Diáspora venezolana.

“Mi Venezuela linda y querida, te amo y aunque me dirija a otras tierras buscando un mejor futuro siempre te llevare en mi corazón y recuerdos, anhelare el día en que vuelva” Ese es el pensamiento de cada emigrante venezolano que se va persiguiendo sus sueños cada uno de ellos desea volver, desearían poder hacerlos realidad en este país, porque no hay mejor pueblo que este.

En el año 2001 comenzó la emigración venezolana debido a la situación política y socioeconómica que atraviesa el país, miles de hermanos venezolanos tomaron la difícil decisión de dejar su tierra buscando mejor calidad de vida, separándose de su familia, de todos sus seres queridos, llevándose dos maletas llenas de sueños, fe, y esperanza. Hoy este movimiento migratorio ha tomado mucha más fuerza, siendo el Aeropuerto internacional de Maiquetía Simón Bolívar el lugar de las más duras despedidas, de los te quiero, las lágrimas y abrazos más sinceros.

El venezolano nunca para de soñar es por esto que deciden dirigirse a diversas partes del mundo como España, Estados Unidos, Colombia, Panamá, Perú, Ecuador… Países que aunque han sido perjudicados por gobiernos socialistas y comunistas pero que en este momento poseen una economía estable, superior a la nuestra, desean vivir en un país donde no haya temor a caminar por las calles, donde su sueldo alcance para sus necesidades, con comida y medicinas en los anaqueles, donde puedas recibir atención médica en un hospital, un lugar en donde no te califiquen como terrorista por pensar diferente, simplemente quieren una mejor vida, y más que quererla ¡Sueñan con una mejor Vida!.

Una gran cantidad de venezolanos y me incluyo, piensa que después de la tormenta viene la calma y aunque ha sido una tormenta muy larga, nunca esta tan oscuro como cuando va a amanecer; tenemos el país con los más lindos paisajes, las mujeres más hermosas, con gente amable, talentosa y sobre todo trabajadora, que no se dan por vencidos y que quieren, anhelan realizar sus sueños en el país que los vio nacer y crecer. tengo la convicción de que con trabajo y dedicación podemos lograrlo sé que vendrán tiempos mejores.

No es fácil irse y afrontar lo desconocido, comenzar de cero, tampoco lo es quedarse y afrontar la realidad que hoy vive Venezuela, solo nosotros sabemos lo difícil que es el día a día, un aplauso “para los que se quedaron… los que se mantienen con el corazón sincero y saben que el cambio viene del pueblo primero, los que diariamente quieren un país mejor, por el que no cobra nada y sigue siendo profesor, también por el doctor que no le llegan los insumos pero hace lo posible por salvarnos uno a uno, por esos estudiantes que murieron como héroes…” porque en ti Venezuela están todas nuestras ilusiones.

Cuando un venezolano se va para comenzar de cero, aunque algunos piensen que es fácil no lo es, abandonar tu cultura, tu familia, tus amigos, todo para probar suerte no es fácil. Además de sentir una fuerte opresión en el pecho, al estar de manos atadas por no poder ayudar a lo que se quedan, luchando para que abran nuevamente las puertas de su país. Puertas que al cambiar el país se abrirán para todos sin distinción ni discriminación con los brazos abiertos tanto para los venezolanos que regresen como para todo aquel que necesite un refugio.

Aunque a veces se piensa que los venezolanos han perdido sus valores tan característicos. En las situaciones más difíciles se demuestra que no es así. La bondad, la valentía, la fuerza, la gracia siempre estarán presentes en nosotros.

Muchos de los venezolanos que se van sufren la discriminación y el rechazo, la reputación del venezolano en general está manchada a que nos creen a todos unos ladrones, mentirosos y muchas cosas más. Tristemente a pesar de que Venezuela ha prestado su apoyado a los inmigrantes de diferentes países hoy en día las grandes potencias nos dan la espalda cuando nuestra Venezuela se encuentra en una situación tan incierta.

Cuando todos aquellos que se fueron estén listos para regresar, aquí los estaremos esperando con los brazos abiertos, solo juntos podremos levantar a nuestro hermoso país, trabajando unidos como siempre debimos haberlo hecho, como siempre debemos hacerlo, mientras tanto Venezuela gracias “por haberme dado tanto, estoy contigo en la risa y en el llanto”

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