Envites
Jul 28, 2017 · 1 min read

Ostentación de sugerencias es tentación. Lo sabes. Llamas y es incendio, escribes mensajes y mi sangre entra en ebullición. Declino más que en latín, pero no aceptas una negativa, y serpenteas hasta dar con mi punto débil —tengo demasiados—. Para ti es mi punto fuerte: el de no dejarme convencer fácilmente hasta sucumbir a tus envites.
¿Y ahora qué digo? ¿Lo que me conviene o lo que me apetece? Aprovechas la pausa de la duda para decidir por mí: "Lo estás deseando". De sobra me conoces. Será una noche, nada más. ¡Pero qué noche!
¿Entonces qué? Venga, va, la última partida juntos. La próxima vez te buscas a otro para el mus.
