenas americanos; particularmente las campañas de Mariana de Austria y Carlos II en las décadas de 1660 y 1670, que culminan en 1679 con la emancipación general de los indios salvo los caribes -siguiendo una inveterada tradición hispánica, los gobiernos locales se resistieron a aplicar la legislación garantista, y el gobernador de Chile se negó incluso a publicar el decreto real. Al tiempo que la metrópolis se embarcaba en estos esfuerzos, en gran medida infructuosos, la necesidad de mano de obra para las minas drenaba de hombres las naciones indígenas del desierto mexicano. Al norte las cosas no fueron en absoluto mejor, y solo el peso simbólico de la esclavitud africana ha ocultado la realidad del tráfico indígena, al que algunas tribus indias guerreras se aplicaron con gran éxito, notablemente los navajos, comanches y apaches. Hacia el S. XX, la realidad de la servidumbre indígena se irá entreverando con la migración de trabajadores mexicanos al norte y sobreviviendo prácticamente hasta la actualidad. El libro incluye algún pasaje verdaderamente emocionante de historia social, como los referidos a la esclavos Gabriel, María o Beatriz, que litiga durante una década por su libertad en Carmona.

  • El abogado de las brujas: brujería vasca e Inquisición española, Gustav Henningsen

La historia de los procesos de Logroño contra las brujas de Zugarramurdi y, particularmente, de Alonso de Salazar y Frías, “el abogado de las brujas”. Un libro no muy ameno, que documenta el proceso de manera exhaustiva y recupera la figura indudablemente moderna de Salazar. Es inevitable confrontar el enfoque “racionalista” del inquisidor burgalés, que inspiró la doctrina de la Suprema Inquisición a partir de entonces, con el celo con que en el resto de Europa se aplicaban por entonces el Malleus Maleficarum y unos métodos de “investigación” dedicados a la producción industrial de “brujas” y de nuevas confesiones.

  • When Baghdad ruled the Muslim world, Hugh Kennedy / The Great Arab Conquest, Hugh Kennedy / In God’s Path, Robert G. Hoyland

…cuyas respectivas reseñas van incluidas en el titano-post sobre historia de la expansión islámica que empecé en septiembre de 2017 y se culminará en algún momento del año próximo.

  • Trans-Saharan Africa in World History, Ralph A. Austen

Otro librito bastante árido, tanto por lo poco familiar del tema como por su carácter de resumen de amplísimos horizontes espaciales y temporales. Una primera introducción que habrá que complementar con historias locales y narrativas más accesibles.

  • Carthage Must Be Destroyed: The Rise and Fall of an Ancient Civilization, Richard Miles

Un buen libro en el que quizás se echa en falta más concreción sobre los orígenes y la organización política y social de Cartago, que aparecen más bien esquemáticos frente al despliegue del relato de las guerras con Roma; en todo caso, se entiende que la asimetría de fuentes y evidencias obliga a ello. Por contra, el análisis de la guerra ideológica y cultural entre Aníbal y Roma por el legado griego, como la apropiación del “viaje de Hércules” desde Gades hasta la península italiana, es minucioso y excelente, y muestra que la historia ideológica y de los discursos no está reñida necesariamente con los enfoques materiales. Y que, aunque el lector crea que ya no puede leer nada nuevo sobre la Segunda Guerra Púnica a estas alturas, sí que puede, y mucho, y bueno. También merece la pena el relato de la guerra de los mercenarios y la nefasta influencia que tuvo su desenlace para las aspiraciones imperiales de Cartago -en general la parte siciliana de la historia tiene su debido peso, y la he tenido muy presente en un viaje reciente a la isla.

  • The Rise and Fall of Classical Greece, Josiah Ober

También mucha historia de la Sicilia griega en el libro de Ober, que pone a Siracusa al nivel de Atenas y Esparta como “superpoleis” de la era clásica. Una historia analítica, no narrativa, del mundo griego extenso entre el S. VI y la conquista romana, que emplea el instrumental de las ciencias sociales para aportar modelos verosímiles de la “floración” griega durante el período, y de su pervivencia en el acervo colectivo de la civilización. En primer lugar, disipando el mito, propagado por los propios griegos, de la “pobreza” de la Hélade, que solo era tal comparada con la opulencia de las cortes orientales: según Ober, los ciudadanos atenienses del período clásico disfrutaban de rentas y salarios inalcanzados hasta el despunte de la prosperidad moderna en Gran Bretaña y los Países Bajos, y en la propia Grecia hasta entrado el S. XX; además de unos niveles de desigualdad inusitadamente moderados para cualquier época. Obvio es que el análisis se refiere a cabezas de familia patriarcal, ciudadanos libres, pero Ober muestra que incluso un porcentaje apreciable de metecos y esclavos gozaban de cierta prosperidad material. Las razones de este florecer las encuentra en un ecosistema de ciudades con instituciones impersonales “centradas en el ciudadano”, con alta especialización económica y técnica y una inversión en conocimiento inédita hasta el momento en el Mediterráneo. A pesar de la brevedad del Imperio ateniense y del ocaso de la era clásica, el florecimiento sobreviviría en la era de los caudillos macedonios y epirotas merced a un equilibrio entre la autonomía de las ciudades y sus élites ciudadanas y la capacidad militar de aquellos de extraer rentas. Y se proyectaría hacia Oriente con el imperio alejandrino y hacia Occidente con la Magna Grecia y, finalmente, Roma. La impresión general del libro, como sucede a menudo con estos enfoques, induce a un sano escepticismo sobre los detalles concretos de cada modelo y cada hipótesis, que a menudo no sobreviven al grano fino de la historia; pero se agradece un marco ordenado que permita pensar el fenómeno histórico griego con datos, categorías y modelos explícitos. Esperamos el siguiente libro de Ober sobre la democracia en contexto histórico.

  • The Hunt for Zerzura. The Lost Oasis and the Desert War, Saul Kelly

Acabo el año con más lecturas norteafricanas, en este caso de la historia de la búsqueda del oasis legendario de Zerzura en el desierto libio, y las ramificaciones posteriores de la exploración durante la guerra. Por aquí desfilan escenarios y personajes que, como el conde Almasy, han popularizado el cine y la literatura -en el caso del aristócrata húngaro, con bastantes más aristas en la realidad. Saul Kelly es especialista en historia militar y geopolítica del desierto en la Guerra mundial y la Guerra fría, y tengo pendiente su War & Politics in the Desert, que compré junto a este. Por cierto, en España está editado por Desperta Ferro, que está reuniendo un catálogo más que majo, y a cuyas revistas me suscribí hace poco tras leer el número dedicado a Adrianópolis.